domingo, 2 de diciembre de 2012

Eres una catástrofe




Lo que antes era afinar los sentidos, ahora es abandonar lo encontrado. Rodando como si no pareciera real, como un juego de niño, como un eco lejano. Y ahora sin sentido y sin sonido, como un maltrecho conocimiento de libros arrugados, de libros abandonados.

Dime ¿qué encontraste en ese niño barbado que te enloqueció? Nacido en la carretera de la secuencia que se repite y se repite. Levantado y en dos pies, rodando como un juguete. Entre todas esas personas y con los ojos enrojecidos, ahogándose.  Solo en ese mundo que eras tú. Encerrado en una verdad, prisionero de una realidad.

Lo que solía ser, era, como un sueño de sonrisas, siendo ahora un secreto a voces, de lo mucho que conoces. Ojos brillantes y hermosos, dime ¿qué fue lo que te enloqueció? Escondido entre colillas, botellas y sueños rotos ¿qué fue lo que te enmudeció? ¿Hay que gritarlo a los cuatro vientos o sólo a un viandante? ¿Es que no se acabó? ¿O sólo era un enloquecido momento trepidante?

Como en una película muda, sonidos ausentes de dos palabras que siempre repetiste. Encerrado en un muro que no deja ser, en un mundo que no quiere pertenecer. La prisión se construyó gracias a tí.

¡Mis oídos no pueden escucharte!

¡La prisión explota sólo por pensarte!

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