lunes, 6 de junio de 2011

Campazú



Vera, y Suo vivían en Campazú. Eran tan dos niños de 13 años viviendo en un poblado tranquilo en donde sus cortas vidas habían transcurrido de manera tranquila. Los dos vivían en casas contiguas uno del otro, Vera vivía con su padre, Suo con su abuela, ninguno tenía hermanos y salían gran parte del día a jugar enfrente de sus casas; nunca iban mas allá.

Desde que Vera y Suo podían recordar, habían hecho lo mismo todos los días, jugaban memorama, trompo, piedra papel o tijeras, juegos que no requirieran ir mas allá de lo largo de su calle en donde además de sus casas, había otras cuatro enfrente. Nada de escondidillas, ni bicicleta ni correteadas que en un momento de euforia por ganar los llevara a querer ir mas allá del inicio y fin de su calle.

Habían pasado ya así sus años de infancia, nunca habían tenido problema en querer jugar algo mas ni en ir mas allá pues desde que recuerdan y empezaron a convivir, las cosas eran así, las tomaron como tal y nunca cuestionaron. Pero ahora, que empezaban a crecer, se habían vuelto curiosos, y desde hace unas semanas su actividad se limitaba a sentarse en circulo a platicar ¿qué habría mas allá del final de la calle? Pero sobre todo, estas últimas semanas habían dedicado muchas horas a planear ¿Cómo ir mas allá sin que su papá y su abuela, siempre atentos a las ventanas, no se dieran cuenta?.

Vera había iniciado todo esto, ella siempre la mas inquieta y curiosa, a los 6 años en un arranque de enojo con Suo, se había echado a correr hacia el final de la calle queriendo alejarse de ellos y de sus padres, casi llega si no es porque su papá se dio cuenta a tiempo y corrió tras ella, la alcanzó, la cargó y la regresó a su casa. Nunca se comentó lo sucedido, Vera sólo recuerda que el final de la calle lucía tan extraño como no había visto nada antes y decidió borrar esto de su mente; su papá ya habían hablado muchas veces al respecto: si vas mas allá del final de la calle, podrías morir.

Suo había hecho una reflexión que los tenía muy intrigados, pues no tenían manera de comprobarlo: Vera, ¿te has fijado que las hojas siempre estan en el suelo? Mi abuela dice que son hojas de los árboles, que alguna vez estuvieron pegadas a los árboles y eran verdes y cafés como ahora que sólo están en el suelo pero yo no recuerdo ni un solo día de mi vida en que las hojas hubieran estado en los árboles.

Vera no podía quitarse esa idea de la cabeza, lo que decía Suo era verdad, las hojas siempre estuvieron ahí.

Entonces hicieron varios experimentos mientras seguían pensando en una idea que los pudiera llevar mas allá del final de la calle. Salían y revolvían los montones de hojas cafés, y ¡solas regresaban a su lugar! Las recogían y escalaban los árboles para intentar que se quedaran ahí, pero éstas caían de nuevo y cada una caía al mismo lugar donde las habían recogido.

Después de lo de las hojas intentaron otras cosas, sacar muebles de su casa y ponerlos a mitad de calle, todo para que en el pequeño instante que te lleva un simple parpadeo, los muebles ya no estuvieran en la calle, entraban corriendo a la casa, y el mueble estaba en su lugar original.

Después vinieron otras tantas reflexiones que su padre y su abuela se negaban a contestar, es mas, se mostraban irritados cuando se las hacían, y sólo regañaban y decían que no preguntaran y que vivieran. ¿Por qué no hay mas gente en las demás casas? ¿Por qué nunca viene otra gente? ¿No existe mas gente en el mundo? ¿Por qué si las hojas se caen, los árboles no? ¿Por qué desde que recuerdan la abuela es abuela, arrugada, canosa, y con la misma ropa al igual que todos? ¿Y por qué el padre permanece igual peinado, igual vestido y sin canas? ¿Ellos mismos algún día llegarían a ser viejos como la abuela? ¿Por qué no Vivian todos en una sola casa? ¿Por qué el abuelo y el padre no hablaban entre ellos? Pero sobre todo ¿Qué hay mas allá de la calle? ¿Alguien ha ido alguna vez allá? ¿Es por eso que no hay nadie mas en la calle porque es gente que se ha atrevido a salir mas allá y nunca ha regresado?.

Y a todo esto, no había respuesta.

Después de sus múltiples experimentos y de comprobar de una y otra forma, una y otra vez que todo regresaba a su posición original, terminaron de fraguar su plan: uno de ellos se sacrificaría.

Suo estaría en el balcón con la abuela (donde siempre estaba ella) y la atormentaría con sus preguntas, mientras Vera haría lo mismo con su padre ahí en la ventana que daba a la calle (donde siempre estaba él) de repente Vera, para quien resultaría mas fácil por la posición donde estaba su padre, fingiría sentarse abajito de la venta y una vez que su padre fijara la vista en la abuela y Suo ella, agachada, pasaría todo el frente de su casa y una vez que llegara al final, correría hasta llegar al final. Suo estaría atento por si el padre de Vera se daba cuenta, para correr hacia la entrada de la casa de Vera e impedir que abriera la puerta; tenía que funcionar, no se les había ocurrido otra cosa.

Todo estaba dispuesto, Suo frente a su abuela, Vera frente a la ventana donde detrás estaba su padre. Vera se agachó, su padre levantó la vista, y Vera corrió.

Corrió como nunca, con todas sus fuerzas, conocía el camino de memoria, 13 años recorriéndolo incansablemente una y otra vez, así que cerró los ojos y concentró todas sus fuerzas, tenía que llegar ahí, dar el paso y no detenerse, tenía que regresar y contarle a Suo qué había, esclarecer sus 13 años de dudas, probarle a su padre que no había peligro, traspasar el límite.

Y así lo hizo, Vera no sabía que cometía un grave error, no entendió que en su mundo y para que todo que siguiera funcionando, las personas tenían que permanecer en el mismo lugar, Vera no entendía nada y lo hizo, llego al filo, escuchó lejano el grito de su padre: ¡vera, no! y ella tenía la vista nublada, no enfocaba bien, su corazón latía fuertemente, tenía la adrenalina al tope, no podía, no quería voltear, su respiración estaba incontenible… y avanzó un paso mas.

Vera se perdió en la nada, su conciencia no tenía el alcance para aquello. Todo era blanco, todo era negro, todo era nada, y ella no estaba preparada para eso, se quedó suspendida, su cuerpo, su conciencia se quedó suspendida, Vera dejo de existir en un plano, comenzó a re existir en otro, pero no sabía como, Vera se quedó ahí.

Al mismo tiempo, en otro plano, Susano Ortiz contemplaba una fotografía, era un paisaje, una foto vieja tomada en colores sepia, era la imagen de una calle, la calle donde el había vivido en su infancia, un paisaje otoñal donde se veían las hojas en el suelo adornando la calle solitaria y en medio estaba un niño sentado en flor de loto frente a un trompo; a los lados, observándolo, se alcanzaba a ver en una ventana la silueta de un hombre dentro de una casa y del otro lado de la calle, sentada, estaba una señora que se percibía ya vieja, era su abuela.

Susano estaba atónito por lo que veía en ese momento.

Ésta foto le parecía tan nostálgica y tierna, era su favorita, la tenía colgada en la pared de su cuarto y de vez en vez la tomaba y la contemplaba por largos ratos recordando como era su abuela y recordando a su amiga Verónica Alvarez con quien jugaba todas las tardes, recreaba sus recuerdos a partir de esa fotografía y hoy, cuando había llegado de cita mensual con el doctor, quería descansar y recordar. Mientras se quitaba los zapatos había tomado otra vez entre sus manos el marco de madera apolillada donde estaba esa foto, y su sorpresa fue tal que ahogó un grito y no supo qué pensar cuando se percató que la foto ya no era la misma: su amiga Vera, la niña de la foto que estaba sentada en medio de la calle frente al trompo y frente al otro niño (él mismo), ahora, hoy, ya no estaba. Así, sin mas ni mas.

Cuando Ernesto alcanzó a reaccionar, casi por instinto y sin saber porqué, pensó en voltear el marco y sacar la foto, la niña debía estar por algún lado.

No se equivocó, al voltearla, en la parte blanca de la foto, donde en marca de agua se veía el nombre del papel, en color sepia y con la mirada perdida, estaba Verónica, no estaba en la misma posición, estaba como acostada, como volando, como flotando, pero los ojos se veían vacíos.

Soltó la foto, estaba atónito ¿Cómo había ocurrido aquello? Estaba fuera de proporción; sin embargo, cuando pudo reaccionar, se dio cuenta de lo que ocurría y decidió tomar la foto por detrás y dibujarle un nuevo Campazú a Verónica.

Vera terminó viviendo en un mundo lleno de mucho color y sin formas definidas, nunca pudo regresar a Campazú pues su conciencia no tenía claro el recuerdo, pero estaba bien, se sentía bien, después de todo no tenía conciencia de lo que era la soledad, mientras que Suo sólo pensaba en qué había sido de su amiga, jugaba él solo frente a su trompo y el padre de Vera y su abuela, lo contemplaban ahí. Nunca volvió a ser nada igual, y al mismo tiempo, por eternidades, todo permaneció tal cual.

Susano llegaba en las tardes, como siempre, a observar y recordar a través de su foto, y la volteaba para cerciorarse que Verónica no hubiera intentado escapar otra vez.

15 comentarios:

LUIS TORRES dijo...

Injteresante, pero creo que pudiste haber resumido un poco, me parece un poco largo y con un final predecible. Por todo lo demas es un relato interesante.

Saludos desde Peru

Pherro dijo...

Es buena la idea, pero debes revisarlo con detenimiento, pues tienes algunos errores respecto a los nombres de los personajes, hablas tanto de una Abuela, como de un Abuelo: "Vera vivía con su padre, Suo con su abuela" "¿Por qué el abuelo y el padre no hablaban entre ellos?"
Cambiaste el nombre al protagonista masculino, hacia el final del texto: ...en otro plano, Susano Ortiz contemplaba una fotografía...
...Cuando Ernesto alcanzó a reaccionar...
Es difícil, para mí, tallerear, así por escrito.
La idea me gusta, eso de vida en planos alternos, de recuerdos vagos que alteran la conciencia de la realidad individual.
Deberías releerlo y reescribir algunas partes, si es necesario recortar, hazlo; quizás algunos fragmentos necesitan un cambio de palabras, para ser bien claros, sin cambiar la intención de tu idea.

Anónimo dijo...

Yo me confundí un poco y creo que debo volverlo a leer.. me gustó, y checa bien esos puntos y comas que te hacen falta, así como algunos acentos y dos puntos... me encanta la onda de las hojas, es muy poético!!!

LA MALINCHE

RoS dijo...

Aw, yo también me confundí con los personajes, pero como ya lo comentan otros, una pulidita, revisar, quitar, poner, puntos, comas, y así.
Me gustó la nostalgia que le inyectas a esta historia. Del párrafo 16 me enamoré: "Vera se perdió..."
Al final no sé quiénes sean Vera y Suo (¿son de alguna caricatura?), pero la historia es muy buena.
=)

Anónimo dijo...

La verdad yo no me confundi, la idea me parece muy original y la historia es interesante, tampoco considero que sea demasiado largo porque disfrute la lectura.

Sin embargo me habria gustado saber un poco mas, yo creo que este texto da para una larga histora, no se si lo consideres asi, a veces el lector quiere saber mas pero el autor ya ha terminado la historia.

Atte: La mala de la historia

Dr. Gonzo dijo...

Hay una parte donde me pierdo, parece que es cosa de puntuación. La historia se vuelve intrincada y es algo desafiante darle claridad a esos elementos (tiempo, perspectivas, realidades) pero creo que libraste decentemente las secuencias. Me da la impresión que servía para una historia más larga, pero de que me gustó, me gustó, además de que no me pareció predecible y eso me atrapa mucho en una lectura. Chido Úrsula.

NTQVCA dijo...

Es probable que como no me son familiares los personajes también me confundí un poquillo. Por otro lado, me parece que le invertiste bastante a tu texto. Tampoco me parece predecible. Muy bien!

Crónicas Urbanas dijo...

Entendí la idea y los personajes.
Me gustan las formas de cambiar lugares y tiempos.
De alguna manera reflejan algunos momentos de nuestas vidas, de niños o de grandes.

(En particular, la imagen de las hojas secas, y la descripción mágica que "antes fueron verdes y pegadas a los árboles", me parece muy buena.
Hay otras partes igualmente dignas del mismo elogio).

Más allá de consejos para perfeccionar el relato, me resultó interesante el planteo y el desarrollo.

Saludos cordiales.

Úrsula Amaranta dijo...

Luis Torres: Fijate que ¡era aun mas largo! Jejeje, lo corté porque para un blog (al menos para éste) se me hizo que era demasiado, y revisándolo no estoy tan segura de poderlo cortar mas. Agradezco mucho tu comentario, analizaré para ver si podría ser mas corto y con un mejor final.

Pherro: De verdad muchisisimas gracias por tu comentario, tienes razón, un cambio de palabras, acortar cosas, y de ahí voy a partir para revisarlo, he decidido revisarlo, dejarlo muy mono y subirlo a mi blog, cuando lo haga me gustaría que lo volvieras a leer.
Y por otro lado ¡tienes toda la razón! Me equivoqué horriblemente con los nombres de los personajes, pero que hayas notado ese detalle me hace ver dos cosas: que lo leíste con muchísima atención, lo cual agradezco, y que entonces si se entienden los personajes, tan es así que tu notaste cuales estaban equivocados. Ahí lo que sucedió es que lo escribí y cuando lo terminé me di cuenta que tenía mas de 4 personajes (que es como se pedía en el tema) y decidí eliminar y cambiar, pero lo hice con prisas y mira… este es el pésimo resultado.

Malinche: Me encanta que andes por aquí comentando, hace ya algún tiempo yo te leía y bueno, sé que te dedicas a esto, así que es chido que andes acá.
¡Si! Tengo una broncota con comas y puntos y demás, pero como comentaba acá arriba, le voy a dar una súper revisada, espero quede mejor y mas entendible. Quizá no se entiende porque me equivoqué garrafalmente con los nombres, estaban cambiados o equivocados por lo que explicaba acá arriba. Lo voy a corregir y lo voy a subir a mi blog, espero que puedas leerlo allá para ver si ya corregidito queda mejor y me des tu opinión.

Úrsula Amaranta dijo...

Ros: Ay Ros, estoy bien babas jajaja, hasta ahorita con tu comentario entendí que los personajes tenían que existir , o sea, existir ya aquí en nuestro mundo jaja, ¡lo siento! Como dice “ficción” jaja yo entendí que había que inventarlos. Sólo me enfoqué en que fueran 4 personajes y no entendí lo demás. Chia, fallota imperdonable. Y de puntos y comas, pff, me cuestan mucho trabajo y para que estén decentes necesito dedicarle tiempo, intentaré no volver a hacer algo a las prisas para que queden monitos los asuntos de puntuación porque tienes mucha razón, hay que pulirle. Y de los personajes, les decía acá arriba que cometí un error y por eso no se entiende, puse mal los nombres, los cambié… en fin, un desastre. Lo voy a pulir y lo subo a mi blog y me dan su opinión.
Pero pensando en esto del tema de la semana, sácame de una duda, ¿personaje es cualquiera que aparezca en la historia? O sea, ¿no importa si es protagonista, extra, antagonista, si aparece es personaje o no es así? Por ejemplo en el cuento de Dark ¿Los trolls son personajes?

Anónimo: De hecho era mucho mas largo, pero lo corté porque siento que el blog no es para textos tan largos (eso siento yo, nadie ha dicho nada al respecto de extender tanto los textos) Agradezco muchísimo tu comentario, y ya leí algunos de tus comentarios y concuerdo con Ros, esta chido que comentes y andes aquí, necesitamos mucha y mejor retroalimentación.

Dr. Gonzo: Si, problemas de puntuación tiene muchos :S , y bueno, la historia era mas larga, mucho mas larga, pero pensé que era mejor cortarla, sentí que para el blog no era buena idea que fuera tan extensa y por eso la corté y bueno creo que eso sacrifico algunos elementos además de que si, me resultó aun mas difícil manejar cuestiones de tiempo y realidades paralelas, tu comentario es muy acertado, es bien difícil manejar eso. Qué bueno que te gustó =D ‘aste siempre tan amable. (me muerdo las trenzas)

Úrsula Amaranta dijo...

NTQVCA: Le invertí en la parte de pensar la historia y tratar de acomodar cuestiones de tiempo y realidades paralelas, además de dejar solo 4 personajes, pero debo confesar que a la hora de ponerlo por escrito no le dediqué casi nada de tiempo :S muy mal hecho porque eso provocó graves errores en los nombres y puntuación. Por otro lado… los personajes, cometí otra burradota, no entendí (hasta hoy) que eran personajes que ya existieran.

Crónicas Urbanas: Muchas gracias, y bueno pues si ya me hicieron recomendaciones para mejorarlo, espero que así quede mas mono, pero qué bueno que la idea y algunas explicaciones si te gustaron.


Y como podrán ver, me aventé comentarios tan largos como el cuento jejeje. Es que cuando uno comete tantos errores, hay muchas explicaciones que dar ( A quien valga la pena dárselas, las explicaciones)

SIRACUSA dijo...

Ursula me gustó la idea que manejas en tu cuento y siendo quizá un poco reiterativa si deberías revisar los personajes pues de repente hablas de un personaje femenino y de pronto ya es masculino.
me encantó el final y como es que uno de los personajes queda suspendido, esa imagen me pudo enamorar.
Creo que te paso como a mí con mi historia de ecos, pero finalmente de esto se trata de aprender y solo a fuerza de practica lo lograremos, pero vamos por buen camino.


buena vibra!!!!
la dulce de la historia jajaja

Pherro dijo...

De mi parte, para Ti y para cualquiera de los demás compañeros y compañeras de este blog, todos mis comentarios y dizque criticas, son con mucho respeto a su esfuerzo y dedicación.

RoS dijo...

Sí, jajaja, (y yo quebrándome la cabeza: de qué película son Vera y Suo) jajaja, pero bueno, muy chida tu historia.
Y mira, a lo que yo entendí es que el cuento se base en 4 personajes (ya existentes) y en el desarrollo uno puede ser el ppal, y otro tal vez antagónico y los demás secundarios, o accidentales... pero en la historia todos deben participar.
En el cuento de dark, los trolls los veo como extras.

destroyer!!! dijo...

a jijo... bastante largo pero bastante bueno!!!

con gusto espero la version reloaded en tu blog...

saludos!!!