lunes, 20 de junio de 2011

Fe


A la chingada la ciencia, me vale madres. Al carajo tus argumentos agnósticos y tus aires de grandeza al afirmar que lo sobrenatural no existe porque no es comprobable. ¡a la chingada tus pinches argumentos! ¿Tú eres cientifico? ¿Tú tienes algún estudio que lo compruebe? ¿no verdad? Sólo repites lo que dicen que dicen los “estudios científicos” y con eso ya te sientes superior, te sientes certero, crees que no existe porque tu no crees ¿Qué idiotez mas grande es esa? por favor, métete tus comentarios en lo mas profundo de tu ego y a mi…a mi déjame intentar creer.

Si yo pudiera, atraparía un pedazo de tu esencia, energía, vapor, (¿De qué estas hecho?) si yo pudiera volver a verte, ahora en otra forma, o escucharte fuera de mis sueños, olerte de nuevo, sentirte. Si todo eso que dicen me pasara a mi, verte de reojo convertido en sombra, sentir el ambiente inundado por tu perfume, estremecerme con el escalofrío que provoca la idea de haber vuelto a sentir tu mano, o escuchar en medio de la noche, cuando estoy sola, que pronuncias mi nombre y yo sin saber de dónde viene.

Sé que no resucitarás, pero la ilusión de saber que aun existes y que puedes regalarme un día de estos el suspiro de tu existencia terrenal, me hace mantenerme atenta a cada rincón de nuestra casa y anhelar un encuentro, rogar en el silencio: “háblame”.

A la chingada la razón, a la chingada la ciencia y todos aquellos que con su cara intelectualoide y sus argumentos fríos me quieren convencer de que nunca será posible que yo pueda presenciarte de nuevo.

¿Existiré yo en tu plano? ¿Seré un fantasma? ¿O mi espíritu débil y pálido no ha logrado traspasar las dimensiones para llegar hasta tu mundo a través de mis lágrimas y mis ruegos que imploran un poquito de ti?

¿Será acaso que el fantasma aquí soy yo que no puedo con tu ausencia, que no entiendo el no volverte a ver?

No me importan tus propios argumentos, esas charlas de café en las que yo te hablaba de otros mundos y tus reías tan cínico y déspota. Déjame guardar un cachito de tu nueva forma en un frasquito para poder soportar estos días, manda al olvido tu razón, ven y prometo fingir ante los demás que nada ha pasado, prometo decir que creer en fantasmas es de ignorantes y que la ciencia esta en contra de esto, aunque igual que todos sepa que eso no es verdad.

10 comentarios:

Dr. Gonzo dijo...

Ay.
Es muy intenso lo que escribes, siento que la forma de redactarlo es distinta a como sueles hacerlo. Te revelas en otro estilo y eso me confundió, sin embargo el tema se sostiene suficiente como para llegar a tu reflexión final, lo cual debo decir que me encantó.

Leinad dijo...

Un grito en la oscuridad una pelea con alguna otra parte, como un grito o una súplica a que se manifieste, me gustó esa crudeza esa deesperación comparto lo que dice gonzo, muy distinto a lo de antes me gusta, no siempre se anda en "mood" rosa siempre es bueno dejar salir otros colores.

pinchesendic dijo...

Es una disyuntiva la que se tiene que emprender a veces en la psique humana, entre el azul y buenas noches, y a veces en ocasión no es la razón quien gana sino la necesidad de complacer a alguien.

RoS dijo...

Aw. Tu texto contagia, esta lectura es 'llegadora'. Me la apropié y la sentí muy mía, un emputamiento que muchas veces me persigue... como un soliloquio, como un reclamo hacia la nada.
Comparto las opiniones de arribita, te lees tú, pero con otra piel. Me gustó mucho este post.

=)

/a mi... a mi: esos mí se acentua, jojo/

Pherro dijo...

Mostraste una de tus tantas facetas.
Los textos son ventanas en las que los lectores nos asomamos a las emociones tuyas, escribicionista.
El ejercicio de la imaginación no es plano ni lineal, tiene muchas caras y matices, el de esta ocasión tiene tu partícular sello, con esa variables sorprendentes y agradables que se van descubriendo al escribir.

la MaLquEridA dijo...

Nunca sabrás si eres fantasma porque las huellas de tus pasos se borraron mucho tiempo ha.

SIRACUSA dijo...

Auch!! entre lo que se cree y se sabe a ciencia cierta hay una linea delagada y frágil que tu haz mostrado de una forma que me gustó mucho, Ursula nos mostró su voz literaria, tan suya como lo anterior, la pluma se esta aflojando!!!


Buena vibra!!!!

Capitan TINTASANGRE dijo...

es dificil dejar ir a otra persona. a veces creo que los fantasmas existen porque no somos capaces de decir adios.

me gusto texto es muy apasionado. muy intenso. muchas emociones desbordadas y al final...resignacion

Capitan TINTASANGRE dijo...

perdon por la tardanza en responder..

creo que necesito otro trabajo...que me deje leer y escribir mas.

Úrsula Amaranta dijo...

Dr. Gonzo: si, otro estilo que no me habían leído, al menos en este blog. Pero siento que es sólo porque escribo “groserias” porque en realidad por lo demás, lo siento muy común en mi, eso siento, pero ya veo que a todos les sorprendió. En fin, que bueno que te gusto.

Leinad: Gracias ¡ jaja, “mood rosa” si, no siempre se es así, aunque si te fijas, es un relato romántico y tierno, de alguien que extraña un amor, entonces es medio ñoño

Pinchesendic: ¡andas! Precisamente eso es lo que quería explicar, cómo la razón, en estos momentos, pasa de largo, y lo que interesa es algo que nos pueda dar calma.

Ros: ¡malditos acentos! Se me barrió, y se me sigue barriendo, pero gracias por la observación y espero me las sigas haciendo. Que bueno que te gustó, fíjate que lo hice partiendo de la idea de que yo no creo en fantasmas y pensando en porque yo llegaría a creer en ellos o porque hay gente que si cree, me puse del otro lado, de la persona que si cree, y esto fue lo que salió.

Pherro: ayy muchas gracias por considerarlo asi , y si, son muchas las facetas que uno tiene

Malque: ¡orale! Que buena frase, y que triste a la vez.

Siracusa:¡gracias! Si yo espero que después de un año pueda escribir algo sorprendente jajaja, bueno, no tanto tiempo pero si. Y pues como le decia a Ros, me puse del otro lado, de quien si cree, y salió solito esto, ya sabes que los personajes se rebelan.

Capitan: Toda la razón, nosotros los tenemos aquí, mientras sigas aquí, pues tardate, que importa