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viernes, 8 de mayo de 2015

Final



La noche se me hace eterna. El calor pudre las gotas de sudor que resbalan por la frente, quienes nuevamente suben, se evaporan y vuelven a caer, en un desagradable ciclo, que parece no tener fin.

El calor infernal, el sudor pegajoso, el olor nauseabundo, estar sentado frente a esta mesa que se tambalea, que escurre sangre. Hay dos cuerpos que necesitan ser desmembrados y yo estoy aquí, en esta maldita rutina que es estar sentado, cortando partes, casi mecánicamente, ya sin ningún sentido, sin sentir nada, sin esa vieja sensación de ser Dios. Hoy son dos, antier fue uno, hace un mes eran tres. Mañana quién sabe.

Como dije, ya es mecánico. Levanto un brazo y corto, serrucho y separo. Levanto la pierna y repetimos. Ahora toca la cabeza, esa parte tan esencial y tan frágil, que se separa casi al contacto con el bisturí. No es como antes, cuando me podía quedar viendo los ojos vacíos por horas, intentando descubrir el sentir que es morir, tratando de descifrar su ultima reacción, si es odio, temor o, nunca se sabe, admiración y liberación, por terminar por fin con el trabajo. Ahora desecho la cabeza casi sin verla. Va cada parte del cuerpo, una por una, a una bolsa negra, que espero tirar por ahí o simplemente dejarla fuera de mi casa, para que pase el camión que se lleva la basura y esperar, casi con júbilo, que me descubran y así poder terminar de una maldita vez con esta rutina, que poco a poco ha terminado con mis ganas de vivir y de seguir asiendo lo que fue y ha sido mi misión en la vida.

Me levanto, enciendo un cigarro, me echo la bolsa a la espalda. Todo es tan podridamente sin sentido. Deposito la carga en la cajuela de mi auto, subo a el, lo pongo en marcha y me alejo un par de cuadras, para bajar, abrir la cajuela, sacar la bolsa negra y tirarla cerca de una alcantarilla, a plena luz de la farola. Rueda la cabeza fuera, ya ni si quiera me detengo a ponerla nuevamente dentro. Solo la miro rodar y detenerse junto a la banqueta. Y se queda mirándome, como si quisiera entender el porqué de mi desdicha. No puedo hacer más que levantar los hombros, dar una fumada y regresar a casa, donde me espera esta maldita rutina, con la noche eterna, el sudor sin fin, el olor nauseabundo y el otro cuerpo que espera ser despachado.

 




Dark


miércoles, 6 de agosto de 2014

Baños Publicos


Las manos me sudan. Siento un escalofrió recorrer mi cuerpo. Me sube por la espalda y termina justo en mi nuca. Se siente como si fuera a tener sexo por primera vez. Esa sensación de emoción, temor de ser descubierto y querer ser descubierto. Es como una droga que baja por la garganta y se asienta en el estómago, casi puedes sentir como se va desvaneciendo mientras te mareas y empiezas a viajar. Es casi sublime.

Es como una experiencia cercana a la muerte. Es estar ahí mientras pasa. No puedes describirlo, pero tratas de hacerlo. Diablos, sí es sublime.

Saco mi celular y con miedo activo la cámara, desactivo el sonido del obturador, trato de enfocar pero es difícil, ya que quiero pasar lo más desapercibido posible. Pasa alguien y finjo que estoy jugando o mandando un mensaje. Por suerte no se fija mucho en mí y se sigue de largo. Sigo con mi plan. Presiono el botón de la cámara y obtengo la primera foto. La observo, veo sus piernas bien torneadas, como de atleta o algo por el estilo. Brazos fuertes, cuello musculoso, vientre plano. Se alcanza a ver su pene, tiene la circuncisión. Arriba esta su vello. Espeso, supongo que suave. Necesito otra foto.

Vuelvo a poner el celular en posición. Esta vez enfoco a un par de jóvenes que acaban de quitarse la toalla. Cae el agua sobre sus cuerpos y alcanzo a distinguir como su piel se pone de gallina. Un cosquilleo en mi propio miembro me estremece. Tomo la foto. Ahora toca examinarla. Espaldas anchas. Hombros de tenistas o jugadores de squash. Las nalgas más firmes que eh visto. Sueño con llevarme a los dos a mi cama. Tomo mi pene instintivamente ya que ahora tengo una erección completa. Trato de acomodármelo lo mejor que pueda. Necesito otra foto. Una última foto.

Decido ser un poco más arriesgado. Me voy acercando a las regaderas. El celular ya está fijo, listo para disparar en cuanto oprima el botón. De repente se voltea mi siguiente víctima. Por inercia aprieto el obturador. Me ruborizo, volteo rápidamente y sigo por el pasillo, aparentando que no pasó nada. Me detengo en una banca y de reojo trato de ver su reacción. Pero él ya está cerrando la llave, dispuesto a salir. Pareciera que no se dio cuenta de nada. Pongo el celular en la banca, me quito la playera, la acomodo. Toca el turno de los zapatos, después el pantalón y la trusa. Mi erección continúa pero por suerte no hay nadie más a mi alrededor. Es hora de ver la foto. Me siento y tomo el celular. La pantalla se ha apagado, así que lo desbloqueo. Casi lo dejo caer de la sorpresa. Y no, no es por su vientre marcado, ni por sus piernas duras como columnas, ni por el tamaño de su pene. Es porque me está sonriendo. Es como si supiera que le iba a tomar una foto, es como si posara para mis fantasías. Tiene esa sonrisa malévola, como si me dijera "Hey, mírame bien. Puedo ser tuyo si así lo deseas". Ni siquiera es necesario tocarme para sentir como el orgasmo corre a través de mis genitales, para posarse en el fondo de mi vientre. El semen blanco y caliente cae al suelo mojado. Trato de reponerme y al momento de dejar nuevamente el celular en la banca, lo veo. Ah estado ahí todo el tiempo, viendo mis reacciones mientras yo me deleito con su cuerpo.

Se acerca lentamente, aún desnudo, con las manos sobre las caderas. Me está modelando y yo solo atino a mirarlo embelesado. Ya esta tan cerca, casi puedo sentir su calor. Mi primera reacción es acercarme y hacerle una felación. Pero antes de que pueda abrir la boca, siento su puño sobre mi cara. Me toma del cabello y una y otra vez me golpea. No puedo hacer nada, solo puedo dejarme pegar por ese majestuoso ser. No queda nada, no hay nada que hacer, solo dejarse llevar. Tras la paliza, me deja tirado. Tardo un poco en levantarme. Los curiosos no paran de verme mientras enjuago mi cara. La sangre corre por mi cuerpo para encontrar su fin en la coladera. Termino de ducharme, me visto y salgo lo más rápido de ahí. No volteo la cabeza.

Definitivamente, ha sido sublime.




Estefana Vargas Zavala. QEPD.





Escribicionista,
Dark.

miércoles, 4 de junio de 2014

Looser



Fue hace mucho tiempo que ella estaba aquí. Aún la recuerdo con sus brillantes ojos negros, su cabello siempre lacio, sus piernas largas y torneadas. Ella me veía, me dirigía una leve sonrisa y después se volteaba para seguir platicando con sus amigas. Y yo, un pobre diablo, no hacia más que mirarla de vez en cuando, escribir su nombre una y otra vez en el pupitre y dibujar su silueta en las últimas hojas de la libreta.

Quisiera regresar a esos años. Tal vez si le hubiera hablado de mis sentimientos hoy no estaría aquí, justo en el mismo salón, justo frente a su pupitre que ahora esta llenó de polvo y carcomido por la humedad. Si le hubiera dicho que la amaba, estaría en una casa cerca del centro histórico, con uno o dos niños corriendo a mi encuentro cuando llegara del trabajo, con una esposa que a pesar de las trivialidades del día a día, se sintiera dichosa a mi lado. Si tan solo hubiera tenido el valor de decirle que la amaba.

Pero no, aquí estoy sentado frente al viejo pupitre, recordando que cuando corría, su cabello parecía un arcoíris monocromático, se le levantaba un poquito la falda y dejaba ver esos muslos tan perfectos, su risa franca, sus manos finas, era tan bella. Y recuerdo como la veía embelesado, todo lo demás parecía difuso y solo ella estaba fija, siempre ella, solo ella. Ese mismo día me acerque por primera vez, todo me temblaba, llevaba en la mano la mejor silueta que había hecho, quería decirle...

... esperen, si le dije que la amaba.

Por eso estoy aquí, en este salón vacío, sentado en estas bancas putrefactas. Le dije que la amaba y ella hecho a reír, le hablo a sus amigas y todas comenzaron a burlarse. Cerraron un círculo, cada vez más gente se unía y me señalaba mientras reían, me taladraban los oídos, mis ojos se nublaron, pero esta vez no fue por ella, fue por las lágrimas que corrían por mi cara, no era nadie, no era nada. Llegó un maestro y deshizo el círculo donde en el centro estaba yo, hecho un ovillo, llorando, sufriendo, suplicando. Y justo antes de que me llevaran a la dirección, escuche su voz tras de mí diciendo, “... hay si, como si yo quisiera salir con ese pinche gordo. Es un looser...” Fue todo para mí, sentí caer, algo se rompió dentro de mi pecho. 

Por eso estoy aquí, gracias a que ella era muy puta y yo era muy pendejo, por eso estoy cortándome las venas frente a su pupitre, llenando los huecos que dejo el paso del tiempo en la madera, como una metáfora de como me siento, como si al llenarlos con mi sangre, se llenaran los que tengo en el pecho. Quisiera volver a ese día, para acobardarme como siempre lo había hecho, para que nada hubiera cambiado, para seguir viéndola de reojo mientras ella me regalaba esas sonrisas, para seguir dibujándola, para seguir amándola en secreto, para poder seguir haciéndola mía en la soledad de mi habitación. Ojalá pudiera volver a ese día, para que hoy no estuviera aquí, viendo como se acaba mi vida, gota a gota, llenando los huecos de sangre, abriéndose paso entre la madera para encontrar el final del camino entre los muslos desnudos de ella, de esa puta a la cual amé y sigo amando.



Escribicionista,
Dark.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Escribicionistas, primer aniversario

Escribicionistas está concebido como un taller de corte literario, en el que óptimamente 14 personas habrán de plasmar con base en la premisa de un tema distinto cada semana, su óptica, su talento, sus inquietudes y traumas, su punto de vista expresado tal cual ellos lo elijan.
Aunque la idea no tiene nada de original ya que colectivos similares existen desde hace algunos años en la llamada blogósfera, no deja de ser interesante reunir talentos que en su primera generación, tuvieron diferentes perspectivas, casi opuestas algunas de ellas.

Tuvimos por ejemplo, el talento de una mujer activa, propositiva, que gustó de traer a este blog, letras pensadas para la conciliación, para la vivencialidad del ciudadano promedio que gusta de reflexionar y enamorarse de las posibilidades de la sencillez y los sueños. Esa era Úrsula Amaranta, quien abandonó el proyecto en agosto, dejándonos con ganas de saber más de ella, Fototropismo que supo ser dedicado en sus letras imponiéndose retos constantemente para impecables resultados, La Malquerida quien gustaba de platicar historias sobre el dolor, el malestar y las buenas cosas que se pueden encontrar en los peores momentos, NTQVCA, quien nos dejó claro que grandes contenidos, grandes ideas, podían ponerse en pequeños contenedores que nos podrían hacer pensar mucho más que mil palabras, Destroyer quien pudo hacer un ejercicio no muy lejano al del joven estudiante que proyecta sus inquietudes y perspectivas en cada momento de su aportación semanal, Pherro quien siempre se interesó en proponer enfoques distintos para sus ideas, trabajar en un nivel que contribuyera al estilo del blog, OJT que en el breve tiempo que estuvo en el blog, intentó siempre poner una perspectiva distinta, algo que pudiera ser un referente alterno y llevarnos fuera del propio texto escrito. Hasta hace poco, dos del primer equipo Escribicionista se fueron. Fer quién siempre supo sorprendernos con textos sencillos pero llenos de significados y reflexiones y el Pinchesendic quien lucía un verdadero estilo propio en sus relatos.

No hay que olvidar que la primera generación Escribicionista también se vio nutrida recurrentemente con invitados. Uno de los más frecuentes seguidores de este blog, desde Perú, Luis Torres, ha logrado con su estilo sesudo y manejo sobrio del lenguaje, aficionarnos a sus intervenciones. ¿Por qué no ha entrado al equipo? Sólo él lo sabe. Pongamos nombres como Ferrioni, Alizzia, Jo, Crónicas Urbanas, Megah, Olague y Travis, como colaboradores de honor en este año Escribicionista y sin olvidar a dos invitados que se convirtieron en frecuentes asiduos semanales como el Dr. Whoanz que aún está en la plantilla con un estilo cerebral, dedicado a inspeccionar los rincones de nuestra conciencia y volcarlos en escritos delirantemente sobrios. Pinchi Hablador, quien, aunque hace pocas semanas emigró, también supo darle colorido a la plantilla del blog con interesantes y divertidos escritos que trascendían sus propias letras, dándole un aura de dramaturgo del humor ácido como pocos pueden verse.

Acerca del equipo original; Siracusa, que nos ha traído historias mágicas, llenas de pulsiones, evocadoras, Dark, quien ha sabido pulir un estilo chocante, agresivo y obscuro y el Capitán Tintasangre con su visión narrativa envolvente, que puede transportarnos a otras eras con gran facilidad, se tomaron sus descansos pero afortunadamente para nosotros, regresaron a darnos lo mucho que tienen. El Dr. Gonzo, con su áspero sentido del humor e historias en clave de dolor, nos ha permitido tener la perspectiva del vacío y la acidez necesaria para sobrellevarlo y Ros, el alma del proyecto, una de las más constantes Escribicionistas, nos ha regalado durante este año su estilo melancólico y colorido a la vez, con varios escritos ya clásicos en el blog.

No olvidamos a nuestros Escribicionistas más recientes y que han llegado para darle sustancia a este taller: Augustine que nos ha dado el punto de inicio a reflexiones complejas e historias de un ánimo cuestionador y descubridor. Julieta quien ha soltado versos e historias llenos de nostalgia, equivalentes a un atardecer calmo y pleno de recuerdos. Hanselópolis cuya imaginación y decanto por la ciencia ficción, ha traído historias de distintos caracteres y tonalidades.

El blog no es tan activo como antes, pero mientras podamos leer algo durante la semana, el vicio de leer, aprender y descubrir seguirá patente. Gracias Escribicionistas, vamos por un año más. ¿Quién dice yo?

lunes, 23 de abril de 2012

Para ti, JuanCa.


La tibia noche cayó.
Cayó sobre tus hombros, tu espalda, sobre tu mente.
El alcohol nubló tus pasos. Nubló tus manos.
Nubló tu vida.


Las lámparas de la avenida y los perros callejeros fueron testigo.
Corrieron tras de ti, mientras que las otras apagaban sus luces rítmicamente, al son de humo y hierro torcido.
Tu cuerpo explotó, mientras aun pensabas, aun respirabas.


Y la noche tibia cayó, llenando el ambiente con el sucio sabor a sangre.
Lo cubrió todo, durante escasos siete minutos.
Sufriste, llorando imploraste.
Caíste.
Junto con la noche.


Mientras caías, el sol asomó su rostro, lleno de laberintos por entre los cuales pasaste.
Recogiste tu alma de entre despojos humanos.
Despreciaste el tiempo que te quedaba junto a nosotros.
Preferiste irte.


Caíste. Junto a la noche.
Y vives. Cerca del sol.










Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

martes, 10 de abril de 2012

No existe



-Solo sé feliz.
-En serio, juegas conmigo? Púdrete.
-Solo quiero que seas feliz.

El sol de la tarde cubrió el firmamento con tonos cobrizos. Los arboles empezaban a bailar con el viento. Y el tiempo sé detuvo, recordando el momento.

Canciones de Nirvana rompen el silencio en el auto. Se entremezclan con los sollozos de Érika. No entiende que será la última vez que vera a Daniel. Se aferra a los últimos cuatro años de su vida, sé aferra a la idea de la boda en julio, sé aferra como un niño en el asiento de una montaña rusa. La decepción ante sus padres, la perdida del depósito del salón, el vestido de novia guardado en un armario. Zapatillas blancas que no serán gastadas en el tacón. Y llora profusamente, golpeando el brazo que sé extiende ante ella.

-Porque, porque, porque?

El vodka fluye constantemente. Los sueños sé dispersan, dejando todo en una calma hipnotizante. Enciende el televisor y deja que las horas transcurran entre humo de cigarro, estática y comida enlatada.

-Contéstame, hijo de puta!

Un año después, las cosas siguen en su sitio. Treinta kilos de más, las primeras arrugas y la foto de la última vez que fueron felices en su regazo. Solo quiero que seas feliz. Maldito bastardo. Se levanta penosamente al trabajo, esperando que pase un autobús urbano y la atropelle a mitad de la calle. Apenas si sé arrastra a su oficina, pensando sin pensar, viviendo en las sombras de lo que pudo ser.

No hay día que no piense en él. Y en el suicidio. Y en como restregárselo.

Los días sé fusionan con las semanas y las semanas con los años. Siempre fue tan cobarde que nunca busco nada más. Se quedó viviendo una decepción. Y hoy un ataque al corazón termina con la vida que no pudo terminar ella.

-No fue fácil, tenía todo con ella.
-Y entonces, porque la terminaste? Y a escasos dos meses de la boda. Que fue lo que paso?
-No lo sé.
-Como que no sabes?
-No lo sé. Creo que ella no existe.



Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

martes, 20 de marzo de 2012

Apócrifo


La Creación.
1.1 En el principio Dios creó los cielos y la tierra.
1.2 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
1.3 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.
1.4 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
1.5 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
1.6 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
1.7 Y los bendijo Dios, y les dijo: Creced y multiplicaos
1.8 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.
1.9 Y vio Dios todo lo que había hecho, y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día último. Y Dios descansó.

1.1 En el principio fue la oscuridad.
1.2 Nada existía fuera de lo Que No Tiene Forma.
1.3 El suspiro se deslizó por la oscuridad hasta convertirse en el primer Orgasmo.
1.4 Y la oscuridad engendró a los primeros seres, hijos de lo Que No Tiene Forma.
1.5 Y las criaturas de las Tinieblas recorrían el Universo en libertad.
1.6 Pero en este universo fue creado también otro Ser.
1.7 Él se nombró a sí mismo el Creador.
1.8 Y dijo: ‘Hágase la luz’.
1.9 El creador se apodero del Universo y de la oscuridad.
1.10 Lo Que No Tiene Forma fue negado y el Ser ocupó su lugar.
1.11 Y el tiempo comenzó a transcurrir.
1.12 Siete eras de dolor, ceguera, agonía y muerte. Estos fueron los siete días de la creación.
1.13 Y unos seres crecían y se consumían unos a otros. Depredadores atacando a los débiles.
1.14 De esta forma el Creador estableció su caos en el Universo y en la Tierra.
1.15 En el séptimo día el Creador descansó.

El Sacrificio.

2.1 Y Adán conoció a su mujer. Y de esta unión nacieron dos hijos, que llevaron por nombre Caín y Abel. Y un día, Dios les dijo, preséntenme una ofrenda, una ofrenda al que esta en lo Alto deben presentar.
2.2 Y Abel sacrificó al primogénito de su rebaño; Abel pastoreaba ganado, y llevo al más gordo y tierno de sus retoños.
2.3 Y Caín presentó ante Dios el fruto de la tierra; Caín sembraba y cosechaba, y presentó los mejores frutos que encontró.
2.4 Y Dios vio con buenos ojos el sacrificio de Abel. Sin embargo, dio la espalda al sacrificio de Caín.
2.5 Y Caín, ofendido, decayó su semblante y decidió presentar un nuevo sacrificio a aquel que esta en los cielos.

La Maldición.

3.1 Caín le dijo a su hermano: Acompáñame a dar un paseo. Y estando en lo más profundo del bosque, le mato.
3.2 Hizo Caín una fogata y arrojo sobre ella el cuerpo de su hermano. La sangre de este baño la tierra y el humo llegó hasta el Altísimo.
3.3 Y Dios le dijo: ¿Que le has hecho a tu hermano?
3.4 Y Caín respondió: Señor, lo unico que hice fue sacrificar aquello que más amaba. Entendí que el fruto de la tierra y el sudor de mi espalda no son suficientes para ti. Quieres ver la sangre correr y las vísceras expuestas para Tu deleite. Y eso he hecho. Solo seguí el ejemplo de mi hermano para que así tú pudieras verme con buenos ojos.
3.5 A lo que el Señor que esta en los cielos replico: Serás maldito, la tierra jamás te volverá a dar fruto alguno, errante y extranjero te encontraras en el mundo.
3.6 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado. He aquí que hoy me echas de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallé, me matará.
3.7 Y le respondió Jehová: Cualquiera que te mate Caín, siete veces será castigado. Entonces el Altísimo puso una señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara.
3.8 Y salio Caín de la presencia del Señor, al pueblo de Nod.
3.9 Y vio Dios que su obra era buena.

*Tomado de, El Evangelio de los Vampiros, el Libro de Nod - La Crónica de Caín y el Génesis de la Biblia.



Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

martes, 13 de marzo de 2012

A little prayer

Hoy te vi.
Ayer te olvidé.
Mañana te borraré.
...
Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

lunes, 27 de febrero de 2012

Habitación 13


Hoy te vi salir de la cama. Levantaste las sabanas suavemente, creyendo que con eso no me moverías, pero al otro lado, mis ojos te veían a través del reflejo de la ventana y el sol que entraba a la habitación llenándola de reflejos cálidos. Caminaste, vestida solamente con un calzón de fina tela negra, el cual acomodaste de entre tus nalgas con un dedo. Bostezaste mientras te estirabas, haciendo que tu espalda se arqueara y tu pecho temblara. Te sentaste en el pequeño puff morado, encendiste un cigarro, miraste hacia el espejo contemplando toda tu belleza. Tu cabello castaño enmarañado, un poco undulado. Tus ojos, donde lo infinito se graba, tus labios pequeños y rosados, con una sonrisa inocentemente maquiavélica. Tus dedos largos que jugaban con el tabaco, dando vueltas y vueltas, tu vientre plano, tus piernas largas. No podría describir la grandeza de un cuerpo como el tuyo, viéndose reflejado en el espejo de una habitación cualquiera, en un apartamento cualquiera. Te quedaste fumando, viendo ahora el techo, descubriendo formas extrañas formadas por entre la rugosidad del tirol. De repente, estiraste la mano y tomaste tu vieja camiseta, esa que esta percudida y manchada, con el hoyo más grande que he visto en alguna prenda tuya, esa con la que te ves tan bien. Acomodaste tu cabello sobre tus hombros. Te veías tan sensual. Casi percibía el olor a sexo que aún no desaparecía de tu cuerpo, tanto, que podría haber saltado de la cama y poseerte nuevamente, como la noche anterior en la cual gemías entre mis brazos, me arañabas la espalda, mientras yo me perdía entre ese monte de Venus que es tu ser.

Lástima que un cordón envuelve mi cuello.

Caminaste hacia mi lado de la cama con esa elegancia que te caracteriza. Lentamente te pusiste en cuclillas, para así quedar frente a mí y poder besar mis labios fríos una última vez, mientras con esos dedos maravillosos, cerrabas mis ojos. Ahora la oscuridad, que lo envuelve todo, solo me ha dejado el recuerdo de esa última noche contigo, mientras mis oídos, atentos a todo lo que ocurre a mi alrededor, escuchan una detonación seca, justo a un lado de mí, cubriendo la piel de mi rostro con algo que parece líquido, no sé, no lo puedo ver, pero se siente caliente, así como lo es tu presencia en este mar de recuerdos y vejaciones...




Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

lunes, 13 de febrero de 2012

Infinito



Silencio,
la muerte corre en mis venas,
incienso.

Frágil,
cielo rojo, fuego frio,
incandescente.

El tiempo se detiene a cada respirar,
mis pensamientos se diluyen a través del metal cortando mi piel.

Viaje,
sensaciones perdidas, olores audibles,
duermevela.

¿Acaso puedo comprar algo de soledad?

Ecos,
años que sepultan mi cuerpo inerte,
obscuridad.

Ámbar,
liquido que se transforma,
sangre.

Noche fría. Fría. Fría...



... multicolor.





Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

martes, 7 de febrero de 2012

Oda al amor, la fatalidad y el chiste del payaso.







Te amé. Con salsa de soya. En invierno. Cuando me dejaste. Cuando me olvidaste. Te amé. Por mis huevos. Porque el cielo se abre. Porque el frió sabe a noches de mango y alcohol. Porque no se olvidarte. Porque tus labios saben a perfume de ébano. Te amé. Porque me siento solo. Porque los días pasan a través de mi ventana, llenando el ambiente de sabor dulce de tu cabello. Porque dios me odia. Porque no lo se hacer. Te amé. En una partida de póquer. Jugando a los bolos con el mundo entero. Te amé. Y te amaré. Riendome y llorando a escondidas, jugando a ser aquel payaso. Donde no haya luz. Donde los recuerdos no signifiquen nada. En el misterio de mi ausencia. Desde hace un mes. Te amé. Con leche y pastel. Con donas glaseadas de chocolate, mosquitos y miedo. En un accidente de auto. Cuando morí. Cuando la vida pasa ante ti. Llevándose los momentos. Te amé. Cantando una canción sin nombre. Riendo. Soñando con lo increíble. Escuchándote. Deteniendo el techo. Te amé. Por pendejo. Sin entenderte. Sin si quiera conocerte. Al ritmo de una batería, con guitarras y bajos, tocando una rola de Portishead, mientras estoy soñando con tenerte, con que algún día me veas, con scratch, lineas de coca, space cookies y arboles bonsái, en un lago de agua tornasol, donde te sumerges y escuchas el sonido de tu voz, donde los besos significan un te quiero y un te quiero es igual al desprecio que siente la luna por los hombres al ver que los besos son solo besos. Y olvidan lo importante del mar, porque el te quiero se ha vuelto convencional y no hay suerte en el amor de un ser hacia la inmensidad del firmamento. Porque. Te amé...




Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

lunes, 30 de enero de 2012

Dios en Tiempos de Crisis


Dios le dijo a Abraham:

Sacrifica a tu hijo, falsifica un secuestro y del dinero del rescate me vas a pasar a dejar la mitad. Mátalo y vende sus órganos en Tijuana, cruza al otro lado y busca al "Diablo", hice una apuesta con él. Del dinero que te dé, toma el treinta por ciento, compra algo de piedra y me la traes. En el camino, consíguete una viejas, compras dos botellas de vodka, dos de tequila y una de ron. Tu sacrificio será bien recompensado.

Y Abraham -quien tenía que mantener a varias familias- lo hizo.





Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

lunes, 23 de enero de 2012

3am


Su mano sostenía la mitad de un cigarro. Su cuerpo reposaba sobre aquel fino sillón de piel negra y madera de caoba. Bebía un fino wiski, copa de cristal, dos hielos, sin mezcla de mal alguno. Sus ojos clavados sobre aquel par de grandes senos que se movían sugestivamente cerca de sus fosas nasales.

De su bolsillo saco un billete y lo puso en la tanga de aquella mujer, de grandes ojos negros, grandes como sus medidas. Soltó la copa para poder aferrarse a esas nalgas, que se movían al compás de Europa, el viejo éxito de Santana. El cigarro se consumió en el cenicero, así como el pudor y el sostén de la bailarina, quien ahora se contoneaba más cerca de él, tanto que sus alientos se confundían. Aflojo su corbata y tras poner una mano en su entrepierna, la música seguía tocando, ella seguía acariciandolo.

Salio de aquel lugar frecuentado por importantes empresarios, presidentes y gente de poder. Iba tambaleándose, recargándose en las paredes, con los ojos nublados y la mente aún en la muchacha. Subió al carro y tras buscar un poco en la guantera, saco un sobre lleno de polvo blanco. Tras un esfuerzo logro abrirlo, y aquella nariz que antes estaba hundida entre un par de nalgas, ahora lo estaba entre aquel sobre. Tras una fuerte inhalada encendió su deportivo y manejo a casa.

-¿Dónde estabas?
-En una junta mi vida. Me meto a bañar y nos vamos a dormir, recuerda que mañana salgo del país. Este trato con los alemanes me tiene hasta la madre.
-Ok, mi vida. ¿Quieres algo de cenar?
-No preciosa, no tengo hambre.
-Te amo.
-Yo también.




 
Con ustedes Dark Angel,
(ex) escribicionista.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Resultados de la segunda encuesta escribicionista

Bueno, estos son los resultados de la segunda encuesta escribicionista. Recuerden, al final de la segunda ronda es cuando cada quién hará la re publicación del tema ganador en su día tradicional de publicación.
En el caso de Idalia, dado el empate, ella escogerá cuál publica.




Dark Angel




La Malquerida




NTQVCA




Siracusa

lunes, 14 de noviembre de 2011

España de noche


Sus ojos estaban vendados. Una mordaza callaba su voz. Quería creer que no sabía dónde estaba, pero sería mentirse. Aun sin ver sabía que enfrente estaba un ropero, a tras de ella un gran tocador con su espejo, que en vez de tener cremas y perfumes, guardaba látigos, fustas, enemas y demás accesorios que parecía fueran traídos de una época medieval. Estaba acostada boca abajo, pero su piel no tocaba nada. Tenía las manos y los pies libres, pero no podía moverse. Se encontraba suspendida.

Si cualquiera le hubieran dicho tiempo atrás que algún día ella se iba a encontrar en aquella posición, se hubiera reído en su cara, no sin antes llamarle pervertido y degenerado a la persona que hubiera mencionado tan bizarra práctica. Siempre se consideró recatada, conservadora, de sanas costumbres. Pensaba que la mujer no debía de experimentar, mucho menos en el sexo, no sea que la criticaran por ser de “cascos ligeros”.

Un hombre se acercó a su cara. Al parecer dijo algo, pero no logro entenderlo bien. La venda tapaba parte de sus oídos. Era como si estuviera desconectada. Se sentía vulnerable, frágil, a tal grado de que si le tomaban de la mano y le llevaban a cualquier parte, ella obedecería sin si quiera atreverse a ver a su guía. Era un mueble más y así le gustaba sentirse.

Hace poco había hecho un viaje a España. Su madre tenía poco tiempo de fallecida y en su testamento le dejo algo de dinero, con la condición de que conociera el mundo. Hasta su madre sabía que necesitaba vivir más. Así que, juntando lo que tenía ahorrado, mas su herencia y su aguinaldo, se decidió ir al único país que siempre le había llamado la atención. Camino largas horas por entre las calles de Madrid, conoció la cocina de Castilla y deambulo entre los mercados de pulgas. Y fue allí, en un día tan común como ella, que conoció a Carlos. La chispa fue instantánea, congeniaron en el primer minuto. Sabía que muy probablemente iba a ser un romance de vacaciones. Y sin embargo, el saberse una forastera le impulsaba a hacer aquello que nunca se atrevió a hacer.

Con Carlos descubrió la otra cara de España. Conoció los bares nocturnos, los agasajes en los callejones oscuros y los club’s donde se permite fumar marihuana. La primera vez que tuvieron sexo, le sorprendió la sonora nalgada que le dio. Sin embargo, lejos de molestarla, la excito más. Fue una sensación que recorrió su vientre, algo que nunca había sentido.

Lentamente aquel hombre la levanto hasta que quedó en posición diagonal. Le quito la venda de los ojos mientras sostenía un espejo para que pudiera verse mejor. El frio de la noche le erizaba la piel, sus pezones estaban como una roca, le temblaban las nalgas. Pero no lo sentía. La humedad en su entrepierna, los espasmos en su conchita le impedían pensar en el frio.

Cada vez que tenían sexo, Carlos era más rudo. Primero la agarraba de los cabellos y se los jalaba poco a poco, cada vez con más fuerza. Después empezó a morderla, a apretarle las tetas, a no permitir que ella estuviera sobre él. Pero descubrió dos cosas: nunca había tenido tantos orgasmos juntos en una misma noche y ese tipo de relación, un tanto dominante, la hacía sentir más cómoda, mas desenvuelta, más libre. Se sentía segura.

La máscara que llevaba su celador le impedía verle el rostro. Sabía perfectamente quien era, pero prefería pensar que era un demonio, un súcubo enviado del inframundo para complacerla. Para llevarla hasta lo que los franceses llaman Le Petit Mort, para hacerla sangrar de dolor, sangrar de placer. Sintió los golpes en su trasero, era la fusta sin lugar a dudas, podía sentir como a cada golpe su piel se enrojecía, su mente se blanqueaba y la sensación entre su entrepierna se intensificaba. Cada golpe era un gemido, cada latigazo un orgasmo.

En una de sus excursiones nocturnas con Carlos, llegaron a un bar BDSM. Ya se le hacía raro que hubiera llegado con un conjunto de cuero, completamente negro, con un generoso escote y una sugerente abertura que va desde la nuca hasta la parte baja de la espalda. Le había dicho que irían a un bar especial. Valla que lo era. Era un templo a lo extravagante. Había pinchos, látigos, cadenas, mujeres y hombres a cuatro patas, cual perro faldero que no se separa de su dueño. Intento salir corriendo, pero Carlos la sostenía fuertemente del brazo. A leguas se veía que era un cliente habitual. Saludaba a todos, se detenía a dar de latigazos los traseros desnudos de los que se le ponían enfrente. Todo era muy depravante, algo que se ve en la televisión, pero que no imaginas presenciarlo en vivo. Y sin embargo, todos parecían muy divertidos, relajados. Los que no tenía al cuello una especie de collar (los cuales se hacen llamar “Amos”) bebían, platicaban, golpeaban. Los de collar (o los “Sumisos”) permanecían siempre a lado de su amo, esperando el siguiente golpe, la siguiente patada. Muchos callaban, pero sus ojos dejaban ver lo mucho que lo disfrutaban, lo seguro de sí mismos que estaban. Era una escena dantesca, solo que no había ángeles o demonios, no había diferencias de género o color de piel, no existía la delgada línea que divide lo moral de lo inmoral. Era gente normal, que disfrutaba del sadomasoquismo.

El celador la levanto completamente hasta que pudo sostenerse sobre sus pies. Con suma delicadeza fue quitando cada gancho que atravesaba la piel de su espalda. Aplicaba un poco de alcohol en cada herida, beso sus hombros y libero la mordaza que suprimía sus palabras. Puso una bata sobre el cuerpo desnudo, y así, mientras la abrazaba, le decía que la amaba. Quito la máscara de su rostro y vio de nuevo a Carlos, aquel hombre, quien con una nalgada le había enseñado la seguridad de ser una sumisa.






Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

lunes, 31 de octubre de 2011

♀/♂(XXX)+☺=☼


¿Qué es una utopía? ¿Podríamos decir, que es lo que la mente cree que es lo mejor en este momento especifico de su vida? Porque, tal ves hoy pueda decir que mi utopía es un mundo donde no existan mis pinches deudas, donde la libertad sea realmente libertad (aunque esto también es confuso, mi concepto de libertad puede ser completamente diferente al de ustedes), donde los baños estén limpios (y si lo tapan, tengan la decencia de destaparlo) y los pinches escuincles no les respondan a sus madres, donde el cáncer y las embolias se curen completamente con un par de pastillas, donde el reggaeton sea crimen y la pena de muerte sea mundial, donde el suicidio no sea satanizado, porque ¿dónde dejan su derecho a vivir... y por lo tanto a morir? ¿Esto pasa como una utopía? ¿Seria parecida a la de alguien más? ¿Alguna otra persona piensa que no deben exigirle a los hombres traer el cabello corto y la barba rasurada, solo para encontrar trabajo? No sé, no sé, porque no mejor dejamos de soñar y aceptamos la realidad como es, así, agarrarse los huevos y esperar el putazo por donde menos esperamos. 
Y sí aun tengo que pensar en una, creo que seria un mundo donde las pinches utopías no existen.






Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

lunes, 24 de octubre de 2011

Vieja carretera de León a San Felipe


-Y ahora estoy aquí, borracho y loooco, y mi corazooón idiota, siempre brillaraaa.

La radio sonaba la vieja canción de los enanos verdes, la lluvia caía a raudales, la carretera curva y traicionera mostraba una vuelta cerrada. Adriana aferro el volante mientras bajaba la velocidad que no sobrepasaba los setenta km. Respiro hondo, pensando en el fin de curso. Maestra de profesión, había logrado sacar a flote hasta a Ricardo, el más flojo y desordenado de su clase. Pensaba en la graduación, en que vestido llevaría, que zapatos combinan. Quería que su esposo fuera, pero tendrían que pedir un día en el trabajo, ya que cubría horario de tres a once de la noche. Entro a la curva, con el pie levantado, esperando tomar la curva, para acelerar y salir, cuando aquello se presento a sus ojos...

-Y yo te amareee, te amaree por siempre...

Los efectos de la blanca cocaína estaban por acabar. Había pasado día y medio conduciendo ese maldito camión de refresco, con su maldito asiento incomodo, su maldita calefacción que no servía y para colmo, no podía tomar de las botellas que llevaba atrás, las llaves las mandan por paquetería. Maldiciendo y quejándose de su patética vida, sus ojos se entrecierran e invade parte del carril de la derecha, solo por un segundo, un segundo demasiado tarde...

-Nena no te peines en la cama, que los viajantes, se van a'trasar...

La caja del camión colea con el brusco volanteo pero gracias a la velocidad, alcanza a golpear parte de la fasia de un tsuru gris que gira sin control, apenas han pasado tres segundo y ya tiene cinco vueltas dadas, en parte gracias a la carretera mojada y las piedras sueltas. Solo los mezquites y las aves que buscan refugio en sus ramas son los anónimos espectadores. Vuelta tras vuelta, piensa en su esposo, su madre, el vestido, su sobrina, sus alumnos, el café con sus amigas a las seis, sus hermanos y sus deudas. Sobre todo, sus deudas. Si muriera, ¿quién las pagaría?

Escucha un fuerte ¡crack! que proviene del choque de su cráneo con el cristal. Sus piernas golpean el volante violentamente, las manos aferran el volante, como si de ello dependiera, literalmente, su vida, el cinturón de seguridad se ciñe a su cuello y no la deja respirar, aire, se asfixia, ¡¡necesita aire...!! Y de pronto, todo termina, no pasaron más de cuatro segundos y al voltear a su alrededor, solo ve una barda de piedra, hierbas altas, sangre y metal humeante. La lluvia lo cubre todo, los rastros de la miseria, ahoga los pitidos del claxon. Pasan cinco, doce, veintiun minutos y nadie pasa por esa carretera olvidada de la mano de Dios, esto es una eternidad, la puerta no cede porque se ha doblado en un ángulo extraño, la cabeza le duele, el cuello la mata.

Ve el retrovisor y piensa en detenerse. No lo hace, siempre ha sido un cobarde, nunca logro nada en su vida. ¿Y si murió? Mejor acelera, dejando atrás la estela de sus actos, sin saber que los demonios de la incertidumbre no lo dejaran dormir en paz, ya que no sabrá si mato o no a una persona.

Y Adriana piensa en su vestido, en su familia, en sus deudas. Llora, llora de tristeza, ira, y felicidad. Felicidad por estar viva.

-Y ahora estoy aquí, borracho y loooco, y mi corazooón idiota, siempre brillaraaa.




Con ustedes Dark Angel,
Escribicionista.

lunes, 17 de octubre de 2011

¿Culpable?


Gritos en mis manos. Bosques de mi mente. Se levanta la navaja durante nueve días. Y solo queda esperar a que mi madre me grite, me perdone, me sienta, me odie.

Todo puede cambiar.

Niebla en mis pasos. Mujeres, niñas, ancianas. Mis ojos buscan la tranquilidad de acero cortando, abriendo, brotando. Viendo la transformación, admirando el carmín, sin pensar, callando. Soñando.

... 5 minutos de viaje. Cielo azul, plantas, prostitutas. Una paloma cayendo en círculos, para encontrar la muerte azotándose contra el piso, brotando plumas, sangre y semen. Mi mano en el bolsillo es culpable de eso.

Risas de la mosca parada sobre las miles de caras de mi cuarto. Cada una tiene su historia, puestas sobre hilos efímeros de un pasado que no puedo recordar. ¡Maldito seas cabrón!

Corto mi cara, deformando lo que se refleja en el espejo. Y me arrincono, tapando mi nuca con ambas manos, esperando un bombardeo. Y lloro, porque hay alguien en mi cama, alguien que aun palpita...





Con ustedes Dark Angel,
Escribicionista.

lunes, 3 de octubre de 2011

Diario de un Manicomio. Capitulos II-IV




Querido Diario:

Los últimos días estuve muy ocupada con unas personas que se llaman "doctores". Ellos piensan que algo esta mal conmigo porque me dan pastillas y jarabes y me meten cosas por todos lados. A mí no me gusta eso, pero mi mama me dijo que debía de hacer todo lo que me dijeran. Ella sabe lo que es lo mejor para mí.

El hotel es muy bonito. Me dieron un cuarto especial: Tiene paredes suaves, donde puedo jugar tooodo el día. Me aviento de un lado a otro, y cuando me canso, puedo tirarme al suelo, ya que este también es suave. Los doctores dicen que es un cuarto acolchado. Además, el comedor (aquí le llaman "La Nave" ) tienen unas mesas grandes grandes, donde se sienta mucha gente. Mis compañeros de mesa siempre son los mismos: Un señor que no habla y se golpea la nariz con el tenedor, una chica de como veinte años que puede hablar con los gatos y un anciano que dice que le robaron el alma. Son muy divertidos aunque casi no me hablan. Pienso que es porque soy nueva. Ya se les pasara.

Aún no puedo salir a jugar al patio. Dicen que es peligroso. Puedo herir a alguien. ¿Pero que puede hacerles una niñita a toda esa gente? aún no lo entiendo. Algún día me escaparé y jugaré en el patio con los demas. Aunque no veo muchos niños por aquí. Tal vez también estén jugando en sus cuartos especiales.

Bueno es hora de irme a dormir. Aquí se apagan las luces automáticamente a las nueve de la noche. Todo es tan moderno.

Con Amor,
Alicia.
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Querido diario:

Últimamente las cosas no han salido muy bien. Uno de esos "doctores" me ha puesto una camisa muy fea. Tiene una mangas muy largas que cuando me las ponen las amarran por atrás y no me deja mover las manos. Creo que se enojaron porque le pegue al señor que se pegaba con el tenedor. Es que una vez pude salir al patio y el señor estaba detrás de mi, siguiéndome a todos lados a donde iba. Eso me daba miedo. Por eso le quite su tenedor y se lo clave en el ojo. Y después me fui corriendo.

Yo creo que eso los hizo enojar. Dicen que me llevarán a una "celda de castigo". ¿Por qué me castigan si no eh echo nada malo? Nada más me defendí. Lo bueno es que no me quitaron mi libreta. Pero dicen que no me van a dejar salir de mi cuarto especial. Hasta que se me halla pasado. ¿Qué se me va a pasar? No lo entiendo.

Con Cariño,
Sandy.
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Querido Diario:

Después de dos semanas por fin me han dejado salir. Estos malditos doctores me encerraron por lo del tenedor. Solamente me daban de comer pan duro y agua. Y me mojaron con una manguera. El agua estaba friísima y yo no tenia ropa. Me puse a llorar y eso no les importo. Me la van a pagar esos "doctores".

Otra cosa que se me hace raro es que mi mamá no haya venido a visitarme. Se supone que vendría la semana pasada y ni sus luces. Me da mucho miedo pensar que algo le haya pasado. También extraño mucho a mi papí. Extraño cuando me bañaba con él. Y el me enjabonaba todo mi cuerpecito. Era nuestro secretito decía. Y luego cuando llegaba mi mamá, corríamos y nos escondíamos. Salia el primero y le decía que me estaba buscando. Y después me encontraba y nos poníamos a jugar a otras cosas. Era muy lindo.

Con Amor,
Mary. 








Con ustedes Dark Angel,
escribicionista.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Instantes


Un beso, un instante,

que se refleja en su mirada, en su sonrisa,

a través de cada paso que damos juntos,

recorriendo caminos,

dejado atrás aquellas cosas que dependen de nosotros,

o que son parte de nuestras vidas,

como padres,

madres,

amigos,

pedas,

familia,

desmadres.

Dejamos atrás

estilos de vida,

cambiamos nuestra forma de ver las cosas,

cambiamos nuestra forma de ser,

de sentir

y de vivir.

Viendo como el cielo se abre ante nosotros,

intentado crear un futuro,

avivando la llama de esto que intentamos llamar amor.

Y aunque a veces parezca que nos quedamos a ciegas,

o nuestros viejos demonios quieran meterse entre nosotros,

siempre encontraremos un flashazo,

un recuerdo de nuestro pasado,

que como una espiral,

nos recordará nuestra historia,

nuestros viajes juntos,

lo que hemos creado

y lo que nos falta por compartir.

Te muestras ante mi como eres,

y me aceptas como soy,

sin intentar cambiar nada,

sin esperar nada a cambio.

Por esto y muchas cosas más, te amo Clara.












Con ustedes Dark Angel,
Escribicionista.