domingo, 10 de julio de 2011

ME VERÁS VOLVER



Nadie me vio partir, nadie me espera.
Viajábamos en un mismo barco sobre aguas tranquilas, mis dos amigos Héctor y Carlos, iban a mi lado.  El horizonte a lo lejos se iluminaba con colores neón. Tocábamos, cantábamos, reíamos, todo parecía perfecto. De repente mis rodillas se doblaron y pesadamente caí ante ellos, ante todos.
Un temblor sacudió mi cabeza, sentí cómo mi mente se desconectaba poco a poco y mi conciencia viajaba en una espiral creciente de sensaciones desconocidas. Cayendo lentamente  en un sopor extraño, en un sueño estéreo, la música me invadía, música surgida de la nada y del todo. El caos crecía a mi alrededor.
Ansiedad, mirada ausente, no debería esperar, los colores se hicieron más vivos e intensos y un gigantesco ángel eléctrico descendía mientras me preguntaba si estaba listo.
La sola idea de la muerte me aterraba.
-No –respondí, aún no– y me aferré a mi guitarra como si fuera un escudo, el ángel rio.
-¿Ya viste a tu alrededor? –me dijo.
Giré mi cabeza y descubrí con sorpresa que todo había cambiado, que estaba sentado en medio de una gran ciudad donde no había nadie más que yo.
-Espera –le dije al Ángel– ¿Dónde estoy?
-Estas en este mundo de quimeras, donde puedes hacer cuanto quieras. A medio camino de la vida y la muerte, hasta que tú decidas.
Sentí cómo de mi espalda nacían dos alas, blancas y emplumadas.
-¿Acaso soy un ángel? –pregunté, pero no recibí respuesta alguna.
Una ráfaga de viento me levantó de la tierra y comencé a volar por los aires, por primera vez sentí la libertad, la luna me arropaba en su reino y las aves nocturnas me guiaban por la ciudad de la furia.
Había fuego y luz en algunos lugares pero todo estaba desierto, sólo en una casa lejana estabas tú. Me acerqué sigilosamente hasta tu ventana.
Me asomé para mirarte, de un golpe mis temores regresaron, y en un titubeo golpeé el cristal con la punta de mis alas. Nunca sentiste miedo, abriste el balcón para dejarme pasar y en un largo beso me diste la bienvenida. Aún no sabías que me había ido.
Acariciaste mis alas e hicimos el amor hasta que el amanecer me descubrió durmiendo entre tus piernas, pero en mi interior supe que tenía que irme antes de que despertaras. Y eso hice.
Alcé vuelo hacia el sol como un moderno Ícaro. Desde ese día, todos los días regreso a tu lado y trato inútilmente de deshacerme de estas alas y caer. Pero es imposible.

…Un hombre alado extraña la tierra.


-¡¡¡Mamá!!!, ¡¡¡Mamá!!! ¡¡¡Papá ha movido una mano!!! ¿Crees que ya despertará?

11 comentarios:

Capitan TINTASANGRE dijo...

“ Cuando me marché de mi casa, niño aún, tenía siete años, mi madre me acompañó a la estación, y cuando subí al tren me dijo: Este es el segundo y último regalo que puedo hacerte, el primero fue darte la vida y, el segundo, la libertad para vivirla.”

descansa en Paz Facundo Cabral.

RoS dijo...

Buen homenajito al Gustavo. Creo que integras bien la rolita.
El final le da mucha fuerza al texto.
=)

PHERRO dijo...

Sí, muy buena relación entre tu texto y la canción.
Entre los que se van y los que están en el trance, los que nos quedamos, les damos el mejor homenaje perpetuando sus obras.

la MaLquEridA dijo...

Yo ya quiero que despierte o que se vaya para que ya no sufra y pueda al fin remontar el vuelo sin que el sol derrita la cera de sus alas.

DESTROYER!!! dijo...

ohhhh mr capi!! usted siempre con estas agradables sorpresas aunque me declaro no fan de gustavo (pero si de soda)

SIRACUSA dijo...

Me gustó la frase de "sentí como de mi espalda..." un texto emotivo. Sin palabras, me dejas pensando, siempre pensando. Creo que las figuras que sueles manejar con fuertes y contundentes. :D

Anónimo dijo...

TE amo

att. ojos negros

Dr. Gonzo dijo...

Qué onda, me gustó bastante tu texto, con todo y que no me llevo mucho con Cerati, creo que has integrado en tu texto una voz muy parecida a la suya, aunque, curiosamente, más aterrizado, más claro.

Pinchesendic dijo...

antes de comenzar a escribir debo decirte que todavía mi piel sigue erizada, como de gallina, por el final de la historia. Esa línea está genial.
desde un principio supuse que era él, pero no me imaginaba como se desarrollaría la historia, y como cada vez, me hiciste viajar con tu escrito, no hace falta cannabis, cuando se tiene a Tintasangre.

Maldito Desgraciado dijo...

Es muy buen texto y no sé porque chingados me acordé de la rola de entre caníbales D:

Úrsula Amaranta dijo...

Muy bueno el texto. pfff, llegador, intenso, pone la piel chinita. Para mi, aplauso de pie.