miércoles, 10 de agosto de 2011

Knorr tomate


Una sopa de letras se cocinó en casa, mejor dicho, cociné. Pero me gusta hablar como desligándome de lo que hago, no vaya ser que se queme la sopa, y entonces, ¿a quién culpo? Hasta eso que quedó rica, me gusta la sopita esta porque, como en los comerciales donde salen niños formando palabritas, me pongo a formarlas y es entretenido. Claro que no formo las palabras mamá o papá, not, es más divertido formar la palabra ¡Carajo! o ¡Chingada madre! Lástima que la pasta no contenga signos de exclamación. Y es que actualmente en mi vida hay muchos signos de exclamación: ¡le amo!, ¡puta!, ¡quieeero!, ¡llueve!, ¡smuack!... lo que se traduce en que soy una vieja muy exagerada. Si amo, amo, y en el silencio más absurdo y en los días más complicados y en las distancias más desalmadas; si quiero un pan, entonces no descanso hasta de tienda en tienda encontrarlo, para despedirme con sonrisa idiota y su respectivo ¡gracias! (imagínenlo en tono cantadito).
Mientras formaba tu nombre en mi fría sopa, pensaba en todo lo que tengo que hacer, en lo acelerada que ha sido mi semana, y en lo pinche complicado que es llegar a un miércoles con el fin de semana tan lejos, también en lo bonitos que están los pastos ahora que llueve a casi diario y lo próximo que está el fin de año, ajá, los meses se han ido volando, no sé, pero esa sensación de años presurosos lo vengo cargando a partir de que cumplí mis veinticinco, en adelante, estos cuatro años que se han sumado me parecen nada, entonces me saltan preguntas de ¿qué, cómo y cuándo Ros? pero prefiero dar otra cucharada y hundir la mirada en lo jugoso de mi comida , regresar las palabras que formé en el borde del plato y comer en la última cucharada –la más rica– un sin fin de maldiciones.

12 comentarios:

Pinchesendic dijo...

A veces así pasa, cuando se ama, el amor se mete hasta en la sopa, si fuera posible se metería el sentimiento en una pila de bolillos para hacer tortas de cariño y comerlas cuando uno está solo, cuando se tiene hambre de ternura.
Una muy bonita combinación la de comida y amor. No cabe duda que estoy leyendo a la hija de una señora que amó la cocina y cocinar para sus tres hijos.
La primera parte hay una prosa ritmica. en el segundo siento un caos existencial que solamente tú sabes acomodar. Bella lectura para un miércoles con el estilo de Ros.

PHERRO dijo...

Nada tiene sentido, pero comer es reconfortante. Leer también, aunque nada tenga sentido.
La sopa caliente es un bálsamo para el ánimo.

la MaLquEridA dijo...

Los signos de exclamación o de interrogación se forman cortando letras, a la L le quitas la base y queda l le pones un cachito chiquito de lo que quitaste y te queda así !, ¿Ves? También puedes formar el signo de interrogación con una mitad de C, la pones al revés e igualmente le pones el puntito y listo, es bobo todo lo que te he dicho pero así jugaba en mi pequeña infancia que pasó como suspiro entre mis días.

Anónimo dijo...

Nada como jugar con la sopa. Es divertido, y resulta que hasta ¡educativo! Bastante enamorada jefa, ¿de quien será?

Saludos!




Dark Angel

SIRACUSA dijo...

Tierno y lindo escrito. Una nueva forma de enseñarle a leer y escribir a mi sobrina :D Se me antojo tu sopa, lograste que imaginara el olor y hasta el sabor.

DESTROYER!!! dijo...

uyyyy yo me pongo cmo idiota a formar palabras tambien jejejeje.... por cierto, me queda muy buena y en un estilo muy caserito....

total... quien manda a hacer comida que parece juguete!!!...

saludos patrona

Anónimo dijo...

la ternura asomo sus cejas por la venta como un niño travieso esperando que su travesura cobrara su victima (todos nostros )... me hizo recordar cuando me ponia mi madre a hacer palabras y despues comerlas casi huelo esa sopa gracias por hacerme recordar esos det alles tan significativos....y gracias por escribrir ....Rokiss..

RoS dijo...

Pinchesito: Arrr, ¡Ya se me antojó una torta!
(Aw, qué bonito que recuerdes aquel poema del blog, snif).
Siento que este caos refleja un mucho mi semana, duh. Gracias por lo que comentas.

Pherro: =)

Malquecita: (♥) ¡Gracias por el tip! =)

Dark: Sí, divertidosa la sopita esta. Ash, no seas preguntón. :)

Siracusa: ay, gracias, linda.

Destroyer: sí, el estilo caserito rifa.
Saluos.

Roque: Qué inspirador lo que dices, me encantó.
Gracias por visitar. =)

Anónimo dijo...

Qué chido leer algo sobre la cotidianeidad que muchos pasamos por alto. Yo me trago la sopa de letras, nunca se me ha ocurrido hacer palabras ni nada. Curioso

Dr. Cándido Pérez

Úrsula Amaranta dijo...

Aaaaaaaaaaaaaaaaaah neta neta se me antojo la sopa. Me encanta que una anecdotita, un pasaje, vamos, algo sin historia (inicio, climax, desenalece) lo hagas tan agradable, antojadizo y hasta reflexivo.

el presley dijo...

Me ha gustado tu corto pero agradable y bien ligado articulo. Realmente la literatura es una sopa de letras bien condimentada.

Ha coincidido que estoy leyendo estos días la novela o más bien el cuento de Juan José Millás "Lo que sé de los hombrecillos" (no sé si la habrás leído) y en ella relata una de las fantasías eróticas que tiene el personaje principal de la novela.

En esa fantasía el sueña que aplica su boca al culo de su mujer y va recitando lentamente el alfabeto: a, be, ce, de, e... . Al poco rato comienzan a salir palabras de la boca de su mujer (tabaco, vino, jugo, sexo...) palabras que el lame de sus labios como el que lame la miel de un panal.

Esta es una receta más erótica pero sopa de letras al fin y al cabo.

Un saludo.

Fantasía psiquiátrica dijo...

Esto fue una sincera sopa degustada; no me quemé, buena sal de ideas y un sabor vivido. Chido que invitaste. Saludos.