lunes, 30 de abril de 2012
En tí con mis manos ♫
domingo, 29 de abril de 2012
AMNESIAC
sábado, 28 de abril de 2012
Encontrando caminos
I Sonrisas
Sonrisas elegiste
En el cristal empañado de tu infancia
La fría memoria desmantelada
Las emociones que debían estar ahí
Ahora sonrisas elegiste
Curando la ausencia de recuerdos
Evitando más heridas del pasado.
II Silencio
Buscando el inicio
Se rompe la voz y el sonido
¿Qué es lo que pasa?
¿Por qué no puedes hablar?
¿Acaso aprendiste a dejar de hablar?
El camino se cerró, mi voz desapareció
Sólo una mirada de recelo se quedó
¿Dónde diablos la dejé?
Fue tan atractivo el silencio que mis palabras se bebió
III Brillo
Lo indecible reparó el daño
En ningún momento pareció que fuera a funcionar
Parecía un sueño (y lo era)
Y germinó.
IV En los mejores días
Mucho desapareció y dejó ver un nuevo sol
Que no contenía ciclos de exceso ni dolor
Que permitió una sonrisa
La única que puedo recordar
La única que me puedo permitir
La única que dejó un sueño intacto
V En el ocaso
Tal como llegó, tal como se fue
el hondo juego de luces se apagó
con una risa retumbando en las paredes
la confianza se terminó.
Ahora sólo está la espera
de que la chispa se apague
de que por fin todo acabe.
viernes, 27 de abril de 2012
Laberinto
lunes, 23 de abril de 2012
Para ti, JuanCa.
Cayó sobre tus hombros, tu espalda, sobre tu mente.
El alcohol nubló tus pasos. Nubló tus manos.
Nubló tu vida.
Las lámparas de la avenida y los perros callejeros fueron testigo.
Corrieron tras de ti, mientras que las otras apagaban sus luces rítmicamente, al son de humo y hierro torcido.
Tu cuerpo explotó, mientras aun pensabas, aun respirabas.
Y la noche tibia cayó, llenando el ambiente con el sucio sabor a sangre.
Lo cubrió todo, durante escasos siete minutos.
Sufriste, llorando imploraste.
Caíste.
Junto con la noche.
Mientras caías, el sol asomó su rostro, lleno de laberintos por entre los cuales pasaste.
Recogiste tu alma de entre despojos humanos.
Despreciaste el tiempo que te quedaba junto a nosotros.
Preferiste irte.
Caíste. Junto a la noche.
Y vives. Cerca del sol.
Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.
Corre, Rocio. Corre
¡VIVA L'FAJES!

Hace algunos años en París, en una peña de mala muerte, alguien muy ebrio, escucho la siguiente breve conversación:
- ¿Estás decepcionado del amor?
- No, estoy decepcionado de mi mismo. ¿Sabes? Siento que actualmente las personas estamos más encajonados en la dimensión del gusto y la pasión, que en la valoración interna del ser humano. Es decir, nos casamos con un modelo de nuestro amor ideal, y no nos damos la oportunidad de conocer otras cosas que probablemente nos harían más felices. Nos quejamos de que no nos toman en cuenta, pero... no le puedes exigir a los demás lo que tú mismo no das.
- ¡Es que el amor es una apuesta!
- No, el amor deja de ser una apuesta cuando te fijas en lo que realmente importa: las virtudes y los valores de la persona. Creo que lo que nos aterra, una vez que hallamos esto, es que también se trata de un compromiso... de no lastimar a esa persona, de no traicionarla. Y hay que añadirle a este egoismo, nuestra hueva al tratar de acoplarnos con el otro. Apenas vemos algo que no nos gusta y salimos huyendo a empezar de cero con otra persona. En vez de ir tratando de arreglar las diferencias, rechazamos de tajo a la menor provocación. Queremos todo en bandeja de plata, no nos gusta esforzarnos para que una relación funcione. Que irónico que en tiempos donde la comunicación es un paradigma dominante, tanto tecnológico como social ¡No sabemos comunicarnos!
- Tú lo has dicho ¡Salud!
- Yo no sé porque todas las damas de las cuales me enamoro, resultan ser unas gatas. En fin ¡Salud!
Lleno de curiosidad, el tipo que oyó este dialogo, se levanto de su silla y busco a las personas autoras de esta plática. Para su sorpresa, lo único que encontró fue al personaje de aca abajo, tomando solo frente a un espejo:

domingo, 22 de abril de 2012
LIGERAMENTE…
El faje de mi vida
viernes, 20 de abril de 2012
Cry baby cry
miércoles, 18 de abril de 2012
Puntual

Qué es un faje y cómo se hace, faje mega caliente, agasajo, calentada, prender el boiler para meterse a bañar; fajes en la escuela, canciones para el faje, pfff, esto y más me mostró Google, para decir que es el punto medio entre hacerlo y no hacerlo, el roce con ropa. ¿O sin?
Me aventuro a pensar que no sólo de roces se trata, sino de sentir lo rico en el cuerpo, el goce, una probadita. De ser así, mi primer faje fue con la comida. Con muchas. Mi madre me daba ‘picaditas’ cuando la veía cocinar. Sentada en el pretil, no tardaban los cubitos de zanahoria, las galletas con no sé qué o las cucharadas de sopa, para juzgar qué tan bueno estaba el guiso del día. Yo relamía mis bigotes, por eso me gustaba estar ahí, también por adelantada, por chismosa, por anunciar a mis hermanos qué tan bien sabía esto o aquello.
Cuando llegaba la hora de comer, entonces decidía si primero quería la sopa, o le entraba de lleno al platillo fuerte, en casa había libertad de elegir. Me gustaba, me gusta saber lo que llevo a mi boca, y si sé cómo se hace, lo disfruto más; quizá por eso llego temprano a todas partes, para echarme la probadita, para poder quedarme, para poder escapar.
Te lo juro

-¿Y por qué te consta cabrón? A poco muy amigo o qué…
-No es eso, se le ve a leguas que te quiero el chingo. Observa sus ojos cuando llegas a la escuela, de inmediato deja de hacer lo que esté haciendo. Suelta todo, hasta sus amigas, esas con las que siempre está en la rampa…
-A las que por cierto ni me ha presentado. Siempre que me acerco para saludarla, se para en chinga, le dice algo a uno de ellas al oído y luego me lleva por donde están los baños. En cambio esas chingadas siempre te hablan, te sonríen. Es más, Uriel el del tercero “D” me dijo que una de esas pendejas se le salió decir en clase de Historia que Karina y tú hacen bonita pareja. Ese mismo día me dijo, nada más que no te quise decir nada para evitar pedos; pero con lo de ayer en la parada del camión mis sospechas se confirmaron, así que te vengo no ha advertir, sino a romperte toda tu pinche madre, pinche “amigo” culero, deshonesto. De esa forma me pagas todos los paros que te he hecho, sabes qué, ¡Vales madre!
-No, no, en serio que te han metido muchas pendejadas en la cabeza Lauro, mira yo a esa hora estaba en la casa del Zuri, ya ves que tiene el nuevo de Resident desde hace una semana y el culero me lo quiso presumir, claro a manera de invitación. Estuve jugando toda la tarde en su casa, puedes preguntarle. Además ¡No mames! Es tu vieja cabrón, yo no rallo los cuadernos de mis cuates. Tu eres mi amigo, que mi amigo, mi carnal. No me chingues con esto… Mira, allí va Karina, háblale güey y arreglamos este desmadre de una vez. En su cara te lo sostengo.
-Karina, Karina ¡Karina chinga! Te estoy hablando ¡Ven!
-Otro vez me vas a chingar con lo mismo Lauro, ya te dije que me dejes en paz, si vas a seguir con la misma madre hasta aquí la dejamos… Hola Federico, perdón es qué ni te vi.
-No te preocupes, puss como sabes ¿no? Aquí Lauro que me quiere romper la madre, necio de que ayer nos vieron fajando en la parada del camión…
-¡Oye hijo de la chingada que estoy aquí! Pinche cinismo el tuyo y el de esta pen…
-El de esta… ¿qué cabrón?, a mí me vas respetando, y sabes qué, te voy a decir la neta. No, no me estaba fajando con este cabrón, ni me gusta. Discúlpame Fede, pero pues esto es de netas. Si en algo te ha fallado tu amigo es mantener en secreto que ando con Ernesto, el de segundo “B”, pero con ése no me vieron ayer, fue con Hugo el de electricidad, y a ese sí no le vas a decir nada porque como sabes te puede romper tu madre, si no él sus cuates los de las bicicletas. Además Lauro esto no es nuevo, lo mío contigo ya fue, te lo juro que estoy hasta la madre de tus niñerías, y para que te dé pena aquí enfrente de tu amigo: besas bien culero, no me causas nada, nada me oíste. Da por terminada esta chingadera, y ni se te ocurra hacer un mitote aquí o ponerte a llorar, porque te lo juro Lauro que te pego un madrazo- Karina se alejó contorneando sus púbers pero lindas caderas hasta llegar con sus amigas en la rampa.
Federico con el rostro contraído, estupefacto, veía el rostro desencajado su amigo. Los ojos se le llenaban de agua, a la vez que esos mismos ojos parecían tragarse las lágrimas que exigían salir de puro coraje, de pura vergüenza; a la par que apretaba sus puños con todas sus fuerzas. No dijo nada, salió corriendo al salón para regresar casi de inmediato, algo llevaba en la mano. Federico no pudo distinguir lo que empuñaba su amigo, a los lejos vio que se acercó al conjunto de amigas que parloteaban. Karina ese día llevaba una coleta, vestía el uniforme de educación física; movía la cabeza mientras soltaba una carcajada, empuñaba una paleta de hielo. No había dado cuenta de que a su derecha Lauro le veía fijamente, como un centinela ahí clavado a su lado. Sus amigas algo le dijeron, justo al voltear Lauro asestó a su garganta, empuñaba un cúter. Las amigas gritaron horrorizadas, mientras la pobre Karina se llevaba la mano a la garganta de la cual salían borbotones de sangre, manchando su uniforme, las blusas y faldas de sus amigas se salpicaban de puntos rojos. Lauro ahí inmóvil con el cúter escurriendo de sangre le veía.
En el momento que Federico llegó a la escena le escuchó decir a Lauro en una voz apenas susurrante:
- Karina todo lo sabía pero no imaginé que te atrevieras a embarrármelo así en la cara, tan PUTAmente cínica. Te juro que te quería, te juro que pasaría toda esta mierda por alto, lo que si no te perdonaré es que me hayas evidenciado. Que mis besos y mis fajes no se hayan significado nada, que mi deseo así, haya sido regado como la sangre que te sale del cuerpo. Te lo juro Karina, no me arrepiento. Lauro estaba como en trance, el cuerpo de Karina se yacía inerte en la rampa de cemento. La cabeza quedó en dirección hacia abajo, la sangre que emanaba de su garganta seguía un caminito hasta las canchas.
lunes, 16 de abril de 2012
Recuerdos del Tepeyac
DIMENSIÓN DESCONOCIDA

- La siguiente película es de... bueno, no hay ningún tipo de información que nos de algún indicio de su procedencia, realización o autor. Por el tipo de imagen y rollo usado, podemos inferir que su filmación se dio a finales de los 30 y mediados de los 40. El contenido lo corrobora, pero... mejor sea usted Von Müller quien, como coleccionista de piezas raras, juzgue el material que a continuación le presento.
- Trate de no incendiar la cinta esta vez señor Harsányi y procure no descuidar el proyector. También le advierto que si intenta timarme con algún experimento estudiantil de reciente elaboración, me veré en la penosa necesidad de usar mis influencias en el ministerio de Berlín para clausurarle el cine y echarle del país ¿Le queda claro?
- Si Von Müller.
- Córrala!
Antes de que el sonido del carrete inunde la sala, Von Müller enciende rápidamente un cigarrillo y de igual forma guarda el encendedor en el bolsillo derecho del saco. Luego de la tercera exhalada de humo, la imagen grisácea del negativo aparece en la tela de la pantalla:
En la primera secuencia de imágenes, aparece un niño en diversas situaciones, que a Von Müller le parecen familiares. Poco a poco va reconociendo los lugares mostrados en el filme, "Maldición, seguramente ya conocía este trabajo, aunque...". De pronto, su corazón da un vuelco cuando su madre entra a escena. Esta, levanta amorosamente al niño de los primeros cuadros y en ese preciso momento a Müller se le esclarece todo: "Esa... esa, es mi infancia". Sin embargo, un nuevo elemento rompe con esa visión. Un soldado se une a los protagonistas y Müller cae en la cuenta de que se trata de su padre... al cual nunca conoció pues falleció en la guerra antes de que el naciera.
Lo que a continuación sucede, es toda la vida de Müller desde una óptica... perfecta, sin dolor, sin aflicciones y libre de frustraciones. Müller no sabe si pasan días o años en esa sala, pero no quiere que la película acabe nunca, empero, en una escena donde el muere rodeado de familiares, amigos y esposa, la exhibición toca a su fin.
- Bueno, Von Müller ¿Qué piensa?... ¿Von Müller?... ¿Está usted bie...?
Con la mano derecha apretándose el pecho, Müller aparece muerto. En su rostro había lágrimas, pero en su boca, una sonrisa de satisfacción quedo plenamente visible... como si hubiera presenciado la mejor película del mundo.
sábado, 14 de abril de 2012
Después de todo creo que sí existe el destino...
Conocidos

I
Ayer y mañana, ahora que he tallado mis ojos y sacudido mi cabeza, he optado por lo que la memoria no puede recordar, por el candor de tu aliento lo más lejos posible, sin necesidad de decir “hola” y mucho menos “adiós”. Eso digo yo. Vagar sin saber quién eres, tal vez sea mejor, hará de este mundo el menos perfecto, pero de cualquier manera, nunca lo ha sido.
II
Estuve con la mirada en el ángulo oscuro del techo, el sol se ocultó después de mí, el reloj avanzó en su círculo interminable, en el mejor de mis rincones, donde significan nada el frío y el estómago contraído. Ahí es donde el olvido comenzó a forjarse, pude saber que en el camino diario, la mala memoria es algo que hay que impulsar y defender con el corazón. El mismo que, marchito, sigue arreglándoselas para respirar.









