lunes, 7 de noviembre de 2011

Cambio





Verás, desde el momento en que Tony Meloni que no era otro que Toño Memelas en su época de ver las películas de El Padrino, ponía los pies en el piso al bajar de la cama, podías escuchar un pequeño temblor en la tierra, que no era otra cosa que el diablo quejándose: “¡Ay, ya se levantó este cabrón!” Bueno, pues Tony estiraba sus brazos y respiraba el aire de la mañana llenando sus pulmones fortificados y renovados. Se podía sentir tan sano como se lo propusiera ¿y por qué no? De la noche a la mañana, él era el rey del mundo, de la galaxia, del universo, del multiverso, (concepto que aprendió hace poco) de todo, pues. Aunque ya no le satisfacía tanto en realidad.

No supo cómo vino esto, al inicio pensó que se trataba de un sueño, así que lo disfrutó en lo que despertaba, pero el ansiado despertar no llegaba y ya había cometido muchas tonterías, la verdad sea dicha. Eso lo reflexionó hasta muy después. En el momento parecía divertido y lo único que lamentó fue haberse obrado todo el tiempo en los pantalones “ya decía yo que la sensación era muy real para ser un sueño”, pero en el panorama total, parecía ser el menor de los problemas. A Tony no le costó tanto trabajo aceptar como sí le costó entender, cómo es que se acomodaron las consecuencias de las probabilidades que ahora le beneficiaban. El azar dejaba de obedecer al sistema caótico de probabilidades común y ahora estaba ajustándose a su voluntad, así que lo que él deseaba, era la realidad. La manipulación de las probabilidades no le costó tanto trabajo cuando asumió que podía obtener los conocimientos en esa materia con un solo parpadeo. Claro, en el momento se puso un poco paranoico y con sólo desearlo, eliminó a todos los estudiosos de la Tierra en estos asuntos. Ahora él era récipe de todos esos conocimientos y como un natural investigador, quiso saber cómo es que eso había sucedido, el origen de esto, pero bien pronto, ante las alteraciones físicas de la realidad, las más tangibles, la gente se paniqueó un poco y él se entretuvo más en regodearse con sus poderes y el miedo que causaban, obteniendo sensaciones que le eran desconocidas. Tony caminaba por las calles, sus antiguas calles y observaba algunos de los viejos edificios tambaleándose y otros pareciendo diluirse en ondas de agua. La gente corría a todos lados, algunos intentaban acercársele rogando que regresara todo a la normalidad, otros de plano querían atacarlo. Él tuvo la gran idea de controlar algunos pensamientos y uno de ellos era una defensa invisible e impenetrable a su alrededor. Así que nadie se le podía acercar mucho. Ah, los recursos que gastaron los gobiernos del mundo en un ataque (y posteriormente, una negociación verbal) hicieron que la economía mundial se fuera para abajo, así que como último recurso, le pidieron que optimizara las probabilidades bursátiles y ya de paso las sociales y las personales. Esto habrá llevado como un mes. Para Tony era aburrido esto, así que decidió arreglarlo todo en dos segundos. De hecho, aunque no lo había pensado así, observó que mientras todo el mundo tuviera su propia felicidad, los sistemas sociales y económicos no servían ya para maldita la cosa. Aún así, no faltó quién se acercara con otras intenciones. Un día mientras jugaba Rayuela Cósmica con dos galaxias espirales con Pepe Bolillo, se acercaron a su mansión La Noria Observante, dos representantes de los únicos sistemas que estaban en franca oposición con el nuevo orden mundial: Memelandia.

Ambos representantes llamaron a la puerta (que no era otra cosa que un zaguán enorme de una escala cromática imposible de entender para el cerebro humano – dados los ángulos de luz, los haces concurrentes y una naquísima pero efectiva brillantina que le proporcionaba matices alucinantes – flotando a unos metros del suelo, justo como toda la mansión de Memelas) solicitando la audiencia y llevando los regalos o “tributos” como a Tony le gustaba llamarles, que consistían en un itacate bien armado de tacos de canasta (guisados varios), atole y una coca bien fría. A decir verdad, Tony no necesitaba comer ya. Él podía reordenar las moléculas ambientales en el aire y adherirlas a sus cadenas proteínicas distribuyéndose por el torrente sanguíneo a voluntad. Pero realmente quería sentir lo que era comer nuevamente, como antaño. Dado que el proceso químico que realizaba dejó de ser emocionante a las pocas semanas ¿o eran meses? La verdad es que Tony cambió el sistema temporal, así que sólo había ya cinco meses en el calendario formal, que llegaban a mayo que de ahora se llamaba Mememayo, donde se marcaba el mero 16, su cumpleaños, como fin de año y festividad universal. De ahí comenzaba con el primero de enero y hay un día faltante, el 14 de febrero, pues Memelas era un resentidazo con la vida y nunca tuvo novia para festejarlo, por lo que se tornó amargoso con la celebración de San Valentín y lo borró del mapa. Memelas pudo obtener favores sexuales de todas las chicas lindas que veía en la TV y hasta de las que se encontraba en la calle, lo malo, es que pues se enamoraba de todas y nunca podía obtener el amor de forma natural. Claro que le valió y ahora tiene un harem. “Para qué quiero amor, si puedo tener sexo diario” se decía y eso era lo que le importaba. Nunca faltaron las TV Notas para decidir qué tipo de nalga querría ahora, él le llamaba “catálogo de carnes selectas”.

Pues bien, los dos representantes pasaron con Memelas y éste, de un humor ya casi extraño en él, les invitó a comer de esos tacos de canasta tan sabrosos que llevaron y así tuvo oportunidad de conocer al representante de la comunidad científica Píndaro Schmitt y al representante de la comunidad religiosa Torcuato Fallaccio, quienes se convertían en portavoces de las inquietudes de millones de habitantes en el planeta: ¿Qué es lo que pasa? ¿Cómo explicarnos todo lo que ha sucedido en los últimos meses? ¿Dios existe y es Tony Meloni? ¿En qué podemos confiar ahora? ¿Cuál es el rumbo a seguir? ¿Podemos hacerle estudios para entender la naturaleza de sus poderes?

Memelas un poco fastidiado, escuchaba como ecos las preguntas de ambos, era una letanía que ya había escuchado por parte de otras instancias. Autoridades sobre todo, pero éstas desaparecieron cuando, para calmar a mucha de la gente en el planeta, hizo desaparecer a prácticamente toda la clase política mundial y los programas, compromisos y planes estaban siendo realizados por autómatas que permitían cierta flexibilidad en los procesos ciudadanos y daban soluciones viables a las cada vez menos urgentes necesidades en el mundo, las cuales se veían suficientemente compensadas en el Parque Memorial Mundial, donde estaban todos esos señores servidores públicos obligados a trabajar durante todo el día, todos los días y tenían ellos perfecta salud para no enfermarse y poder seguir trabajando sin descanso. La gente iba y se reía de ellos y les aventaban plátanos o jitomates o lo que hubiera a la mano, esa era la diversión de la gente y hasta la familia de los servidores iba a pitorrearse de ellos. Bien dicen que al Pueblo, pan y circo. Memelas había hecho realidad los sueños de mucha gente en este tiempo, así que no tenía muchos problemas con nadie. No le importaba pues, que la disminuida comunidad científica quisiera saber mediante largos y tediosos estudios qué era lo que le pasaba. Él se sentía bien y su siempre alta paranoia, le hacía desconfiar de los científicos a quienes imaginaba como tipos llenos de matraces, batas blancas y anteojos que podrían quitarle sus poderes o incluso clonarlo. Claro, claro, Memelas tendría el poder de un dios pero no iba a absorber conocimientos académicos que de nada le servían. Y hablando del poder de un dios, él había probado ser mejor que cualquier dios. ¿Había hambre en el mundo? Él dotó a la gente de prosperidad y árboles cuyos frutos se asemejaban a empanadas de carne molida y en efecto, sabían a carne molida, así como otros manjares. ¿Había gente triste? Tendrían su rebanada de felicidad, la encontrarían en ellos mismos, sin necesidad de recurrir a templos, figuras paternales asociadas con una deidad y hablarle a la nada. ¿Había necesidad de que hubiera guerras? No, la gente, como ya dijimos, estaba contenta. Él era dios y si dios existía, entonces Tony Meloni, era el único y verdadero dios y no le quedaría mal a la gente. Claro, siempre habría alguna situación, la felicidad de uno interfiere con la de otro, bueno, que muera uno de ellos y todo solucionado, para Memelas, la vida ya significaba algo tan fatuo como las visitas que tenía. Pensaba en él como un verdadero Rey Salomón. Ahora él decidía quién vivía y quien moría, como sucedió con sus interlocutores que ya se encontraban en un debate sobre la importancia de sus quehaceres. Memelas los dejó discutiendo y deseó que discutieran hasta que sus cuerpos aguantaran y murieran. Eso le pareció tan sabio que decidió que escribiría el guión para una película que registrara sus andanzas y sapiencia y culminara con su actualidad. Aunque habría que hacer algunos ajustes más acordes al ser todo poderoso que es actualmente, así que haría algunas proezas y también aprovecharía, para evitarse la fiaca de andar atendiendo gente pedigüeña, de que en la peli vendrían las condiciones que él pondría para que les hiciera sus milagritos. Todos iban a tener una rebanada de felicidad, él iba a ser mejor dios que el otro dios que ni nombre tenía y la película se iba a llamar El Jefe de Jefes y claro que la banda sonora la constituirían en su mayoría los Tigres del Norte. Sería un dios muy llamativo.

Y en esas cavilaciones, Toño Memelas, por el momento conocido como Tony Meloni, paseó por el mundo y vio su creación. Ya había modificado tanto la realidad para cada individuo, para que vivieran contentos, que todo significaba un viaje continuo en las ideas individuales, toda la gente del mundo sumida en un sopor y aislamiento sempiterno, que hizo que Memelas sonriera y pudiera acariciar la brisa del anochecer en su rostro.

NOTA: Una disculpa a Dark y Whoanz por usar su día para mi posteo atrasado.

13 comentarios:

Pherro dijo...

Pues está chido el desmadre.
Sobre todo me gustan los nombres de los personajes, las situaciones chuscas y la indiferencia con la que Tony sabe sobrellevar su nueva condición.
Estaría bien que cada persona tuviera la oportunidad de ser Dios durante una eternidad, para dar rienda suelta a absolutamente todos sus pensamientos, total ¿qué podría salir mal? No podría ser peor o mejor que la situación actual.

NTQVCA dijo...

¡Oh poderosa mente la de Tony Meloni! no hace mucho escuché acerca de los sueños y perseguirlos, ¡que gran error si esperamos que de esa manera se cumplan! nombrandolos así desde el principio no dejarán de ser eso, solo sueños.
Creo que es lo mejor que te he leido Dr. Gonzo, aplausos!, fluidito y sin trabajo, sin rebuscamientos, casi que podría decirte: sin pensar.

RoS dijo...

Chidito el cuento, hay fluidez.
Me gusta cómo le inyectas sarcasmo a lo bíblico.
Me parecen excesivas las ies y quedé dudosa en algunos cambios de tiempo, pero bueno, cosa de estilo.
No me parece lo mejor de Dr. Gonzo, pero se agradecen las sonrisas que tu texto arranca.
Saludos.

RoS dijo...

Qué aflojerado está el blog... menos mal que posteaste, y nos regalaste texto en lunes.

Dr. Gonzo dijo...

Pherro: Con Toño, digo Tony, siempre habrá algo de qué reirse. Desenvolver esta situación implicó varias cosas que en un texto relativamente pequeño tenían que estar claras. Eso me costó algo de trabajo si consideras que a esto le pertenece cierto humor.

NTQVCA: ¿Lo mejor eh? chido! Sin pensar: ¡Muchas gracias! Hubo partes que sí salieron muy fluidas, bueno que se notó.

Ros: ¿Yooo? ¿Sarcasmo a lo bíblico? Bueno sí y algunas partes de los tiempos se remitían a "redacción y estilo literario bíblico"

Pinchesendic dijo...

Desde el viernes hasta el lunes nadie posteo, sábado y domingo pelaron, ahora los del lunes ya se atrasaron, un desmadre el blogcito.


Pienso que sí tanto le chocaba su apellido memelas, a tal grado que se lo cambio por Melñoni, no le hubiera puesto a los meses como mayo, mmememayo.
Al principio del cuento unicamente estaba tony como Personaje principal y único no había otor más, sino hasta que llegó un tal Pepe bolillo, por lo que siento que no había necesidad de utilar tant la palabra Él.

ahora él era récipe de todos esos conocimientos

Ahora era récipe de todos esos conocimientos.

Él tuvo la gran idea de ...
Tuvo la gran idea de ...

Pero en fin... criticar es bien fácil cuando no es un trabajo mío, por eso mejor es dejar al albedrío del escritor la forma que quiera. Por cierto la ortografía creo, fue impecable.

Dr. Gonzo dijo...

Híjole mi sendic ahora sí, aparte de que no entendiste la observación - sí, fue una observación - a la estructura de caracteres de tu relato anterior, ahora me la quieres aplicar a mí con mi escrito y eso se ve mal.

Me brinco el volver a explicarte a lo que me refería con los personajes en tu caso, para comentarte en el mío:
Memelas jamás se ha sentido apenado de su apellido. Si recuerdas en el tema de Muerte, él promueve su negocio como El Mercadito del Suicidio de Toño Memelas. En este escrito se plantea claramente que se pone Meloni cuando le da por ver las pelis de El Padrino y siendo que se ha vuelto bastante caprichoso con lo de sus poderes, se cambia el apellido tan despreocupadamente como su actitud.

Claro, Memelas es el personaje principal, Bolillo es circunstancial y, aunque no estás obligado a saberlo, es un personaje habitual en las andanzas del Memelas (consultar en mi blog los temas sobre La Miserabilidad escritos hace un chingo de tiempo)y aquí no se requería de mucho de él, sino de personajes como los preocupados representantes científicos y religiosos. Como verás, me apoyé en ellos en lo necesario para la corrida iluminada de Memelas que es el personaje que aquí importa y los otros no son personajes esquemáticos que yo haya repetido en cualquier otra historia mía que es de lo que yo te hacía el comentario en tu historia de box.

El abuso de "Él" ahí sí es mea culpa, porque aunque quise darle toques bíblicos, (por razones que se expondrán el sábado) abusando de artículos e imágenes de acosamiento y perturbación, posiblemente no hayan sido claros, así que lo asumo como un error de redacción.

No sé tú, pero la crítica no me parece fácil. Resulta que es todo un ejercicio de observación, de análisis y en consecuencia, de estilos. Por eso exponemos nuestros trabajos en este blog, yo no veo ningún académico ni a un Pitol por aquí, por lo que la obligación es más responsable. Herir susceptibilidades es parte del ejercicio crítico, pero al final creo que debemos entender que aquí buscamos aprender un poco de los demás, lejos de ponernos en un toma y pon de indignación.

Pinchesendic dijo...

Dr, gonzo: me extraña que piense usted que este comment se lo aplicó por lo de la observación anterior que hiciste. De verdad. Le agradezco su comentario, de todo corazón. ¿Por qué? porque leíste el post y con eso me basta.

Por otro lado ni siquiera me había dado cuenta (o recordado) de que ya habías utilizado a Toño Memelas en otro escrito (espero me creas).
Lo que puse del abuso de la palabra "él", fue para tallererar.

Y sí vuelves a leer mi comentario de tu escrito, podrás ver que dice que: críticar para mí y repito en mayúsculas, para MÍ es bien fácil, porque no se trata de un trabajo mío. Porque cuando leo algo mío me es díficil si no imposible críticarlo o siquiera encontrarle errores que cualquier otra persona puede hallar a simple vista.

Aquí no hay egos que herir, o al menos no era esa mi intención.

Pinchesendic dijo...

DR Gonzo, por cierto ayer después de verme una alucinante y literalmente viajadísima película de don Terry Gilliam, pude saber de donde sale su nombre.

Dr. Gonzo dijo...

Te recomiendo Where the Buffalo Roam de Art Linson, complementa bien las andanzas de Thompson y su colega.

la MaLquEridA dijo...

Memelandia sería algo así como un paraíso terrenal pero no muy bueno para vivir.

Me gustaría conocer a Torcuato Fallacio, no sé por qué se me ocurrió saber cómo sería aunque viéndolo bien si es de la comunidad religiosa ya imagino.

Tu texto me hace imaginarlo como guión basado en una película.

Dr. Gonzo dijo...

En efecto Malquerida, Memelandia era el paraíso terrenal para cada individuo. Aunque apenas si podían tener interacción entre ellos.
Fallaccio dará de qué hablar en futuro, así que chance te des más idea.

Capitan TINTASANGRE dijo...

Dr Gonzo, creo que su texto es muy bueno, con una gran cantidad de informacion y locura mezclada.

Ese sueño humano de querer ser dios.
y Toño Memelas que al lograrlo pierde todo sentido de la realidad.

pero como dice el Dicho.."No permita la Virgen, que tenga poder"