jueves, 12 de mayo de 2011

Mis ojos de niña linda.


Entrar a la sala oscura del cine siendo una adolescente carente de malicia me llevó a salir llorando y sin saber qué hacer. Virgen de cuerpo y alma proveniente de una familia extremadamente católica donde los secretos bochornosos se llevaban a la tumba y donde para los demás la felicidad era completa, no así dentro de esas cuatro paredes que aún guardan secretos que jamás serán revelados pero que se cargan como tatuajes en el corazón por cada uno de los que ahí vivimos.

Ser una niña linda bien portada y decente era obligación en casa, no salir con nadie que no fuera de la familia era obligado, ir al cine era cosa negada.

Sin embargo las madres son un poco cómplices en cuanto a permisos se refiere, si en ese entonces hubiera sabido lo que pasaría no habría rogado tanto para que me dejásen salir a ver una película.

Ya en el cine empieza a proyectarse una cinta en la que los actores de carácter fuerte dan vida a personajes que parece fueran reales. tipos duros de extracción humilde son sus características, cualquiera que los viera diría que no son actores.

Mis ojos no perdían detalle, la escena se desarrolla en una cárcel de la Ciudad de México. Una celadora examina a una mujer para comprobar si lleva droga en sus genitales, la celadora toca, hurga, mueve, masturba a la mujer que sudando empieza a gemir. No parpadeo, la escena es demasiado fuerte para una joven que no ha visto nada de la vida que en su candidez no conoce los límites de su cuerpo.

Me incomodo, cierro los ojos para no ver eso que lastima mi conciencia, la cabeza me empieza a doler, ha sido demasiado, sin embargo debo permanecer en la sala. La película sigue proyectándose mostrando el mundo de corrupción y drogas que existe en el país. Los rostros de los presos, las mujeres vulgares, grotescas que son sus compañeras. El convencimiento que hacen para que una inocente se preste a un juego peligroso, decenas de palabras burdas que nunca en la vida había oído pero que pronunciadas sabía a qué se referían.

Drogas, lesbianismo, corrupción, actos sexuales, tatuajes bizarros, vista perdida, alientos pútridos que parecían querer salirse de la pantalla, se quedaron grabadas en mis pupilas de niña virgen, lo bizarro del mundo estaba ante mis ojos, la crudeza llevada al límite.

No pude más la cabeza me iba a estallar, no pensé nunca que mi entrada al mundo adulto fuera de tal forma, bastante había con las cosas cotidianas para encima irme a deprimir con una película. Escenas dantescas, eróticas, bizarras terminaron por sacarme del cine. Mi mente no podía digerir tanta crudeza, ¿en verdad es así la vida en la cárcel, la vida real es así de burda?

Lo supe tiempo después cuando alguien cercano cayó en la cárcel por un delito que no cometió, nunca quise ir a verlo, la imagen que se me quedó de la cárcel no la he podido borrar. Le mandaba cartas extensas para decirle que estaba con él, le mandaba libros para que se alejara aunque fuera por instantes de esa vida que vi en la película que hoy quise recordar para poder completar este texto pero con el solo nombre volvió el dolor de cabeza.
No debí verla porque abrió mis ojos de niña linda a la crudeza de una vida a la que nunca estaré preparada.

El Apando es una película que no marcó mi vida, que yo no quise que lo hiciera, borré todo recuerdo de con quien fui, de porqué acepté ir a verla, borré todo pero el maldito nombre no pude borrarlo, hace que me duela la cabeza por la crudeza de la realidad, una maldita realidad que debía existir en las películas nada más.










10 comentarios:

Anónimo dijo...

Mucho se habla del caso rosguel y de exttraterrestres, tambien de que el hombre jamas piso la luna, en cambio.. yo soy solo una anciana, Belinda Morquecho Chavez,suculenta joroba,observa mi infertil y arrugada entrepierna de sunita bebe anciana

Dr. Gonzo dijo...

Bueno, creo que sí te cambió la vida con El Apando. Recuerdo haberla visto alguna vez, pero confundo imágenes... igual la vi ya estando crecidito y por eso no me impactó tanto. Buena vivencia, dura vivencia.

Úrsula Amaranta dijo...

Pff el Apando, a mi si me impactó, esa junto con Canoa me parecen muy representativas del cine mexicano de esa época: crudo, hiperrealista y de poco presupuesto que al mismo tiempo provocaba poco maquillaje, poca escenografía, mucha actuación para compensarlo. No soy muy fan del cine mexicano, pero éstas dos peliculas en mi opinión tienen cosas muy buenas y rescatables. Ahora si, lo que me gustó del relato es que es corto pero conciso, con mucho contenido, efectivamente yo creo que alguien conservador podría quedar impresionado sobre todo porque uno sabe que no se queda en la pelicula, yy que comparado con la realidad, seguro se queda corto, asi como lo dice tu relato. Me gusta incluso mas como una forma de sinopsis, para quedarse picado y querer verla.

tnf25 dijo...

de esa solo ví un pedazo, algo me distrajo y la deje por la paz...

PHERRO dijo...

Tienes mucha razón, El Apando es una película muy cruda. Y cambió tu percepción de la vida, de lo que sabías hasta ese momento, pero lo bueno es que no permitiste que cambiará tus principios y valores. Desafortunadamente ninguna película será jamás peor o mejor que la realidad.
Tu relato me agrado por ser un hecho muy personal, fue bueno que lo hayas compartido aquí.

RoS dijo...

No la he visto, suena chacalosa.
La neta tu escrito me despertó el morbo y ahora quiero verla.
Me gusta el girito que le diste. "Ey, esta película no me cambió la vida, pero su pinche nombre sí: hace que me duela la cabeza."

SIRACUSA dijo...

Una película basada en el libro de Jose Revueltas quien a partir de sus experiencias en Lecumberry dió vida a esta novela corta. Ciertamente, la película esta bastante fuerte si tomamos en cuenta las características de la sociedad y el tiempo en el que se estrenó. Buen cuadro costumbrista de ese momento.

Capitan TINTASANGRE dijo...

que mala onda que el servidor de blogger se halla caido y borrado muchas cosas.

pero que le vamos a hacer.

El Apando..ay nanita..
que terrorifica y cruda historia.

pero hablando de tu historia, a veces es dificil decidir que dejar entrar y que no a la cabeza.
definitivamente necesito un blanqueador mental.

la MaLquEridA dijo...

Dr, Gonzo: Bastante dura esa vivencia, es uno de los recuerdos que quisiera borrar.

Úrsula: Canoa es otra película que hace que me duela la cabeza por su crudeza, ahí fue donde supe hasta donde puede llegar la ignorancia de la gente al tener a dios como bandera.

Toño: Bueno, te ahorraste escenas crudas.

PHERRO: Adolescente inocente con ojos y cuerpo virgen abiertos a la vida y de sopetón la cruda realidad vista en technicolor.

la MaLquEridA dijo...

RoS: La verás bajo tu propio riesgo je igual ahora ya no impacta por tanta apertura que hay en todos los ámbitos pero no deja de ser cruda.

Siracusa: Lecumberri-El Palacio Negro-El Archivo de la Nación, cuantas historias se escribieron ahí y quizás nunca llegaremos a saber muchas de ellas.

Capitán: Si tu necesitas blanqueador mental, yo creo necesitaría volver a nacer.

Un gusto, gracias a todos por comentar y enriquecer mi relato.