martes, 6 de septiembre de 2011

El rumor y lo legitimado



Contextualización: es sabido que el Estado de Veracruz actualmente es trinchera y campo de batalla para algunos grupos delictivos (como muchos otros Estados de la República), el crimen organizado ha sido deliberado en su discurso: granadazos, secuestros, levantones, ejecutados, colgados, incendios de autos, etc. Fue en las redes en donde dos individuos (damita y caballero propiamente) bajo el cobijo de lo antes mencionado tuvieron tal vez un contagio de histerismo o una arrebatada –irresponsable- necesidad de atención, quizá un sentimiento de solidaridad (dudoso), ¿una psicosis?, mimetización, ¿Resonancia virtual?... Dictando más o menos lo siguiente en el refrigerador de conciencias reprimidas (Facebook) : “Tal y cual escuela sufrirán ataques por parte del crimen organizado” “El ataque será colectivo, mejor es no salir y claro, proteger a sus hijos”; los rumores fueron tomando resonancia al grado de que padres de familia de la ciudad –y puerto- de Veracruz atestaron las calles de las escuelas de sus hijos; padres alarmados corriendo al interior de los colegios, madres con crisis nerviosas, maestros evacuando las escuelas; literalmente ardiendo el ánimo de la gente y de toda la ciudad. Para sorpresa de la ciudadanía –afortunadamente- no hubo detonaciones, ni disparo alguno. El signo más colérico de ese medio día fueron quizás las mentadas de madre de otros conductores al ver paralizado el tránsito vehicular. La policía dijo “No pasa nada señores, a sus casas y no se alarmen, no crean todo lo que ven en las medios, en las redes”, algo similar dijeron las autoridades estatales. La cuestión no paró ahí, alguien tenía que pagar la injuria de ese rumor y sus terribles resultados. Se echó mano de la policía cibernética, su eficiencia nos entregó a dos terroristas, “allí están sus villanos de la historia, no se tolerará rumor, farsa alguna que ponga a la comunidad en shock, se condenará a cualquier agente del caos, hasta 30 años de prisión. En Veracruz no se juega con la tranquilidad de la gente”.
La realidad: en los meses transcurridos de este año y parte del anterior en diferentes ciudades del Estado de Veracruz (Veracruz, Boca del Río, Cardel, Xalapa) se han presentado diversos hechos relacionados con el –rotulado- crimen organizado, no nos neguemos, es parte del inconsciente colectivo de los veracruzanos y de una gran parte del país; pero bien, mi intención no es la formulación del porqué del incontrolable crimen y sus causas o de la razón más que palpable de un estado fallido (no es rumor, es tangible). Mi humilde intención se finca en la repercusión mediática de esta nota (sí, los terroristas virtuales) y cómo de ella se sazona una estocada –más- a la “libertad de expresión”. Por cierto nada nuevo bajo el sol al respecto de este tema, a las pruebas me remito, detallo a continuación:
La comunicación es un axioma, es decir, los individuos no podemos dejar de comunicarnos, no importa la productividad o la laceración de lo dicho, el principio es claro: tenemos que comunicar, perpetuación, relevancia y valor de signos, símbolos estará determinada por el contexto. No es ajeno a nadie los hechos que actualmente acontecen al país, los post, es decir: desempleo, pobreza, rezago educativo, incomunicación, intolerancia, etc. Éstos están insertados en nuestro imaginario, digamos, es nuestra cotidianidad; la resonancia de mencionados hechos se facultan y se legitiman en mayor medida dentro de los medios de comunicación y ante todo en la función del rumor (claro, de la moralidad). La función del rumor es crear expectativas, alejadas del binomio “bueno o malo”, expectativas al fin, ese es el propósito. Día a día nos alimentamos de rumores fundados –mayormente- en el sobreentendido y el malentendido, deformación de discursos, de lo dicho, correspondientes siempre éstos a un contexto, un ambiente, el cual alimenta o resta la fuerza de ese rumor; en cierta manera quien da vida al rumor es el consenso, ir de lo subjetivo a lo solidificado, a lo que muchos enuncian y viven (discriminación, abusos, violencia, etc.).
En Veracruz Estado, la implicación del rumor ha tenido a últimas fechas una función primordial, sobre todo las sustentadas en las redes sociales. Esta función puede enmarcarse en dos propósitos: el instintivo (la supervivencia, el sentido de protección) y el institucional (credibilidad y control), el resto de las funciones –me parece- son las mismas que para el resto del mundo, es decir: espacio de reafirmación, condición voyer, sentido de pertenencia, ajá un conjunto de represiones (al que felizmente pertenezco). Y en ese andar del alejamiento en lo virtual, el rumor ocupa un lugar privilegiado, es decir el inconsciente virtualizado, desafortunadamente éste es observado y controlado, sí, como la comunicación en general, (no existe la llamada “libertad de expresión”, y para los que existe es porque expresen lo ya expresado o, volvemos, el medio les dicta qué decir).
En un sentido metafórico es la base de nuestra maqueta mental, ejemplificaré burdamente: si la Señora A “sube” a una red social que su hijo se está convirtiendo en un zombi y el contexto en donde vive la Señora A dicta que una planta termoeléctrica está causando estragos en los infantes, presentando éstos inhibición a los objetos, ojos rojos, lenguaje torpe y motricidad aun más torpe, es sustentable que la comunidad a la que pertenece la Señora A arda en pánico y proteja a sus vástagos. En un paralelismo, la Señora B “postea” el mismo rumor, pero su contexto es ajeno a plantas termoeléctricas, ni siquiera hay noción del concepto zombi en su comunidad (en esta realidad Plantas vs Zombis es inexistente, de igual manera George Romero) el resultado, la gente desechará lo dicho por la Señora B dado que no empalma en su realidad, no hay congruencia del discurso y los hechos.
Es claro que desde este momento tendremos la necesidad-imposición de regular lo pensado, pues corremos el riesgo de convertirnos en radicales del ciber espacio. El espacio virtual tiene una regla muy sencilla, el atípico es reverenciado o linchado. No cabe duda que el mundo virtual desde hace mucho tiempo traspoló nuestra realidad, podría llegar a decir que en ambas cohabitamos sin dar cuenta a veces de en cuál estamos, el término de esa confusión es sencillo, ambas son alienadas. Entonces, lo suscitado en Veracruz, huele, tiene un –fuerte- tufo de censura, control, es el dictamen de la comunicación global: “Puedes decir lo que quieras siempre y cuando sea lo que nosotros queramos que digas, eres libre de decir lo que nosotros queramos”.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola :

Me llamo Eliana Villarreal soy administradora de un sitio web. Tengo que decir que me ha gustado su página y le felicito por hacer un buen trabajo. Por ello me encantaria contar con tu sitio en mi directorio, consiguiendo que mis visitantes entren tambien en su web.

Si estas de acuerdo hazmelo saber enviando un mail a eliana.villarreal.bravo@hotmail.com
Eliana Villarreal

Bidan dijo...

"Puedes decir lo que quieras siempre y cuando sea lo que nosotros queramos que digas, eres libre de decir lo que nosotros queramos"

Mejor resumen, imposible. Sucede en muchos países que cuentan con libertad de expresión. Ya hace tiempo que no leo la prensa y me nutro de blogs independientes, que aún quedan.

http://thebidan.blogspot.com/2011/07/sobre-los-silencios-de-la-prensa.html

Pherro dijo...

Sí y no. Tal vez. Realmente algunos traspasan deliberadamente los límites de su "libertad".
Desde sus casas o en un lugar público, cada persona tiene el derecho de dejar escrito lo que piensa y siente (me refiero a las redes sociales), acerca de cualquier asunto de su vida o la convivencia social, pero cuando lo escrito daña la tranquilidad de otro u otros, esa persona deberá atenerse a las consecuencias.

RoS dijo...

'Reverenciado o linchado', mjú, así merito.
Gran remate le diste a tu texto, me gustó mucho tu manera de plasmar tu opinión aderezando con el buen Whoanz Style.
El título atinado, justito para una nota periodística que seguro censurarían, já. =)

LUIS TORRES dijo...

Interesante linea de pensamiento, me agrado leer este Post.

Saludos.

la MaLquEridA dijo...

Son pocas las noticias que veo, tan pocas que de esto ni me enteré.

Las redes sociales crecen de tal manera que en un futuro inmediato algo grave va a ocurrir así como van las cosas.

Un saludo.

Capitan TINTASANGRE dijo...

Dr.

Desde mi punto de vista las redes sociales son un asco.
porque hay un exceso de libertad.

al momento de que cada quien puede decir lo que desee cubierto en el anonimato. es ya un arma de doble filo.

por eso yo solo las uso para ver chistes de Ninel.

Sin embargo cuando reflexionaba sobre lo que atinadamente escribiste. es tal el medio que nadie cuestiona el rumor. y se convierte en verdad.

no cabe duda que al crecer la aldea global solo se expandio la vecindad.

Capitan TINTASANGRE dijo...

por cierto.
Hace unos dias salio la noticia de que una "alguien" habia agregado a su facebook a su ex pareja.
Pero como las cosas no terminaron bien. "EL" tenia una orden de restriccion contra ella.
el resultado: Delito

y ella pasara un rato a la sombra por perseguirle en la red.
como usted dijo Doctor.

"No cabe duda que el mundo virtual desde hace mucho tiempo traspoló nuestra realidad, podría llegar a decir que en ambas cohabitamos sin dar cuenta a veces de en cuál estamos"

Dr. Gonzo dijo...

Hay un momento entre la noticia y el morbo en que así como la persona que te da la novedad cayó, seguro caerá el receptor. Para mi gusto, dar crédito a la primera noticia estúpida que cruza por tu red social de elección, viene reforzada por la inmensa gana de darse a notar del individuo. Eso hace tan asqueante el saber la noticia(por lo general un cúmulo de mórbido placer )como ver la notita que la trae.

Para la autocensura de las grandes compañías está el facebook y el twitter y demás locuras.