sábado, 19 de noviembre de 2011

Arrebatado




Justo lo que temía, justo lo que no quería. Ahora estoy en el lugar donde ellos planearon ponerme. Definitivamente han jugado sus cartas de manera astuta o cuando menos, están haciéndolo a la fuerza y les está sirviendo. Y todo era tan tranquilo, cuando me di cuenta, ya los escuchaba. Cual vecinos realmente molestos, ponían música estruendosa en medio de mis sueños, susurraban palabras tontas perturbando mi tibio dormitar e incluso, llegaban a querer penetrar mi santuario con empujones que si bien apenas percibía, me dejaban asustado, alerta, preocupado. Creo que lo peor eran esas voces, llamándome, pidiéndome que saliera de este lugar en el que el tiempo parece no existir, reconfortante y suficiente, con la miel necesaria para vivir mi vida, un lugar donde estirar mi existencia era mi ideal más delirante. Como en una pesadilla, de repente comencé a sentirme incómodo. Las luces allá afuera apuntaban hacia mí, la frialdad de sus armas apuntando a mi cuerpo, me hacían entrar en taquicardias estruendosas… lo sé, pura ansiedad, no podrían arrebatarme de mi zona de seguridad, de esta casa hecha a la medida, a mis necesidades. Y ahora que finalmente lo están logrando, ahora que están drenando no sólo mi líquido vital, secando mi ser, también están atormentándome con gritos, voces aún más fuertes, tan distintos de las voces tiernas y condescendientes con las que endulzaron mis oídos los últimos días y las luces me están quemando los ojos, intento entender cómo escapar de ellos, pero están destruyendo mi hogar, ¿cómo no llorar? ¿cómo no protestar ante esta arbitrariedad? Me están extrayendo, me están destruyendo y ya no puedo hacer nada más. Ahora estoy fuera a pesar de mis protestas, me están destrozando el corazón, ahora grito al odio y al abandono. Ellos ríen, lloran, gritan y estrujan mi cuerpo desvalido. Ellos dicen que acabo de nacer y yo les digo a ustedes, que acabo de morir.

9 comentarios:

Pherro dijo...

Hoy no me da la gana tratar de interpretar o intentar criticar.
Sencillamente me gusto, la ambigüedad entre lo bueno y lo dramático que leo en este post.
No importa quienes sean "ellos", parecen algo humanos con esa dualidad.

RoS dijo...

Me gustó como llevaste el tema, disfruté mucho tu narración, el decirlo sin decirlo.
Qué bien manejaste esa zona de seguridad; diferente a todo lo que se piensa, eso es lo que más me gustó.
Vientos, Doc.

Pinchesendic dijo...

Como que se me hacía difícil de interpretar el escrito, pero las líneas finales no solo aclaran la idea sino las últimas 9 palaras están geniales.

la MaLquEridA dijo...

Imaginé que estabas encerrado en un manicomio y ¨Ellos¨ eran los fantasmas de tu locura.

Saludos.

Dr. Gonzo dijo...

Pherro: Realmente temía haber sido muy evidente, incluso quité una referencia que pensé hacía muy obvio de lo que se trataba esto. Es bueno haber logrado esa ambigüedad, personalmente me cuesta trabajo lograr elementos discretos. Bueno que te gustó.

Gracias Ros, sí, esta vez quise que la salida de esa zona de seguridad fuera algo más terrible.


Gracias sendic esto resultó mejor de lo que esperaba jaja

Malquerida: La ventaja de este escrito es que se presta a interpretaciones varias, me latió la tuya.

Augustine X dijo...

A mí tmb me ha gustado, has logrado crear una cierta tensión que me hizo continuar para ver a donde iba, así que bien jugada la ambigüedad.

Piper dijo...

Muy bien llevado mi estimado Doc. me ha gustado mucho la ambigüedad con la que lo has desarrollado como menciona Agustine X. Conciso y sin rebuscamientos que luego no suele ser tan fácil...

Úrsula Amaranta dijo...

genial, muy confuso, muy ambiguo y al final, el final, lo explica todo y me parecio tan tierno

Fantasía psiquiátrica dijo...

En uno tono similar, el sujeto perturbado y atrapado en si mismo, lo atrayente es la locuacidad tortuosa que en él se percibe, la desesperación de su ser pero también del afuera Qué de la chingada está allá afuera me cae, este cuate no podía tener mejor paraíso de seguridad que su casa, su neurosis y su paranoia al máximo; lo desdibujó al final en un buen cierre.
En sintonía mí estimado Gonzo.