Mis párpados se confunden,
se postran en mis paredes
con el dolor de la calle,
el vacío de la madrugada
y el reloj muerto empañando mis horas.
Tus palabras se van
y hieren mi camino,
…tu piel dejó de confiar a mis manos
los versos olor a hiel
y la mirada perdida
que ofuscaba tu ausencia.
