lunes, 28 de diciembre de 2015

Vuelo 403

Un correo de la aerolínea me notifica que no olvide imprimir mi pase de abordar, borro esa notificación así como una docena de correos y mensajes de voz que no deseo leer. La maleta estaría casi lista, de no ser por este fatídico diciembre. El café y la plática se acurrucarían en nuestros ojos, pero decidiste dejar de existir. Los ánimos y las ansias revolotearían por mi ombligo, pero quebraste este sueño. No te llamas Luis, ni Sergio. Pero otra vez lo mismo. Dueles. Y no es 2008, ni 2012. Pero es otra vez lo mismo. Rompo fotos que ya son pedazos de un pasado que se desdibuja como el ticket de la cadena comercial que hoy encontré en el fondo de mi bolso: una recarga para el celular, fritos con sal y limón, coca-cola, cervezas y un caja con 24 tabletas de antiácidos, como si hubiéramos estado juntos más tiempo, ¿es una broma, vida? Apenas alcanzo a ver el número de esa tienda ubicada sobre el Blvd. Insurgentes, ojalá así se borren nuestros recuerdos, y los recuerdos de la aerolínea, que insiste en que imprima mi pase de abordar, que insiste en que seleccione mi lugar de asiento, que insiste en que sea la misma de hace un mes, pero lo único que es lo mismo, es diciembre: sin aquél, sin él, sin ti, sin mí. Con esta angustia que me raja el pecho; armada y desarmada, sin alcanzar a juntar las promesas y los para siempre que nunca fui a tu lado. 
Cada rincón de esta casa te respira, cada prenda, cada objeto, los regalos que hace unas semanas envolví, las flores, tu carta, los restos que dejaste en mí. Otra vez lo mismo, con otra cara, con otro nombre, con diferente dolor. En diciembre.
Quizá mañana, cuando me nombren y no esté, muchos piensen que soy una idiota por haber perdido el vuelo, por haber despertado tarde, por no estar ahí, en ese asiento, a esa hora, volando junto a ellos, pero no se puede estar muerto y volar. Ni puedo llamar a gerencia y cancelar por un inexplicable dolor de pecho.
No estará mi cuerpo en esa fila de pasajeros, pero ojalá vuele diciembre, lejos de mí, de todo lo que fui. Adiós, fatídico mes, buen viaje.





2 comentarios:

jfbmurcia dijo...

Escalofriantemente bonito. Un abrazo.

ESCRIBICIONISTAS dijo...

Es un gusto ver que antiguos ojos regresan a leernos. Gracias jfb.