jueves, 15 de septiembre de 2011

E


-¿Eres tú?  –le preguntó con una mueca pintada en su rostro en algo que parecía alegría y espanto simultaneo. Sin dejar si quiera pronunciar alguna palabra sorpresivamente abrazó aquella figura difuminada entre luces amarillas que se fugaban desde lo que parecía ser el interior de aquel  abandonado local. No pudo ni siquiera responder o negarse al abrazo de Daniel, simplemente permaneció inmutable.

-¡Que gusto que… ! -dijo de manera entrecortada al ser interrumpido.   
-Aún no es tiempo, aún no lo comprendes –aquella figura dijo temblorosamente entre suspiros a su oído. Al escuchar estas palabras sintió como la sangre se bajaba presurosamente desde su cabeza hasta los pies, desmoronándose no pudo más que poner las palmas contra el suelo, trataba de fijar su mirada sin embargo no lo logró, papeles, envases vacios de todo tipo y toda clase de basura acumulada en el suelo de aquel abandonado lugar giraban como una vorágine ante su mirada, estiró su mano hacia aquella figura en lo que se podía entender como una señal de auxilio.
– ¡Ayúdame! –alcanzo a decir con sus últimas fuerzas. –Aún no es tiempo, aún no -le respondió. Sus ojos comenzaron a ver todo de manera más pequeña y apagada, sintió miedo, la oscuridad había llegado… y con ella un extraño sonido.

La ventana se azotó contra la pared de nueva cuenta y alarmada Ros abrió los ojos.
 –Tranquila, es sólo la ventana,  -se dijo a si misma mientras miraba tendida sobre su cama la negrura del techo. Estiro sus manos y sintió que alguien recostado le acompañaba, asustada no hizo más que encogerse y jalar la sabana hacia su pecho.

-¿Te encuentras bien Ros? –Darío recostado a un lado de ella era quien preguntaba. Ros desconcertada no hizo más que asentir con la cabeza sin saber bien que era lo que ocurría en su cuarto,  abrazó fuertemente sus piernas, un olor penetrante a podredumbre se comenzó a filtrar desde lo que Ros supuso era la ventana, sintió una mano sobre su espalda a lo cual ella respondió con un escalofrío  –Falta poco, tenemos que dormir –Darío susurraba estas palabras al oído de Ros. Ella acurrucada no hizo más que fuertemente cerrar sus ojos.



6 comentarios:

Maldito Desgraciado dijo...

Según yo maté a todos los escribicionistas, no sé por qué el afán de usarse como protagonistas desde el texto del Dark, pero en fin, en esto cada quien va a escribir lo que le venga en gana. Solo espero que de aquí en adelante se apegue todo un poco más a su cuento, pues a partir del texto pasado (creo), es cuando ya algo se va concretando. Aún así le pudiste haber dado pie a más cosas fantásticas, no solo a juntar a los personajes.

Pherro dijo...

Esto tampoco se lee tan creativo ni fantasioso, pero digo otra vez, es lo que hay.
Disculpa mi ignorancia, pero ¿de dónde carajos surge RoS?
Me perdí gacho y de repente desaparece Daniel.
En fin, cada quien su cuento.

Anónimo dijo...

Tomemos sólo lo bueno, digo yo, eso de "es lo que hay" no tiene mayor importancia, finalmente es un ejercicio, y como en todo, hay que tratar de dar lo mejor de sí, en su respectivo turno, respetando secuencias, líneas, tiempos...
Esta es nuestra 1ra. vez escribiendo en equipo, ha salido todo patas pa' rriba, pero seguro en otras saldrá mejor.

Ros

Anónimo dijo...

Parecen sueños. Donde los muertos reviven y se tornan en una realidad quizá un poco mas macabra que el sueño mismo.

Siracusa

la MaLquEridA dijo...

Me parece que son dos relatos distintos, pero no encuentro la relación entre los dos.

Fantasía psiquiátrica dijo...

Esto parece ser un sueño adentro de otro sueño, Inception (sic). Y como en el universo onírico todo pasa, pues adelante.