sábado, 22 de octubre de 2011

En última instancia





Tú, tú me conoces muy bien, amigo mío y no me dejarás mentir, tantas cosas han pasado, tantas que ya no me podría arrepentir. El rumbo que he seguido, tan largo y pedregoso, pero no sólo uno ha sido, recordarás que han sido muchos, multitudes, que juntan montones de errores. Por eso es que mejor cierro los ojos, porque dentro de ellos está la verdad, la verdad que no quiero contar, porque ¿de qué sirve hacerlo? ¿Qué logro con decirlo? Si no he estado en el mejor lugar, mi hermano, no ha sido la temporada para mí. Pero en este momento no me importa si alguien me ha de seguir, lo que importa es lo que te tengo que decir, puedes ver en mis ojos que en mi último tiempo, junto a ti caminé, marché y te dije lo que consideré bien y en mis palabras siempre estuvo la culpa, lo que no debes hacer y ahora que logré la paz en mí, ahora que la trabajé y que de frente miré, justo ahora mi vida ha sido derrumbada sin tener el mínimo asomo de culpa, pero con el aspecto de un delincuente. Ay, amigo mío, tu gesto es como el mío cuando incrédulo me subí al estrado, tan nefasto y sombrío, tan espaciado como los compases del vals que sonaba en el fondo y que estoy seguro nadie notó, que dentro de eso, yo tenía todo que perder y si había algo que ganar, las acusaciones me hicieron ver que daba igual. En este momento ya no importa más lo que tenga que decir allá afuera, amigo mío, abraza estas palabras porque te servirán, tal vez es algo que no entiendas, pero su sentido tendrán, justo en el momento en que la tarde soleada sople aire fresco, ese en el que nunca me sentí cómodo, pero que ahora es nostalgia deseada, algo que es más real. Al lugar que voy se siente todo tan verdadero que ahora me apacigua, es el futuro de nada, de estar flotando, sostenido en el aire, justo como una hada, justo como la luciérnaga atraída por el olor de la campana, justo como el amanecer. Pero no te preocupes, yo ya estoy bien, ahora tú eres quién padece la incertidumbre y yo te digo, antes era feo sentirlo, hoy es hermoso, porque sé que de las faltas que tuve, me perdoné y de las faltas que me imputan ahora, no fallé. Mi porvenir está asegurado, voy a un lugar mañana, desconocido, con una desconocida y a un pasado mañana por conocer. Por eso estoy tranquilo, por eso mi actitud es mejor, porque ante ti ahora, que sorbes tus lágrimas por mí, puedo decir, que inocente me declaro, en verdad, sin ninguna culpa.

8 comentarios:

Pherro dijo...

Debes recetarte algo contra la epidemia de ques, mi buen Doc.

Me gusta lo que dice el personaje, como aquilata su personal experiencia a través de la vida y la entereza para encarar el final, con plena aceptación y en paz. Así sea.

Augustine X dijo...

Hoy Pherro nos ha jalado las orejas con los ques, aunque no me he fijado mucho en el texto sobre el queismo.
Me ha gustado y sobre todo el final aunque lo de "inocente me declaro" no me gusta mucho preferiría simplemente "me declaro sin ninguna culpa", pero eso es un poco porque he leido esa declaración de sin culpa en clave de una liberación del peso cristiano o del peso de una moral del deber, y me resuena la palabra inocente porque he pensado en esa liberación como una salida absoluta de la lógica cristiana y de alguna manera, inocente pertenecería todavia a ella. Bueno no me hagas mucho caso, es un detalle y quizá no estabas pensando en lo que yo he percibido. Chido y gracias por el textillo.

Capitan TINTASANGRE dijo...

como lo dijo y muy bien dicho por el maestro Sabina.

" Siempre que me confieso, me doy la absolución"

el remordimiento y la culpa son los sentimientos mas "basura" que hay, ni sirven para nada, pues lo hecho, hecho esta.

y solo te lastran.

me gusto su declaracion y la manera de escribirla
una paz y alegria de haber vivido, plantando cara a lo venidero.
aunque sea la muerte lo que espera.

la MaLquEridA dijo...

Las culpas son el sinsentido de la razón, el lastre que nos orilla a expiar el sufrimiento en su nombre.

Dr. Gonzo dijo...

Pherro: Qué onda, relei el texto y creo que es cierto que abuso de los qués, qué cosas, es que, es que.. ok, gracias, lo revisaré en la siguiente.

Nadia: Sí, el detalle que mencionas me gusta porque pensé algo similar pero al revés. En el sistema judicial gabacho, los acusados son culpables o no culpables. La situación legal radica en una acusación y ellos involucran sus creencias al jurar sobre una Biblia, por defecto NO pueden llamarse inocentes porque como sabemos, a ojos de la religión todos somos gente jodida que necesita salvarse. Bien, teniendo eso claro, yo pensaba que la declaración (que no es legal, sólo un ejemplo, es una confesión personal)de inocencia, implica que ha vivido la situación de su vida por fuera, sin meterse, pero al final le ha afectado. Por eso incido en el asunto de "sin ninguna culpa". Está interesante lo que comentas y estaría bueno que lo dilucidáramos después. Gracias.

Capi: Decía una canción no recuerdo cuál, traducido sería "para unos la muerte es castigo, para el resto de nosotros la muerte será un alivio"

Malque: Mucho podría decirse de la culpa. Pero en este texto la expiación la logra precisamente la razón: no hubo delito que perseguir.

NTQVCA dijo...

Pues mire usted, me pareció que es como esas conversaciones que necesitamos con nosotros mismos para perdonarnos o solo para entender que hay cosas que van quedando atrás y nosotros tenemos que salir adelante, o algo así.

RoS dijo...

Este texto me parece inteligente, me gusta la estructura, y la cadencia que va llevando. Lo disfruté todito.

Dr. Gonzo dijo...

NTQVCA: Así, ni más ni menos, es la tonadita de ese escrito.

Ros: Gracias por tus palabras, lo releo y me suena musical.