domingo, 25 de marzo de 2012

Abel




Nacieron una noche de luna llena al pie de un enorme manzano que crecía dentro de la enorme propiedad que Adán cuidaba.  Ahí comenzó su vida entre juegos y despreocupaciones.

Todo parecía pintar bien para aquella joven familia, hasta que una serpiente entró al bosquecillo provocando el caos y dándole al Amo la oportunidad de correr al viejo, del paraíso que cuidaba.

A los hermanos no les quedó otra que aprender a tomar las pocas cosas que podían robar. Sin embargo esto los había hecho muy unidos, a diario recorrían la campiña en busca de alimentos y aventuras.

Abel, el mayor, era dócil y tierno, le gustaba perseguir mariposas y jugar con el aire y las flores, Caín por su parte, era intrépido y amaba el peligro, siempre se metía en problemas y no pocas veces estuvo apunto de sufrir accidentes.

A lo largo de los años crecieron en la soledad del campo, lejos de todos y añorando su paraíso perdido,

Una mañana, cuando los dos hermanos salieron, encontraron un rastro de sangre, 
Abel lo olió y sintió miedo por primera vez, Caín en cambio, se sintió vivo, sintió la adrenalina, la euforia del cazador que despertaba bruscamente. Corrió siguiendo el rastro hasta donde yacía agonizante un asno con una pata hecha pedazos seguramente por una caída.

Sin poder evitarlo se lanzó al cuello de la bestia, apretando con todas sus fuerzas, mientras jadeaba en un éxtasis infinito aspirando por su nariz el aliento de la vida que se escapaba.

Abel aguardaba en silencio, presa de miedo; el aroma lo asqueaba y más aun ver a su hermano lleno de sangre y regocijo.
No pudo más y trato de reprender a su hermano, Caín loco de furia volteó y cerró sus fauces alrededor del cuello negro de aquel joven perro y no soltó más hasta que la última gota de sangre cayó al piso.

4 comentarios:

Ros dijo...

El final me sorprendió, así de ¡ah carajo, ¿cómo así?! entonces me regresé y lo pude hilar mejor con eso de que nacieron al pie de un enorme manzano.
Pues Capi, cumples con el tema, pero se lee apresurado, no sé, no me llegó la historia, pero está bien, porque narras bien y eso te ayuda, pero así nomás. U_U

Salud2

Fantasía psiquiátrica dijo...

El trato inicial que evoca el Génesis me amarró, de allí bajé un poco al ver que seguía los mismos pasos, después con la dirección del “Amo” regresó mi jale, y con la onda de los perros fue mejor, allí capté todo.
Vientos Cap, saludos.

Maldito Desgraciado dijo...

Este texto lo tuve que releer para encontrarle más sentido. Las palabras clave marcan cierta pauta, pero creo que dar un poco más de información no le caerían mal. Muy buen final jeje.
Saludos Cap.

Dr. Gonzo dijo...

Me gustó el ángulo, que fue distinto y original. Sin una conclusión obvia y revestido de claves discretas.