domingo, 20 de mayo de 2012

Verdaderamente...



Mis pasos apartan la basura casi sin darse cuenta, creo que con los años se han ido acostumbrando a la suciedad. A veces prefiero seguir mi rumbo, siempre con mi lado más vil en alto demostrando mi verdadera humanidad. No me gustan las personas, son incompletas y extrañas, por eso prefiero quedarme quieto y reírme sigilosamente cuando les incomoda mi presencia tan banal pero tan realista. 

Ninguno de ellos es capaz de vencer su hipocresía. Yo lo hice solo, a fuerza de golpes, desvaríos, sangre y miedo...qué bellas remembranzas. Creo que en el fondo no somos tan diferentes, el problema es esa cosa llamada decencia.


4 comentarios:

ferrrioni dijo...

Me gusta :)

Ros dijo...

Me uno al me gusta.

Que buena idea en tan corto pedacito. Me movió.
Un placer, :)

Dr. Gonzo dijo...

Ya le di un par de leidas y considero que existe un hueco en la secuencia de la escritura, aunque logra transmitirme la inquietud del tipo. Al menos es más sobrio que lo que yo escribí.

Alejandro Paulino Gomez Farias dijo...

Saludos parienta...pulgar arriba.