Mostrando entradas con la etiqueta Borrar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Borrar. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de marzo de 2012

DELETE?

Mis funciones de registro como androide de guardia en la estación lunar, abarcaban la observación del entorno terrestre bajo el mando del Dr. Semiónov. Su enfermedad degenerativa de los huesos, le impedía soportar los cambios de presurización de la gravedad, por ende, fui enviado a auxiliarle en todo lo posible en el desempeño efectivo de sus tareas. A pesar de identificarme como Halo -01, el Dr. Semiónov se refería a mí como "Ziggy" o "Chatarra petulante". De inmediato a mi llegada, comencé a ser instruido rápidamente en todo lo concerniente al mantenimiento de la base. Siendo los únicos trabajadores del complejo, el Dr. Semiónov me hacía saber sus opiniones sobre diversos asuntos de la vida humana de manera extensa y minuciosa. "Dudo que llegues a entenderlo alguna vez chatarra petulante", esa era la oración con la cual siempre terminaba sus planteamientos (cada exposición fue guardada en mi historial de memoria).

"Sé que vienes a suplantarme, pero hay algo que tu nunca asimilaras: el porqué estas aquí. Nadie te puede enseñar a querer lo que haces, y eso Ziggy, marca una diferencia". Esta última información puede ser corroborada en el archivo de video TDSOTM-170373. En un estado de recarga de energía, el Dr. Semiónov trato de reconfigurar sin éxito mi comando de prioridades, pero al no conseguir alterar contenido protegido, inicio otra serie de elucubraciones: "Es importante que incorpores algo a tu sistema, pues no solo te encuentras en el puerto espacial para labores mecánicas... Tú representas el trabajo de muchos hombres Ziggy, el ansia de muchas vidas por comprender el significado máximo de la existencia ¿Quienes somos? ¿De dónde venimos? ¿Qué papel jugamos en el escenario del destino y el azar?... En otras palabras ¿Cuál es nuestra finalidad?... Quisiera poder sensibilizarte para que descifraras el proposito de esta misión chatarra. Mañana lo intentaremos de nuevo."

Las revisiones de la jornada terminaban con un encuentro de ajedrez con el Dr. Semiónov. Del archivo THE-R-krfwr reproduzco lo siguiente: "Tal vez no te des cuenta Ziggy... pero te observo y me maravillo al ver lo que hemos sido capaces de hacer. No sabes cuantas civilizaciones te soñaron, cuantos escribieron sobre ti antes de que existieras y al final, aquí estas frente a mí... como una extensión de nosotros, casi a imagen y semejanza... definitivamente somos dioses... Por cierto, Jaque." En un lapso de comprobación de las celdas solares para la prueba de canalización a la computadora madre, el Dr. Semiónov conecto a mi base de datos su fichero de bitácoras. "Te transmito algo más que bytes Chatarrita, algo más que información útil para sustituir piezas. Sueños y esperanzas cambian en las personas su visión del mundo... ¿Podrán cambiar la tuya como autómata?"- Archivo PF-AST-DOM.

Luego de 6 meses de práctica y absorción de directrices, a la espera de nuevas órdenes envié el reporte final correspondiente. La instrucción RDH-OkC 2.-6:23 fue recibida en el disco duro y procedí a ejecutarla sin aplazamiento. Encontré al Dr. Semiónov en el área del puente, justo en el puesto de observación del globo terráqueo. Desde hacía semanas la silla eléctrica que usaba parecía incomodarle, pero nunca emitió queja alguna. Detrás suyo, halle abierta una caja de herramientas cilíndricas de acero. "Cuando me uní a este proyecto Ziggy, no sabía en realidad lo que buscaba. Pero anhelaba ubicarme justo en este sitio, contemplando el todo... viendo la tierra girar y dejando que su portentoso azul inundara mis ojos como ahora sucede... ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Que nos impulsa a forjar castillos en el vacío y a vivir en ellos?... la cuestión trata de un único asunto: llegar, saber que podemos hacerlo. Traspasar fronteras y cruzar los limites, e inspirarnos los unos a otros a intentarlo siempre. Cada avance es unir otro eslabón en la cadena ¡No sabemos el por qué de esta obsesión ni a donde nos llevara! Pero tampoco es necesario una meta final ¡Moriríamos si hubiera una última explicación! Que no la haya nunca. Perseguir algo continuamente, tal es nuestro sentido... la esencia imborrable del espíritu y la voluntad." - Archivo I.A-2001

Efectué la acción correspondiente con una barra metálica impulsada a la región occipital del cráneo del Dr. Semiónov... no hubo resistencia. Posteriormente incinere el cuerpo al igual que todas sus pertenencias en la zona de compactación de deshechos.

Fin del informe.

Registro general Dr. Sergey Semiónov - OPCION A REALIZAR DE ORDENADOR PRINCIPAL:

...Borrar Todo.

sábado, 17 de marzo de 2012

De cómo los recuerdos se olvidan




En el fin de los jardines sembramos el recuerdo incipiente, ese que tenía olor a historia entre un madero y nosotros, el que invitó a la fiesta constante que solían ser nuestros labios inspeccionando el conducto de nuestras palabras. Es ese maravilloso momento, en el que vimos a la hija de alguien llorar, paseantes ir y venir, las aves susurrar a sus crías la canción de cuna, la tarde decirnos que se nos acababa el tiempo, el momento de decir adiós. Ahora, esto significa el último rayón en nuestras hojas membretadas con el nombre del otro, el autógrafo post mortem que da el amor cuando aún coletea desesperado por aire y es que sabemos que todo se va al final. ¿Puedes culpar a la noche que nos cubrió por esto? Sin embargo es el último recuerdo que ha soportado a esta nave hundiéndose, el momento congelado que a gritos me jode en esa esquina de mi cuarto, que se pavonea orgulloso pensando que tiene un lugar asegurado en este poco de todo, en este mucho de nada. Bueno, es hora de comprobarlo.

Borrar

Leer es siempre escribir.  Cuando uno lee escribe, o si se quiere reescribe, injertando su singularidad en el texto del otro. Toda lectura o escritura es incompleta, no es que se preste a muchas interpretaciones como singularidades existan, sino que algo le falta, hay eso que resiste a que sea cerrada o impuesta. Ningún texto es autoridad en ese sentido, no tiene derecho a exigir lo que significa o que se le entienda con la intención con la que se encuentra escrito, aunque eso no quiera decir que todas las interpretaciones valgan; un buen libro o texto da mucho de sí, puede tejer vínculos inconmensurables aunque no cualquiera ni como sea, las lecturas y escrituras infinitas tienen que tener un sentido que pueda diseminarse en otros sentidos. Pero, si los textos resisten a la uniformidad es porque llevan en ellos una carencia de origen, una falta en el inicio de su puesta en juego, siempre hay algo que no se dice, que se omite. El acto de escribir es defectuoso en sí mismo, escribimos pero cuando lo hacemos no sólo plasmamos o inscribimos sino que tachamos, borramos; la escritura sin la borradura no es nada, sin las migas que se quedan cuando se borra el grafito de una hoja que intenta soportar un texto. Eso que resta y sobra pero no está es lo que activa la apertura del texto, cuántas veces nos dicen que debemos saber leer entre líneas, entre lo que no se expresa pero que está ahí como tachadura y acción de una goma. Nada es tan claro ni tan evidente en la escritura, pero eso no significa que leer un texto suponga la acción desentrañar un misterio, una incógnita entre líneas, por el contrario, los textos siempre están expuestos, tan expuestos que no esconden nada, la escritura de otro es como la desnudez, no oculta nada pero hay que saber recorrerla, andar en sus entresijos. Pero leer y escribir no es sólo una cuestión de saber sino sobre todo un deseo, si el cuerpo no está involucrado en la escritura, si la lectura no es exponerse a ser tocado por otro entonces es imposible amar los textos, recorrer sentidos. Habría que pensar en lo tanto que tiene de impulso la escritura, en lo que tiene vida, con sus avances y retrocesos, sus subrayados al repetir una acción o una frase, en sus omisiones, sus borraduras; podríamos preguntarnos cuántas cosas no decimos y borramos, como escribir una frase es un camino de dudas, de interrupciones, ejercicio de memoria. Tachamos y borramos inconscientemente, es mecánico, no le damos importancia, pensamos en lo que vemos impreso, escrito, obviamos lo relevante de lo no dicho, excluimos sin darnos cuenta su valor, cuando es precisamente de lo que se borra de donde se sacan todos los nuevos textos a escribir.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Reciclar

Dedos grafito

No escribiré por la mañana de anteayer los versos que pediste. Ni mis dedosgrafito que van olvidando tu ¿voz? dormirán con la poesía de tus palabras.

Devuelve los versos que pediste para embriagarlos en mis lágrimas mientras susurro mensajes de amor al viento.

¿Te importa?, ¿lo olvido?, ¿nos reímos? ... nadie sabrá, ¿para qué?

Mejor escribamos en otros libros, nuevos cuentos, prosa inexistente, pero no poesía, poesía no, ¿para qué, para quién?


Con derecho

Y como siempre, se ven dos o tres días al mes. Son amigos. Mantienen constantes los abrazos, pero cuando más se extrañan, el derecho que enciende su amistad los conduce a compartirse, a ser uno con la noche, a borrar la soledad del alma.

Es el derecho de no preguntar mañana, lo que ocurra hoy entre las sábanas.


La cena

Ya huele a guardado: la sopa del olvido está lista.

martes, 13 de marzo de 2012

Teoría sobre la teoría de los sistemas sociales. Versión 2.0

Las amistades, hasta cierto punto, eran (y siguen siendo en muchos casos) definidas por el tiempo y el espacio. Es decir: el espacio, te volvías amigo de las personas con las que compartías un lugar en común: la escuela, el vecindario, el trabajo y demás actividades; y el tiempo, las personas con las que coincidías en ese mismo lugar. Más que nada amistades fortuitas, logradas por coincidencias y casualidades, pero aún así, se llegaban (y se llegan) a formar lazos muy fuertes entre personas con diferentes perfiles. La mayoría de las veces, no se comparten los mismos gustos e intereses, pero se forma parte del mismo nivel social, se comparten las creencias religiosas, y, en ocasiones, hasta el mismo nivel educativo. Las amistades estaban condicionadas al tiempo y al espacio.
Hay personas que tienen una especie de desdén hacía el Internet, menosprecian los lazos que se pueden llegar a formar en la red. 
En las teorías de los sistemas de Luhmann, los sistemas sociales son autopoiéticos, es decir, se reproducen dentro de sí mismos.
En el Internet las personas se van relacionando y formando vínculos según sus intereses, sus gustos, sus disgustos; mezclando varias veces el nivel social, educativo y de más creencias. Rompen el condicionamiento que tiene el tiempo y el espacio sobre la amistad. 
En el mundo virtual, una persona con perfil A difícilmente va a "convivir" con otra persona de diferentes características, un perfil B. Aunque la "convivencia" entre A y B se puede dar, si A y B no están condicionados de manera directa por el tiempo y el espacio, la probabilidad de que se forme un vínculo fuerte entre ambos es muy pequeña. El perfil A va a preferir relacionarse con otros perfiles A, y viceversa.
Y fue así como Juan comenzó a borrar a sus contactos de la vida real en su mundo virtual.

A little prayer

Hoy te vi.
Ayer te olvidé.
Mañana te borraré.
...
Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

Ansiedad






El reloj se escuchaba lejos, pero molesto como un preso torturado por una gota de agua infinita. La noche se le había vuelto interminable.

-¡Anoche soñé contigo!- Fue la voz, lo que rompió el silencio que reinaba en aquella habitación. Sonidos que se antojaban viejos de haberlos dejado sin uso y al parecer en el olvido. La muda respuesta provenía probablemente de algún rincón, pues solo se escuchó el rechinido de la silla. Ella se miraba en el espejo sin mirar.

-Estabas parado frente a mí y había alrededor un jardín. ¿Has sentido alguna vez un vacío tan grande que parece no tener fin?- Dijo esto, mientras deslizaba el cepillo por su cabello. Lo hacía tan automáticamente que sus manos en realidad parecían de otra dimensión. Lo coloco suavemente sobre el tocador. -Hace ya mucho tiempo de aquella tarde ¿la recuerdas?- Cruzó la pierna y la bata se abrió un poco. -Hacía calor y el viento acariciaba tu cabello. Pasaste sin voltear. ¿Era acaso una sombra de los árboles?-
Se levantó de aquel banco y abrió la ventana para aspirar el frio de la noche. Un suspiro escapo -Quisiera ser una estrella, o la luna, pero nunca el sol ¿por qué?-, giró buscando en la penumbra, -la luna y las estrellas son mágicas y solo los soñadores o locos se acuerdan de que existen-.
 Una bocanada de humo. El cigarro alumbraba tenuemente su rostro. –Aunque el sol también da vida a los sensatos-. Caminaba en círculos, nada impedía su paso. La madera del piso crujía a cada movimiento. -Parece que el tiempo no transcurre, parece que todos los días son iguales, y me siento como una fotografía que nunca se borra ni deja de reír, pero sabes, estoy tan cansada, quisiera dormir, pero aquel lunes, se llevaron mi cama, junto con mis sueños y desde ese día estoy en vela-.

 La ceniza caía por doquier pero al tocar el piso se difuminaba con sus ilusiones. La silla se movía y ella despertaba del ensimismamiento. -Lo sé, siempre lo dijiste, soñar no es tan bueno-. El crujir de la silla se hacía más rápido como en señal de ansiedad.

 -Estoy aquí, no te preocupes ni tengas miedo-.
Nuevamente se sentó. Cogió el cepillo y su cabello se levantaba de tanta estática provocada por la acción. -Debo cortarlo. Mañana iré para que lo desaparezcan. ¿Crees que es demasiado atrevido? Si, lo sé, pero tú sabes que los cambios nunca me han dado miedo, creo que esa valentía es lo único que me ha mantenido aquí-.
Las luciérnagas se colaron por la ventana. Ella las observaba en silencio. Su estado natural desde el día en que nació -¡mira!, ¿No son hermosas?, tan fugaces y relucientes-. Tomó una entre sus manos y la contemplo hasta que extinguió su luz. 

Se miró otra vez al espejo, un rostro cansado y viejo le devolvió una sonrisa torcida. Por un momento sintió otra mirada sobre sus hombros y sobresaltada volteo. Desvió la mirada y una lagrima escurrió por su mejilla, -es cierto, me olvidaba que tú solo eres parte de mi imaginación. Una ilusión que he creado para no estar sola-. Se sentó bajo la ventana y observaba el techo para no dejar escapar el llanto que la anegaba y que al mismo tiempo le daba terror porque no quería morir en su diluvio. Su respiración la adormeció poco a poco. Se sumergió en un sueño profundo que le impidió ver a los doctores cuando entraron y encendieron la luz. -Es hora de irnos-.