miércoles, 13 de julio de 2011

La fábula de la zorra y el cuervo



Viviane camina sinuosa y elegante por el pasillo alfombrado del Four Queens; varias miradas se clavan en su trasero, a pesar de las luces multicolores de las máquinas tragamonedas, la atención se centra en ella, es una zorra espectacular.
Luce un vestido escotado de seda negra y estiletos de enorme tacón, su cabellera espesa y ondulada forma una mancha sobre su blanca espalda, orgullosa porta un collar de perlas, que junto a sus considerables cuentas y un auto de lujo, forman parte de las jugosas ganancias de su último matrimonio.
Esta noche, busca a su presa: jamás ningún animal se ha resistido a su atractivo ni ha permanecido indiferente a su mirada.
Antes de decidirse, se sienta en la barra y pide una bebida, el barman le extiende una copa rojiza con una cereza al fondo. Fuma distraídamente mientras peina el lugar, da un sorbo a su Manhattan.
Al fondo, un galante cuervo la observa, ella le sonríe, -parece un buen prospecto –piensa.
Segundos más tarde, el cuervo se acerca, un refinado aroma la embarga.
-¿Puedo acompañarte? –caballeroso pregunta.
Lo tornasolado de sus alas atrae de inmediato a Viviane, él le invita un trago, se presenta:
-Bernard Madoff –y se pone a sus pies.
Para la cánida, el juego de seducción comienza, envuelve con halagos al cuervo, y este no deja de mirar sus labios carmín.
-¿También te apasionan las apuestas? –cuestiona ella con sonrisa maliciosa.
-¿Apasionarme? No, no preciosa, digamos que sólo me gusta oxigenar mi fortuna, ¿y tú, eres buena apostando?
Viviane se muerde suavemente el labio inferior, y con mirada pícara responde.
-Sí, las apuestas son lo mío.
-Brindemos entonces porque esta noche la fortuna nos sonría –grazna Bernard– hoy serás mi amuleto.
-¡Por el azar! –brinda ella.
El cuervo la toma de la mano y se dirigen a la ruleta, él apuesta varios miles, gana. Ella ondea la cola de placer, la cifra que ha ganado Madoff la estimula, quiere llevarlo a la cama. Se le insinúa cada vez más, nunca han fallado sus tácticas.
Bernard, boquiabierto, se deja llevar entre las adulaciones de Viviane; salen juntos del casino y terminan en una lujosa habitación del hotel Bellagio.
Entre copas espumosas ambos caen sobre una suave alfombra, los besos comienzan a pintarse en las plumas de su amante, él picotea con devoción sus piernas. La zorra saca unas semillas de su bolso –siempre funcionan–, las extiende en su mano, el córvido las come, ella le enrosca la cola en torno a su espalda, él se pierde en sus finos labios. Ella lo tiene bajo control, lo araña… ambos gimen, gruñen, se aparean. Amanece.

Un hilo de luz se filtra por la ventana, Viviane se estira, busca con un brazo a su amante, no está. Se incorpora un poco, no se escucha en el baño: se ha quedado sola en la habitación.
Se levanta extrañada, camina hacia el tocador, observa su cuello desnudo en el espejo, se lleva las manos como buscando algo entre el pelaje, ¡el collar de perlas tampoco está! Gira la cabeza… su bolso, sus tarjetas bancarias también han desaparecido.
En una mesita está puesto el desayuno, hay una nota, Viviane la lee a la par que sus ojos se inundan:
Querida, lo tuyo no eran las apuestas”.

Una lágrima resbala por su tersa mejilla, -¡Mis perlas! –emite con tristeza– debí suponerlo, al final, sólo era un cuervo.


Moraleja: El que a hierro mata, a hierro muere.

14 comentarios:

Vergónides de Cock dijo...

Muy bueno, has respetado la estructura de las fábulas. Eso sobre el sexo inter-especies está un poco morboso. La nota del cuervo excelente, sí, sí; muy bueno.

ferrrioni dijo...

El cuervo de esta historia es mas listo que el "Cuervoman" del Cartonista Robi, publicado en Diario de Colima

...Dark Angel... dijo...

Jaja, me recordo a chuchita la bolsearon.
=)



Dark Angel

Anónimo dijo...

Ja! genial. Al reinterpretar la fábula yo imaginaba algo asi como lo que tu escribiste. Me gustó y la frase de "Querida, lo tuyo no eran las apuestas" pff, excelente para rematar. Muy muy bueno.

úrsula

PHERRO dijo...

Me gustaron los nombres de tus personajes y los escenarios. Y el resultado inverso, inesperado.
Con todo y la sofisticación, seguimos siendo animales.

LUIS TORRES dijo...

Me gusto leer tu fabula, manejas bien los tiempos y las situaciones.

Felicidades y saludos

DESTROYER!!! dijo...

jajaja me sorprendió el final... por un momento pasó por mi mente que el babotas de madoff había perdido toooda la lana de esos pobres incautos en garras de la azorrada :s...

RoS dijo...

1. Gracias. Quise darle ese toque cochinón, jaja.

2. Ei, Fer, ¡un gusto! Y sí verdá, este salió más malditón.

3. Ándale, jaja.

4. Aw, gracias Úrsula. =)

5. ¡Gracias! Madoff sí existió, fue un gran estafador, también los lugares que nombré. ;)
Y cierto lo de tu última frase.

6. Saludos Luis, y muchas gracias.

7. Jajaja, ya ves, ni tan babotas.
:)

Pinchesendic dijo...

Anoche estaba tratando de escribir una historia y se desarrollaba en un casino, ya que por falta de internet, no puede revisar el bolog, que bueno que no me incliné por una historia del casino. Porque iba a ser completamente opacada por esta maliciosa zorra y este hijoeputa Cuervo. Muy fina la narrativa, como cada miércoles que este día fue Jueves, felicidades.

Dr. Gonzo dijo...

Qué buena historia, n osabía que ese tipo existió hasta que lo lei en los comentarios ahorita. Dijo sendic que la narrativa es muy fina y estoy con él. Buena alternativa de la fábula.

RoS dijo...

PincheSendic: Qué coincidencia lo del casino, creo que también te hubiera quedado chida, como lo de tu ensayo. =) Gracias.

Dr. Gonzo: Ey! Yo tampoco sabía que existía hasta que me puse a investigar nombres de estafadores. Gracias por comentar.

la MaLquEridA dijo...

El cuervo salió más listo que bonito.


Saludos.

NTQVCA dijo...

Eso solamente hubiera pasado en CSi Las Vegas, quizás hubiera cambiado las lágrimas por rabia.

el presley dijo...

Muy buena y moderna tu versión de la fábula de Samaniego. Muy ágil el relato además de sensual (el picotea con devoción sus piernas) y canalla (querida, lo tuyo no eran las apuestas).

Un saludo y hasta el próximo relato que espero sea pronto.