Mostrando entradas con la etiqueta La película que cambió mi vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La película que cambió mi vida. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de mayo de 2011

ya ni siquiera me llamas padrino...


Por casi 8 largos años de mi vida vivía para trabajar y no trabajaba para vivir, mi tiempo y el total de mis esfuerzos estaban dedicados única y exclusivamente a mi trabajo, el resto de mi vida era secundario y le no daba la importancia requerida a mis amigos, familia, salud y a lo más importante en esta vida, a mí mismo… desde hace poco más de tres años he tenido cargos con mayor responsabilidad, he tenido gente a mi cargo y mis decisiones ya no sólo afectan mi desempeño y resultados, inclusive pueden dejar sin comer a las familias de las líneas de choque más vulnerables y menos privilegiadas, debido a esto, he tenido que aprender a formarme un perfil que sea el más adecuado a mis nuevas funciones sin buscar fórmulas mágicas o recetas de libros para ser el jefe perfecto en la jungla cruel y altamente competitiva en la que decidí meterme a vivir mi aventura…
Entre la experiencia propia, la observada de gente con más tiempo en cargos de poder y todo el maldito colmillo del mundo, lecturas y aplicación de prueba-error fui formando un perfil adecuado, pero siempre, siempre puedes aprender una valiosa lección de donde menos te lo esperas…
Hoy les vengo a hablar de la saga de El Padrino (The Godfather)…
La saga del padrino es sin duda una de las tramas referentes que no se pueden dejar de ver, yo anteriormente las había visto, pero sin el enfoque de administración, estrategia, poderes y toma de decisiones con las que las vi a principios de cuatrimestre por encomienda de mi profesor de dirección estratégica…
Desde mi personal apreciación el trasfondo de las películas se basa en la obtención y el manejo del poder, aspectos que no son sencillos, sobre todo perpetuarlo y poder heredarlo en el estado puro en el que uno lo construye, al cederlo a otra persona, siempre habrá mutaciones en el mismo debido a las diferentes naturalezas de las personas y la dosis de inteligencia emocional aplicada…
Otro punto importante de la saga es la confianza, es un elemento constante, como obtenerla, como mantenerla, como saber cuándo se ha perdido e identificar los riesgos potenciales que conlleva esta pérdida y las acciones que se deben tomar.
Me llama mucho la atención el caso de Hagen, quien sin ser miembro de la familia y no tener ni siquiera las mismas raíces y en algunos momentos mostrarse menospreciado por sus “hermanos” el conserva esa fidelidad a la familia que le permitiera desarrollarse como persona y brindarle auspicio.
En otros casos, mucha gente cercana les dio la espalda, inclusive, entre hermanos hubo conflictos, tal vez derivado de esa especie de sentimiento al estilo del derecho divino en el que crees merecer las cosas tan solo por el apellido.
Sin duda deja muchas lecciones de cómo actuar, al menos a mí, de aprender a leer mejor mi entorno, yo se que la hipocresía siempre ronda, pero en ocasiones es muy difícil detectarla y ese olfato debe desarrollarse bastante…
No pretendo convertirme en un mafioso ni mucho menos, simplemente he aprendido a administrar la responsabilidad  de una manera diferente, explotando y fortaleciendo los elementos del triángulo del poder (recursos, fuerza y conocimiento)…
Lecciones valiosas:
El poder se requiere para tener la capacidad de determinar y ejecutar acciones necesarias para alcanzar la visión
La línea entre el mundo legal y el ilegal en los negocios y la política es muy delgada
El entorno es siempre competitivo
Hay personas que tienen objetivos claros en su vida y otras que no. Las primeras se valen de las segundas para conseguir lo que desean
Enfoque contingente: Adecuar las acciones al entorno
A la gente que tiene poder no le hace falta gritar
Ten cerca a tus amigos, pero mucho más cerca a tus enemigos
Una decisión no tomada también es una decisión
Trata de pensar cómo piensan los que están a tu alrededor
Cuando estés fuerte, muéstrate débil, cuando estés débil, muéstrate fuerte
Una persona inteligente se recupera de un fracaso, una persona torpe nunca se recupera de un éxito
Tus enemigos siempre se hacen fuertes con lo que dejas detrás
Las finanzas son un arma, la política es saber cuándo apretar el gatillo
Nunca odies a tus enemigos, afecta tu capacidad de análisis
Un jefe se puede equivocar, pero no puede dudar

Análisis de los personajes:
  • Vito Corleone: El padrino, líder de la familia y quien toma las decisiones y marca los lineamientos, así como la misión y el arraigo de la visión de llegar a ser una familia legítimamente establecida.  Presta el servicio de protección a quien lo pide siempre y cuando esté alineado con sus valores, es generoso con sus amistades y gente leal, líder natural, con inteligencia emocional para saber descifrar su entorno y decidir cómo actuar. Cuenta con elementos que le dan poder, en un inicio, el conocimiento el cual explota para hacerse de recursos y fuerza, tanto legal, como de choque y poder de coerción.
  • Santino Corleone: El hijo mayor de la familia, pareciera el sucesor nato, basa su poder en la fuerza y en saberse respaldado por los recursos de los que se ha hecho su familia. Su poder proviene más de imponer miedo que imponer respeto. Da órdenes mas de manera visceral que utilizando la inteligencia táctica y emocional. Un excelente ejecutor, pero un mal estratega.
  • Fredo Corleone: El punto más débil de la familia, sin carácter ni autoridad ni personalidad, vive a la sombra de su apellido auspiciado por su familia, comete errores básicos, es crédulo, torpe, descuidado. Su perfil es completamente inadecuado para estar en ningún nivel de la organización a la que “pertenece”.
  • Michael Corleone: El sucesor y nuevo Don de la familia. De principio no quería inmiscuirse en los asuntos de la misma, pero las circunstancias lo obligaron. Inteligente, frío, más directo para ejecutar sus actos, se gana el respeto en base a su fuerza y no en su carisma, no cuenta con la misma lealtad de parte de su gente como la que tenía su padre, ya que el juega un juego de mercenarios. Cambia un poco la estrategia, pero no cambia la misión ni la visión, pasa por turbulencias y conflictos con la base de su organización, la familia, pero al final, logra cumplir su visión y de cierto modo preservar la esencia de la familia Corleone.
  • Tom Hagen: El abogado y consegliere de la familia, un huérfano de origen Irlandés que fue criado por los Corleone. Es la parte que aporta fuerza por conocimiento a la familia. Inteligente, mesurado, fiel a los objetivos y la misión y visión de su familia. Brinda escudos legales y certeza en los momentos críticos tomando las acciones correctas.
  • Clemenza y Tessio: Los caporegime de la familia. Junto con Luca Brassi, son los elementos dadores de fuerza e intimidación a Don Vito, hasta que se separan y uno de ellos lo traiciona. Son prescindibles, ya que la fuerza bruta y de intimidación se consigue en las calles, pero se debe ser cauteloso con ellos, y por más confianza que se les tenga, nunca dejar de desconfiar.

Muy, muy lejana...infancia



Mira, ven a ver la película que te compré,  es la película más grandiosa que puedas imaginar.
Tiene naves espaciales, robots, y muchas cosas que te encantarán.
-¿De qué trata papá?
-Ah… ya lo verás.

Sin decir más, encendí la televisión y puse el dvd. Cómo podría imaginar que  aquella tarde del  verano 77 descubriría una  afición que me influenciaría tanto.
Sentado en la oscuridad del cine, esperaba ansioso junto a mis hermanos el gran estreno de aquella película.

Y ahora, quería compartir con mi hijo, la emoción que aquella vez sentí al ver aparecer en la pantalla la primera y enorme nave del Imperio.

-Mira, mira –le dije mientras esta aparecía y se escuchaba la música.
-¿Quién es ese? –me preguntó.
-Ah…ese es ni más ni menos que Darth Vader, el malvado señor del Sith.
-¿Es un robot?
-No… es un humano que era bueno y luego… Deja ese carrito y hazme caso o ve la película.
-Es que no me gusta.
-¿Cómo sabes que no te gusta si apenas lleva cinco minutos? Espera, ya viene lo mejor.

-¡Mira, mira! Ese es Arturito. Sabías que lo manejaba un enano que metían adentro y una vez se les olvidó sacarlo. En ese entonces todavía no había efectos de computadora y todo lo tenían que hacer a mano
-Pues parece un bote de basura…  ¿y ese otro?
-Ese es C3PO un robot de protocolo que….olvídalo,  mejor pon atención.

Yo tenía una gran colección de “monitos” de la guerra de las Galaxias,  naves como  el “Halcón Milenario”. Jugábamos en el pasillo de la casa de los abuelos y con hilos amarrábamos las naves para que “volaran”.
La abuela hasta nos daba chance de que le agarráramos las  escobas para convertirlas en “espadas láser”.  

-¿Qué hacen?
-Quihubo carnal siéntate…estamos viendo la guerra de las galaxias. Platícale a tu sobrino, cuando le partiste la escoba en la cabeza al cartero…jajajaja
-Sí, no me pude sentar en días. Jajaja
-¿En qué va?
-En la parte donde sale el  holograma de Obi wan.

Así casi sin darnos cuenta, Nacho y yo nos sumergimos en una nube de recuerdos como hacía mucho no lo hacíamos.  Recordamos al abuelo que gracias a su enfisema hablaba igual a Dart Vader. Al Profe “Yoda” de química en la secundaria o a Toño que fue el primero que tuvo bigote y por eso todos le apodaban “Chuwbaca” y a su novia que se peinaba como la princesa Leia pero se parecía más a Jabba the hutt.

-Mira hijo… ahí es donde van a destruir la estrella de la muerte. ¡Luke!
-Déjalo carnal…creo que ya se durmió. Mejor vamos a seguir viendo la peli y recordando esa infancia en que todos queríamos ser como Han Solo o Luke Skywalker y correr todo tipo de aventuras en esa Galaxia muy, muy lejana.

Que la fuerza te acompañe.

NOW HEAR THIS


En sentido lato la gente cambia, pero si nos ponemos más estrictos uno muere tal cual nace. Nuestra personalidad, carácter, actitud, nuestra esencia es inmutable; podrá radicalizarse o moderarse pero jamás dar vuelta de 180 grados, a menos, y subrayo menos, que se tenga una epifanía o algún tipo de renacimiento. En fin, nuestro entorno nos marca, nos deja huella, nos influencia. Películas forman parte de este entorno marcador, unas influenciando más que otras.

En ese caso, mi mayor influencia radica en alguien muy conocido por todos ustedes camaradas escribicionistas. Que tire una piedra, aquel que no haya visto o escuchado o simple y llanamente admirado la majestuosa y apoteósica obra de Chuck Jones. No se asusten si no conocen ese nombre, su trabajo lo tenemos bien metido en nuestra psique.

Más de tres centenares de películas lo avalan, al menos una habrás tenido que ver, mínimo. Tampoco eran largometrajes, con seis minutitos le bastaba. Por mencionar algunas: Ese romance matemático entre la línea y el punto, donde la línea demuestra que es mucho más de lo que se espera de ella, ser una simple recta. O la historia de ese oso que al salir de hibernación encontró fábrica inmensa, nadie lo creía oso, le decían que era un hombre tonto que necesita una afeitada y usa un abrigo de pieles. Sino recuerden esa película tan tierna sobre el feroz bulldog que se encariña con un lindo gatito, las expresiones faciales de ese perro no tienen precio. ¡Oh, la rana cantante! Que cosa más simpática, te encuentras una rana que canta pero sólo para ti.

Si a estas alturas aún no comparten mi emoción, les recuerdo sus más pop: El zorrillo francés o apestoso que enamoraba a cualquier cosa remotamente parecida a una fémina de su especie, o ese coyote cuya confianza insana en los productos ACME nunca lo llevaban al éxito; personajes perseverantes el seductor Pepe y el que no dejaba de perseguir al correcaminos, jamás se rendían pero tampoco triunfaban. Cómo olvidar nuestras primeras lecciones de música de cámara, aquella hilarante imagen del conejo de Sevilla masajeando la calva de Elmer; o las quince horas del Anillo de los Nibelungos comprimidas en unos cuantos minutos, única vez que Bugs Bunny muere. Y para el cierre, una película revolucionaria; Daffy Duck siendo atormentado por su dibujante, hace del personaje un ser autoconsciente al interactuar con su creador, una obra de arte.

Éramos niños cuando las vimos, sin darnos cuenta mientras nos entretenía, también nos educaba. Y como buenos infantes no supimos apreciar aquello que nos causaba tanto gusto. Sus secuencias cinematográficas impecables, dibujando tomas demasiado artísticas para un público poco perspicaz en la materia. Fácilmente sus fondos podrían colgarse como cuadros, en especial los del desierto donde Wile E. Coyote cazaba con más pena que gloria. Mocosos en ese entonces, ahora somos grandes y ya podemos apreciar a un grande.

sábado, 14 de mayo de 2011

Érase una vez




I

And the first thing that flashed into my gulliver was that I'd like to have her right down there on the floor with the old in-out, real savage.
Alex De Large, A Clockwork Orange


En lo personal, soy un tipo interesado en el tema de la soledad del individuo. Cómo la vive, cómo la entiende, cómo lidia con ella en un mundo innegablemente social, urgido de contacto y de retroalimentación. Claro, ahorita lo verbalizo así, pero yo sólo sabía que desde mocoso me gustaba y conocía a ciertos individuos en la literatura con esos rasgos que me encantaban: Harry Haller, Simplicius, Henry Chinaski y el incomprendido Zaratustra de Nietzsche eran mis favoritos. A veces siento que es como si buscara respuestas, opciones, alternativas, como cuando esos libros de autoayuda te dicen qué hacer para no sentirte tan jodido. Bueno, algo así es aquí, espero que esos personajes me expliquen cómo viven esto. No me interesa cambiarlo, sólo soportarlo.

II

Let Jesus fuck you, let Jesus fuck you! Let him fuck you!
Regan, The Exorcist


¿Apuestas por estar solo? Un tipo recién desempacado de la guerra de Vietnam (traumado de segunda generación; en la Primera Guerra nadie salió estigmatizado al grado de no poder darse un balazo en la sien o torturar a sus descendientes no con estúpidas historias de la guerra, si no con un comportamiento desastroso, impulsivo, culero) y se encuentra sin mucho que hacer. Trabajo nocturno, porque nocturno es el insomnio, porque nocturno es el sabor amargo en tu hocico lleno de café, pobre inválido social, desentendido de lo que los que están a tu alrededor pretenden darte como sedante. Ni siquiera puedes salir al cine porque sólo ves lo que tú quieres ver. Mira en la calle, mira cómo te miran. ¿Estás seguro que perteneces?

III

Was that as good for you as it was for me?
Mr. Blonde, Reservoir Dogs


Paralelismos con las películas. Por supuesto. Hay un chingo porque, sabes, miran el mundo como tú lo miras, te dan ciertas ideas, otras situaciones; pero las mismas películas se han mantenido tan en silencio, tan al margen, que hasta en ese aspecto te sientes solo. No sabes que están ahí. Nadie te lo dice. La gente va corriendo primero con una copia de la Sirenita y no con Taxi Driver. Yo no lo sabía. Es más, sobre los libros no sabía tampoco, si no que, cuando chavito tomé una desbaratada copia del Demian de Herman Hesse y me lo reventé. Leer esas cosas a los diez años puede no ser muy sano pero sí desafiante y, al final, decisivo. Y no es que tuviéramos internet en ese entonces y googleara el nombre y te hicieras un conocedor así. Pasarían años para ver en una librería de saldos el Lobo Estepario y todo comenzara.

IV

Nature is Satan´s Church
She, Antichrist


No recuerdo qué fue de mí, desperté y estaba sentado en este sillón, miré a todos lados esperando a que saliera alguno de esos castrosos amigos que tengo y me dijera: ¡Caíste cabrón! Pero no. Ahora uso un uniforme y todo lo que pasó sobre mí fueron horas de pesado silencio y ahora estoy rodeado de gente. Lo cual vendría siendo lo mismo que ha sucedido en toda mi vida y no habría ningún problema en realidad. Son el tipo de cosas que te suceden, sales a la calle y hay gente, te metes a algún antrejo y hay gente, ya no hay lugares solos y tranquilos que te hagan añorar entrar a ese antrejo o simplemente salir a la calle y ver gente. Por un momento te sentirías bien porque dirías: bueno, si salgo, habrá gente y no me sentiría tan solo. En serio, ¿estoy seguro que pertenezco?

V

Janey accuses me of chasing jailbait. She bursts into angry tears, asking if it's because she's getting older. It's true. She's aging more noticeably every day - while I am standing still. I prefer the stillness here. I am tired of Earth. These people. I am tired of being caught in the tangle of their lives.
Dr. Manhattan, Watchmen


Algo que te sintonice más con esa situación. Me encanta llegar al análisis… al punto en el que sabes qué fue lo que hiciste, sabes tu cagada, sabes tu error y sabes que no lo vas a enmendar. Porque por todos los medios buscas llegar al momento en que no te rodearán mas que cuatro paredes. Y no tiene caso que intentes enmendarlo porque va a estar ahí siempre, tendrás tus motivos ocultos para todos menos para ti. (Es La Culpa) Qué madres ¿no? Te vas y sabes que llegará el momento, más pronto que tarde, en que te arrepentirás. Me fui y no voy a regresar. No quiero mirar hacia atrás, n-no.. ¡nOM..mmmEmiRes.. aaAaaaa-aaasÍ! Yo quiero mirar firmemente a la cúpula que me espera, mi propia cúpula de aislamiento total, esa que me ayudará a escaparme con la cara de un sueño, de un amor endeble sostenido por un suspiro, pero a la vez tan certero de algo mejor, a mi siguiente etapa. Esa que es la definitiva. El pequeño porcentaje de vida no solitaria que me quedaba, se está quedando atrás y no hay el mínimo chance de regresarme corriendo, observé durante mucho tiempo, bailamos juntos una canción diferente durante mucho tiempo. Y no lo haré más ¿qué clase de tipo solo soy? No del tipo de solo que es un solo marica.

VI

You're not your job. You're not how much money you have in the bank. You're not the car you drive. You're not the contents of your wallet. You're not your fucking khakis. You're the all-singing, all-dancing crap of the world.
Tyler Durden, Fight Club


Bueno, al menos es un sillón cómodo y tengo vista a la calle. Uniforme, corbata, pantalón de vestir. Ellas voltean a mirarme y no las culpo. YO mismo voltearía a mirarme. No, en serio ¿qué me miran? ¿Por qué me miran? Ahora soy señalado. (Es La Culpa) Estoy en un lugar donde la gente acude a mí con todo el respeto y sin embargo, me señalan. Ahora soy el malo de algún cuento. Me gustaría saber de qué cuento. ¿Y me trago yo el cuento de que los que ahora se alejan es porque hice nada? No, en serio ¿qué hice? Ah, ya sé qué hice, pero se supone que no deba sentirme mal por eso. Aún así, me siento mal, tan mal que tendré que terminar. Paso a paso, me despojaré de este disfraz de ser social.

VI

Do you know what "nemesis" means? A righteous infliction of retribution manifested by an appropriate agent. Personified in this case by an `orrible cunt... me.
Brick Top, Snatch


Tengo dos problemas. Uno de ellos es que no me tengo confianza. El otro problema, es que soy muy confiado y termino confiando en mí. Así, cometo el mismo error siempre.
Es tener la forma del puño siempre, siempre en guardia, lograr que los demás queden avasallados con tu presencia. Claro, con mi presencia. “Ay, entraste y parece que se murió alguien”. Eso es poder, eso es influencia, eso es de lo que se trata esto. Chingas a tu madre tú y tus buenas o malas vibras, aquí sólo estoy yo. Ustedes están conmigo, solos.

VII

Horror... Horror has a face... and you must make a friend of horror. Horror and moral terror are your friends. If they are not, then they are enemies to be feared. They are truly enemies.
Colonel Kurtz, Apocalypse Now


Y ahora, triunfante estás, me tomas del cuello y me alzas exhibiéndome en mi debilidad. Te ríes y te jactas y tus palabras me laceran tanto como pueden hacerlo. Me dices: ¿Lo ves? Tal vez al final sí eras el elegido. Estabas destinado a partirte en siete pedazos para deshacerte de lo que eres y quedar como un enfermo de poder. Así, acabaste contigo, con la gente que querías y con el mundo que querías. ¿No es grandioso? En verdad fuiste el elegido para acabar con todo lo que te rodea y terminar así, bajo mi bota, con mi mano ahorcando tu asqueroso y débil cuello. No te dejé con vida porque fueras fuerte, te dejé con vida para que hicieras mi trabajo.

VIII

Loneliness has followed me my whole life. Everywhere. In bars, in cars, sidewalks, stores, everywhere. There's no escape. I'm God's lonely man... The days go on and on... they don't end. All my life needed was a sense of someplace to go. I don't believe that one should devote his life to morbid self-attention, I believe that one should become a person like other people.
Travis Bickle, Taxi Driver


Y al final así sucedió. Parece que Taxi Driver me metió tanto en la vida del solitario, que no sólo me descubrió que la idea de mi interés sobre la conducta humana era algo que quería estudiar. También me hizo llegar a las reflexiones, a la idea de que en realidad estamos tan solos como pudiera estarse y que algunos fomentamos esa condición de manera natural, instintiva, aún en contra del instinto del humano. En otras palabras Stuart Mill me la pela, los postulados más radicales están plasmados en la realidad de estos últimos años. Él me entendería, en su época, algunos adultos todavía pedían permiso para ir a cagar.
Si yo llegué a estudiar psicología fue por eso, porque tenía ansias de saber hasta dónde podemos llegar en nuestra soledad, en nuestros miedos, en cómo podemos perder el equilibrio aún cuando pensamos estar de lo más centrados. Todo lo que nos hace perder la cabeza está ahí: dinero, posesiones, trabajo, pareja, amigos, familia, instituciones; todo a la mano para saber que si eres uno de esos tipos jodidos y que jamás podrás entrar a la prometida excelencia de Cornejo, a los libritos pueriles de Cuauhtémoc Sánchez ¡Pum! ¡Pum! Es el sonido de esos deschavetados que prefieren ser ciegos antes que pensar un par de veces más ¡Pum! ¡Pum! Cuando caes en el hoyo al saber que esto no termina ni aún muriéndote. ¡Pum! ¡Pum!

IX

That was not Mozart laughing, Father... that was God
Salieri, Amadeus


El miedo que te da morirte. El terrible miedo que te da pensar ¿en realidad iré al paraíso? ¿En verdad hay vida después de la muerte? La insoportable opción de que nadie te estará esperando cuando cierres tus ojos por última vez. La gente alarga su vida porque le da miedo que al morir no haya angelitos ni diosito. Así es, todo esto sirvió para nada y ahí lo tienes, riéndose de ti. ¿Quién? Nadie.

X

I never steal or fight, or kill... not because I don't want to but because I'm afraid. I want to rebel against everything, everybody... against God!... but I'm afraid. If you look inside me you see fear, that's all. Fear is my mother, my father, my God.
Jesus, The Last Temptation of Christ


Ah, cómo te detesto, figura anciana, apestosa sin dientes, de ojos hundidos y dedo acusador. Tú, la institución que me enseñó que no importaba cuánta gente estuviera a mi alrededor, al final, estaba solo. Y ahora, entre tus contenidos absurdos, lejanos a la contemplación del mundo, del soberbio amanecer y la hermosa caída del sol, ajeno a la felicidad de estar vivo, me obligas a que me incline, me hinque y finja con mi libro de texto en la mano y quieres que tenga miedo. DÉjamm]mmmmm… nnnnhhnn déJJJJjame sssolLL.. mmf#[… DÉJAME so-----------soD{eja*e solo! No eres la práctica de tus palabras, eres el interés en tus palabras. Una vez más me cago en ti.

XI

I feel that life is divided into the horrible and the miserable. That's the two categories. The horrible are like, I don't know, terminal cases, you know, and blind people, crippled. I don't know how they get through life. It's amazing to me. And the miserable is everyone else. So you should be thankful that you're miserable, because that's very lucky, to be miserable.
Alvie Singer, Annie Hall


Lo único que me pertenece es lo finito, lo perecedero. Pero en mi caso, duran mucho menos. Por eso me detengo cuando camino por la calle. Contemplo lo que ya no será. Me doy tiempo, MI tiempo para mirar y sonreir y ver los carros pasar, la gente caminar, con sus rostros borrosos y sin rasgo alguno. Mirarlos estar y ser, sin estar ni ser. (La Culpa) Absurdos momentos previos antes de caminar regreso a casa. Yo también me estoy quedando sin rasgos en mi cara, mientras el cielo nublado tapa al sol y oscurece. Es curioso, ahora la gente se detiene y me mira como yo los miro.

XII

Why have you disturbed our sleep; awakened us from our ancient slumber? YOU WILL DIE! Like the others before you, one by one, we will take you
Scotty, The Evil Dead


Déjame ir, quiero quitarme el uniforme, la corbata me ahoga, quiero ver mis cuatro paredes resoplar miseria y aire caliente deformado. Cómo hacerte entender que no quiero verte más, que me asombras con tu necedad y persistencia, porque aún escucho el latido y el aire en los pulmones ir y venir. ¡¡AgITas mmmmmmmmmmiii[[iiiiiiiiiiiiiiii sstaaILIddfadd!!!! Porque me quieres ver fúrico y sombrío, eso lo sé, pero ¿qué ganas con eso? Ah, cuánto te odio y aún así no puedo dejar de estar aquí. Por eso me detesto. ¿Cuánto daría por pertenecer?

XIII

There he goes. One of God's own prototypes. A high-powered mutant of some kind never even considered for mass production. Too weird to live, and too rare to die.
Raoul Duke, Fear and Loathing in Las Vegas


En Taxi Driver se encuentra la tesis del hombre alienado, del hombre que no persiste en un futuro y no puede verse como un ser integrado a la sociedad. Travis Buckle sortea las noches tras un volante, intentando tímidamente de cruzar dos palabras mientras lleva a la gente a su destino. Sin duda se involucra y relaciona con su ambiente, pero podemos decir que no es la manera adecuada, ya que es desequilibrada, sin proporción. ¿Qué pasa en su cabeza? ¿Qué hace por pertenecer? Gracias. (Aplausos, fin de la ponencia. Guiño de ojos. Alcohol. Coger. Maldecir la vida. Otra ponencia. Aplausos, final de la ponencia…)

viernes, 13 de mayo de 2011

Con fe y un poquito de paciencia


El día que a Gertrudis le dictaron auto de formal prisión, los narcos norteños no estuvieron tan contentos, la noticia del crimen de la chica eclipsó la beatificación de Martín Malverde. Y en realidad no era para tanto, pero el pueblo seguía prefiriendo la nota roja, con tintes de pasión y mucho corazón.

Los periódicos se desbordaban con historias acerca del supuesto comportamiento de la chica, las televisoras se lanzaron a las calles a buscar cualquier detalle que les llevará a averiguar la razón de su máximo acto de amor: Asesinar a Juan Juárez.

De inmediato médicos estudiosos en la materia se ofrecieron a hacer el análisis de su trastorno; el morbo ante su quietud después de lo sucedido, era lo que más alteraba a los ciudadanos. Y es que Gertrudis ahí sentadita tan apaciguada y con su eterna sonrisa, miraba tranquila a la gente pasar, observándola unos con miedo y otros con repulsión, escuchando maldiciones y nombres de todo tipo, por parte de esos a los que más bien les parecía cinismo su inquebranto. ¿Y porqué no lo iba a estar? ella sabía que era cosa de esperar.

Cuando cumplió diecisiete años, Gertrudis vio su primera comedia romántica, deseo entonces con todo su corazón el abrazo calido de un novio y el primer beso debajo de un árbol, igualito que en la película. Aprendió así a imaginarlo y pedirlo con todas sus fuerzas y a esperar, solo esperar con toda la fe que su intención se merecía. No pasaron más de unos meses en que el muchacho de la casa de enfrente descubrió el rizado cabello de la adolescente y con más torpeza que destreza le robó un apretujado beso bajo el árbol de aguacate de casa de sus papás.Lo tremendo del descubrimiento no fue el hecho en sí, sino darse cuenta de la manera en la que se habían cumplido sus sueños.

Con el tiempo las películas fueron subiendo de tono y variedad, y selectiva, la chica se dedicaba a escoger sus anhelos. Tomó como una señal el día que conoció a Juan; un par de días atrás se había embelesado con The pillow book y le pareció tan romántico el amor de los protagonistas que se volvió un afán el vivir algo así.

Con total seguridad planeó el encuentro, para semanas más tarde tener al muchacho a sus pies, aunque llena de encantos amorosos, se resistió un poco a continuar con su maquinación, siguió con extrema paciencia cada paso sin quitar de la mira a su objetivo. ¿Qué esperaba la inocente con eso?: Mentirle, amenazarlo con un suicidio, tomar la dosis indicada y caer en un sopor que le hiciera pensar a él su muerte, solo para despertar poco después, llenarse de besos y caricias al descubrir que de amor, por puro amor ella hubiera resucitado. Compró pues el veneno y una tarde calida espero a Juárez con la promesa de una sesión seductora. Pero como una mala película, Juan tonto e impaciente, entrando en la habitación se empino el vaso con veneno que Gertrudis había preparado para ella y cayó el ingenuo frente a su amada, con una ligera diferencia, él ya no despertó.

O al menos es lo que todos ustedes creen, mientras leen y disfrutan de la ansiosa curiosidad por descubrir la verdad.

¿Porqué lo sé?, porque veo ahí a la chica esperando, con la serenidad que le da saber que al igual que en todas sus películas favoritas, al final todo se va a arreglar y junto con los créditos y el fade out, ella podrá volver contenta a su casa.


La película que cambió mi vida, fue precisamente la primera y última que filme; por cierto, ni siquiera estuve en ella desde el principio, si no justamente de la mitad al final.

Fueron las circunstancias de años las que me llevaron a esa situación, secretamente lo deseaba, lo pensaba constantemente, soñaba con ser el protagonista de todas las historias, admirado, respetado, pero a la vez negaba esas pretensiones y me conformaba con estar detrás.
Así fue por mucho tiempo, estar detrás de mi hermano gemelo, la estrella principal del cine nacional, el galán en todas las películas importantes y también en algunas tremendamente insoportables, insulsas, verdaderos desperdicios de recursos y tiempo, pero él jamás se negaba a participar en cualquier cosa que le ofrecieran, su ego no le permitía estar fuera de los sets de filmación, en los estudios de televisión, aceptaba hacer todo tipo de comerciales o jingles en la radio para lo que fuera, no le importaba, él únicamente pensaba en tener más dinero, más presencia en los medios, ser el foco de atención, salir en la sección de sociales de todos los periódicos, en las portadas de las revistas debido a sus múltiples amoríos, todos pasajeros, pues le agradaba sobremanera ser considerado un Casanova, el soltero inalcanzable, el amante incansable, cosa que a las mujeres parecía no molestarles, se morían por estar a su lado, ser vistas con él en las fiestas o en eventos de cualquier índole, el punto era figurar y la prensa siempre ávida de material para llenar sus publicaciones, no dejaban pasar oportunidad de seguirlo a todos lados, pues sabían que siempre daría la nota, cada ocasión acompañado por una mujer diferente, muchas veces totalmente desconocidas, aprovechando la oportunidad para vivir un momento de fama, al lado del hombre más famoso del país.
Marcial Corona, era su nombre artístico, Gustavo en la vida real, el gran actor, el gran farsante y yo, Rodolfo, más cobarde que él, tapando todos sus atropellos y excesos, con tal de mantener su estilo de vida, su fama ficticia, pues si en esos días se hubiera sabido la verdad, todo se habría acabado; encima yo debía cumplir la promesa que le hice a mamá de cuidar a mi hermano a como diera lugar.
¿Por qué me obligue a ser comparsa de su vida extravagante, hipócrita y violenta? Desde niños así fueron las cosas, el metiéndose en problemas y yo ayudándolo a salir bien librado; cosas de hermanos. Al principio nada importante, algunas travesuras sin grandes consecuencias, aumentando el riesgo con los años y yo siempre detrás de él, soportándolo; además me grabé a fuego en la mente las palabras de mi madre, recordándome a cada rato la responsabilidad con mi hermano, simplemente porque así lo decidió ella, desde nuestra infancia. No éramos muy distintos físicamente, sus ojos cafés un poco más claros que los míos, además provisto desde pequeño de esa falsa seguridad que Mamá le inculco, celebrándole todas sus locuras y sabiendo que yo estaría con él para apoyarlo en todo lo que hiciera; el cómplice ideal, callado y eficiente.
Seguramente nada de esto se habría sabido si yo no hubiera tomado la identidad de mi hermano luego de su desaparición, pero las cosas pasaron demasiado rápido, se salieron de control. Yo seguiría siendo la sombra de mi hermano y él proseguiría  en su falsa historia, con su histrionismo permanente, con ese personaje que creó para si, representándolo en todo momento y en todas partes.
No voy a confirmar ni a negar lo que se anda hablando acerca de mi hermano y su consentimiento al homosexualismo en el inicio de su carrera, el alcoholismo, su afición a las drogas fuertes, sus abusos contra muchas mujeres, el uso constante de los contactos en el medio político para sacarlo de problemas; era un temerario y a la vez un canalla, solamente un fanfarrón, se acostumbró a que nadie lo tocará, nadie podía ponerle una mano encima a pesar de lo que hiciera, era muy ingrato y esa ingratitud fue el motivo de su muerte.
Hubiéramos continuado así por años, pero olvido la lealtad hacia la persona que más se preocupaba por él, haciendo burla de todo el tiempo que procuré su bienestar.
Esta es la historia.
En el mes de abril del año ’64, durante la filmación de un comercial para una marca de  refrescos, conocí a una chica que participaba en dicha filmación al lado de Gustavo, al contrario de otras muchachitas, ella no se mostro atraída por el gran actor, era más bien tímida, evitaba estar dentro del grupo de personas que se desvivían por atender y adular a mi hermano. Eso llamó mi atención y me acerque a ella, congeniamos inmediatamente, después de unos días comenzamos a salir, en pocos meses nos hicimos novios. Ella tenía planeado hacerse cantante, tomaba clases, buscaba con muchas ganas trabajar en centros nocturnos, restaurantes y yo hacía lo posible por conseguirle una oportunidad en la radio, usando los contactos de mi hermano. Aurora, mi novia, tomo la decisión de viajar a Italia, para seguir preparándose y regresar en unos años para dedicarse a consolidar una carrera aquí; me decía que había dos cosas que quería en esa etapa de su vida: convertirse en una cantante famosa y casarse conmigo, me pidió que viajara con ella, pero yo no tuve las agallas para dejar a mi hermano, yo traté de convencerla para que continuara sus planes sin salir del país, pero ella estaba convencida de que prepararse en el extranjero era lo mejor para sus planes. Se marchó y yo seguí en lo mismo, ser la sombra de Marcial Corona, estar al pendiente de todos sus asuntos, sacarlo de problemas, mantener limpio su nombre, administrar su fortuna para que no la malgastara en sus excesos, tratar de frenar un poco sus impulsos que se volvían cada vez más violentos, más inconscientes, esa doble vida desconcertaba a todos los que estábamos cerca de él, por una parte muy cumplido en su trabajo, no faltaba a ningún compromiso y buscaba a toda costa figurar; por otro lado trasnochaba casi a diario, entre alcohol, drogas, mujeres y más problemas. Así pasaron más de diez años, hasta que llego al país Audrey.
Aurora regresó, convertida en una mujer bella y glamorosa, realizó su ilusión de ser cantante, durante esos años hizo giras por Europa, con mucho éxito; interpretaba en italiano y francés, lo que aquí era una novedad. Perdí contacto con ella después de un par de años luego de su partida, pero me entere que preguntaba por mí desde que volvió, eso reavivo mis esperanzas de darle un poco de color a la monotonía de la vida que llevaba yo en esos días. Por fin, se iba a dar la ocasión de encontrarnos, se organizó una fiesta en honor de Audrey, asistió mucha gente del medio artístico, por supuesto no podía faltar el imprescindible Marcial Corona; yo me sentía muy excitado en espera de volver a ver a Aurora, pensando que reiniciaríamos nuestro noviazgo, había hecho mucho planes en mi cabeza, pensando que estaríamos juntos. Me la pase varios días platicándole a Gustavo lo que pensaba hacer cuando me reencontrara con Aurora, él no la recordaba, ni parecían importarle mucho mis proyectos. Cuando entramos al lugar donde se daba la fiesta Aurora me vio, inmediatamente dejo a las personas con las que platicaba en ese momento y se dirigió hacia mí, pero Gustavo se me adelantó captando la atención de Aurora, fueron rodeados rápidamente por un enjambre de reporteros, fotógrafos e invitados que comentaban lo bien que se veían ellos dos juntos; fue un gran golpe para mi amor propio, de por si disminuido, darme cuenta de la satisfacción de Aurora al estar junto al gran actor, eso sería sin duda el espaldarazo que su carrera necesitaba. Nunca como esa vez me sentí fuera de lugar, totalmente ignorado; aprisa abandoné el sitio. Las siguientes semanas las pasé encerrado en casa, no atendía ninguna llamada, ni recibía a nadie; mi hermano me buscaba constantemente, pero lo rechazaba, recluido en mi habitación. Se genero un cambio drástico en su comportamiento, suspendió las juergas, pasaba todo el tiempo al lado de Aurora, en las revistas y programas de televisión se rumoraba que se habían comprometido a los pocos días de haberse conocido. Yo evitaba lo más posible enterarme de todo lo relacionado con ellos, entonces tomé la decisión de largarme y dejar a Gustavo definitivamente. Una tarde en que mi hermano se encontraba fuera de casa, preparé mis cosas para irme, estaba subiéndolas a uno de los autos cuando ellos llegaron, se acercaron y comenzó el fatal desenlace. Gustavo y Aurora venían acompañados por un productor, los tres estaban un poco ebrios, él comenzó a reclamarme que en las últimas semanas yo me había desocupado de sus asuntos, pero afortunadamente tenía ya a otra persona a cargo de todo; no me importó escuchar eso, pero burlonamente me confirmaron que se iban a casar. Al verlos reír enfrente de mí, besándose y abrazándose, sentí la ira apoderarse de mi voluntad, me transfiguré entre una mezcla de pena y coraje, el productor intervino para decir que ese momento sería una buena escena para la película que estaban filmando. Gustavo me explicó entre risas que había tenido la genial ocurrencia de proponer un guión acerca de su vida, todas sus vivencias desde el inicio hasta la actualidad y la manera en que se había quedado con la mujer que su propio hermano amaba. Le pregunté si en la película incluía la verdad acerca de sus relaciones con los hombres que le habían ayudado a consolidar su carrera, si proyectaría en pantalla sus vicios y perversiones, los abusos contra muchas de las mujeres que se acercaron a él durante todos estos años, embelesadas por sus actuaciones y que descubrían la brutalidad de un hombre arrogante y licencioso. Logré enfurecerlo, me golpeó en la cara haciéndome caer, Aurora se acercó para decirme que estaba loco al haber creído en la posibilidad de volver a estar junto a ella, me echo en cara mi cobardía al no acompañarla cuando me lo pidió, me dijo que a pesar de lo que yo pensara ella amaba a Gustavo y se convertiría en su mujer. Seguían riendo los tres, me paré con la única intención de meterme al auto e irme, pero Gustavo mencionó la promesa que yo le había hecho a nuestra madre, de estar siempre con él a pesar de todo, los recuerdos y las emociones se agolparon en mi mente nublándola por completo, vi mi vida entera desperdiciada por el absurdo designio de una mujer que prefirió envilecer a uno de sus hijos y esclavizar al otro. Recordé que en la guantera del auto Gustavo guardaba un revólver, impulsivamente lo tomé y sin mediar otra palabra disparé dos veces contra Marcial Corona, Audrey emitió la nota más alta de su carrera en un grito desesperado y ese sonido fue el ultimo que salió de su boca; también le asesté dos tiros, sus cuerpos quedaron teatralmente uno encima del otro, el productor miraba atónito la escena, seguramente pensaba incluirla en la película. Lo obligué a ayudarme a meter los cuerpos a la cajuela, después lo amenacé para que condujera. Salimos de la casa hacia las afueras de la ciudad, hasta que creí estar lo suficientemente lejos y en lugar muy solitario, bajamos los cuerpos y los arrojamos a un barranco. Instantáneamente me surgió la idea de usurpar la identidad de Marcial Corona, terminar la película y sentir en carne propia la satisfacción de ser querido por tanta gente. Informé al productor de mis planes, el sería desde ese momento mi cómplice, bajo amenaza de ser inculpado del crimen, no dudaría en usar todos los medios para hacerlo pasar por el asesino. Así pasaron unos meses en los que di rienda suelta a mis instintos, entre la grabación de las escenas finales de la película y los eventos sociales, fiestas, juergas interminables y noches enteras rodeado de bellas mujeres, apurando todos los vicios y placeres posibles. Mi intención era vivir la vida que siempre sentí me habían robado, pero en el fondo sabía que no era así, yo era diferente, las cosas debían hacerse de la manera correcta, entonces el día del estreno me entregué y confesé la verdad.
Transcripción de la entrevista grabada, concedida al reportero Gumersindo Gómez, por el Sr. Rodolfo Rivadeneira del Campo, asesino confeso del Sr. Gustavo Rivadeneira del Campo y Aurora Andrade Rojas, actor y cantante respectivamente, mejor conocidos como Marcial Corona y Audrey.

jueves, 12 de mayo de 2011

Mis ojos de niña linda.


Entrar a la sala oscura del cine siendo una adolescente carente de malicia me llevó a salir llorando y sin saber qué hacer. Virgen de cuerpo y alma proveniente de una familia extremadamente católica donde los secretos bochornosos se llevaban a la tumba y donde para los demás la felicidad era completa, no así dentro de esas cuatro paredes que aún guardan secretos que jamás serán revelados pero que se cargan como tatuajes en el corazón por cada uno de los que ahí vivimos.

Ser una niña linda bien portada y decente era obligación en casa, no salir con nadie que no fuera de la familia era obligado, ir al cine era cosa negada.

Sin embargo las madres son un poco cómplices en cuanto a permisos se refiere, si en ese entonces hubiera sabido lo que pasaría no habría rogado tanto para que me dejásen salir a ver una película.

Ya en el cine empieza a proyectarse una cinta en la que los actores de carácter fuerte dan vida a personajes que parece fueran reales. tipos duros de extracción humilde son sus características, cualquiera que los viera diría que no son actores.

Mis ojos no perdían detalle, la escena se desarrolla en una cárcel de la Ciudad de México. Una celadora examina a una mujer para comprobar si lleva droga en sus genitales, la celadora toca, hurga, mueve, masturba a la mujer que sudando empieza a gemir. No parpadeo, la escena es demasiado fuerte para una joven que no ha visto nada de la vida que en su candidez no conoce los límites de su cuerpo.

Me incomodo, cierro los ojos para no ver eso que lastima mi conciencia, la cabeza me empieza a doler, ha sido demasiado, sin embargo debo permanecer en la sala. La película sigue proyectándose mostrando el mundo de corrupción y drogas que existe en el país. Los rostros de los presos, las mujeres vulgares, grotescas que son sus compañeras. El convencimiento que hacen para que una inocente se preste a un juego peligroso, decenas de palabras burdas que nunca en la vida había oído pero que pronunciadas sabía a qué se referían.

Drogas, lesbianismo, corrupción, actos sexuales, tatuajes bizarros, vista perdida, alientos pútridos que parecían querer salirse de la pantalla, se quedaron grabadas en mis pupilas de niña virgen, lo bizarro del mundo estaba ante mis ojos, la crudeza llevada al límite.

No pude más la cabeza me iba a estallar, no pensé nunca que mi entrada al mundo adulto fuera de tal forma, bastante había con las cosas cotidianas para encima irme a deprimir con una película. Escenas dantescas, eróticas, bizarras terminaron por sacarme del cine. Mi mente no podía digerir tanta crudeza, ¿en verdad es así la vida en la cárcel, la vida real es así de burda?

Lo supe tiempo después cuando alguien cercano cayó en la cárcel por un delito que no cometió, nunca quise ir a verlo, la imagen que se me quedó de la cárcel no la he podido borrar. Le mandaba cartas extensas para decirle que estaba con él, le mandaba libros para que se alejara aunque fuera por instantes de esa vida que vi en la película que hoy quise recordar para poder completar este texto pero con el solo nombre volvió el dolor de cabeza.
No debí verla porque abrió mis ojos de niña linda a la crudeza de una vida a la que nunca estaré preparada.

El Apando es una película que no marcó mi vida, que yo no quise que lo hiciera, borré todo recuerdo de con quien fui, de porqué acepté ir a verla, borré todo pero el maldito nombre no pude borrarlo, hace que me duela la cabeza por la crudeza de la realidad, una maldita realidad que debía existir en las películas nada más.










miércoles, 11 de mayo de 2011

La película que cambió su vida



Rosita era una gandalla. Gustaba de espantar a niños más pequeños, para eso tenía de cabecera películas como Hasta el viento tiene miedo, El niño de piedra o Veneno para las hadas. A los más grandes, como Juanito, Jorgito y Ramirito, los mareaba con historias locas de aparecidos, con brebajes que preparaba en tacitas de  porcelana con hojas y lodo, que aseguraba, servían para alejar los monstruos del armario y para sacar diez en el examen. Favores mágicos que intercambiaba por un dulce o una moneda de a tostón.

Pero las cosas ya no eran tan fáciles, sus amigos poco a poco dejaban de creer en la magia, mucho en parte porque sus papás, noche tras noche, se encargaban de desbaratar las historias macabras que Rosita contaba. Los persignaban recalcando que el coco no existía, que el diablo no tenía patas de cabra y que Luchita (la vieja solterona de la cuadra) no era bruja.

Afortunadamente llegó por esos días al cine del barrio “La profecía”, película perfecta para que recuperara el terror que tanto le había costado sembrar entre sus vecinos. A partir de que la vio en cartelera, ahorró lo de dos domingos para ir a verla.

Cuando llegó a taquilla, don Pedro se negaba a venderle un pase:
-No escuincla, esa película está muy fuerte, mira que en la otra sala está
Rosita lo interrumpió,
-No señor, viera que no me espanto.
-Además tu mamá me ha dicho que te le escapas, a ver ¿te dio permiso?
-No se apure, yo estoy grande, ya voy a cumplir once.
-Ja,ja já ¡Ah qué chamaca! Ta’ bueno, entra, pero pórtate bien.

¡Muy fuerte! masculló malhumorada, como si no hubiera visto ya Chucky el muñeco diabólico, Freddy Krueger o Viernes 13.
Y así maldiciendo al taquillero entró a la sala.
Adentro olía a palomitas y cocacolas, la mayoría de los espectadores eran parejas o grupos de adolescentes. De la impaciencia tragó todas las palomitas antes de que el filme iniciara, las manos le sudaban. Cuando apagaron las luces saltó de la emoción.

De principio a fin, la historia la mantuvo con la boca abierta: que si los enormes rottweilers diabólicos, que si los signos del fin del mundo, que si el falso mesías y los exorcismos. De cuando en cuando se llevaba las manos a la boca, saltaba un poquito o cerraba los ojos.

Hubo una escena que le marcó la vida, un encuentro sexual entre el ángel malvado y la joven protagonista, la presenció sin que un adulto le tapara los ojos. Ahí sintió cosquilleo en el sexo, curiosidad por las pieles desnudas. Fue una imagen que disfrutó en completo, con todo y jadeos en gran formato. A la vieja se le salió una chichi y alguien atrás gritó ¡quiero!
Las manos se le deslizaron a la entrepierna, tenía muchas cosquillas, ganas de orinar sin orinar, cuando reaccionó se espantó un poco.
Algo se le despertó a Rosita: la calentura por lo prohibido, la comezón.

Saliendo del cine se encontró a uno de sus vecinos, nunca lo había visto tan guapo. Por primera vez no quería correr a poner en práctica sus tenebrosas historias, se le enfriaron las ganas de ser bruja como Luchita, la solterona del barrio. Las dos cuadras de distancia a casa se le fueron pensando en los purititos besos y en el par de encuerados de la película. Quería besar a Juanito, a Jorgito, a Ramirito.

Al día siguiente, Juanito fue su primera víctima. Lo hizo tragar unas hojas de albahaca; le prometió que si cerraba los ojos podría escuchar el susurro de los muertos. Él obedeció pero no escuchaba nada. Rosita hizo como que decía un conjuro, pero de pronto nomás le plantó un beso húmedo y presuroso. Juanito salió corriendo, y detrás de él un reclamo.

Marica! gritó enojada

Esa misma se la aplicó a otros niños del barrio, algunos se dejaban querer. Eso la hacía más peligrosa, porque además de sus sombríos cuentos jugaba a enamorarse y a repartir besos. ¡Ay, mamá!

La niña con sueños de bruja ahora quería jugar a ser joven hechicera.

Sobre un revolucionario cualquiera…


Sin fecha… (Puede ser el día de hoy)

Soy el drama actuando de victima y villano, mi apariencia no es vana porque es vestigio de la voz del pueblo*, de algunos, los oprimidos, una voz muy queda en estos días, extraviada y quizá olvidada, siendo ya solo un murmuro, un escozor generado solo en alguna mente extraña.

Si puedes leer esto, es porque eres de los afortunados que aún tienen ojos y aún mejor de los que tienen la capacidad de leer. Esta carta dirigida a ti, es mi primer y último recurso. Sí más allá de las letras aquí vertidas puedes ver de vez en cuando el trasfondo de las mismas, la intención de este escrito, sentir las letras, apropiarse las palabras, despertar esa idea que parece ser que en muchos se ha quedado dormida ante un mundo, un sistema confortable, como muchos de ustedes yo también aprecio la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la repetición* pero la verdad es que la cosa haya afuera no anda muy sana, hay mucho silencio de voz y mucho ruido de arma, y no solo los muertos callan, todos callan.

Mi rostro entre músculos y huesos no me identifica por completo, no me identifica como villano o como victima completa, no soy el único en esta historia repetida que nos cuenta, visto el rostro con careta, porque a cualquier rostro puede calzar. Vistiendo ideas (al igual que las letras), ya no soy yo solo entonces, somos varios.

Hoy querido lector te invito a despertar a una realidad vívida (no el relato impuesto) y derribar esos muros de silencio, que si bien no fueron erigidos completamente por nosotros, ni defendidos por nosotros, han sido completamente aceptados sin oposición, si hoy estamos en esta situación tan especial y crítica, es porque hemos aceptado todo este “gran circo”, hemos mirado todo el espectáculo sin siquiera parpadear. Nuestros ojos y los labios se han acostumbrado a ese acto repetido, a las penumbras, a esta vorágine silente… ¿Por qué entre tantas ráfagas, entre truenos y tormentas, no hay ruido de voz? Tenemos miedo de hablar, de escribir, miedo de actuar, hacer algo más de lo que nos es permitido, porque nos hace sentir pequeños, rebasados, a ratos absurdos, ajenos, simplemente vulnerables y no por que así lo digan, si no porque así, en silencio lo pensamos, lo creemos.

Mis armas son las letras, palabras que mas allá de balas clavándose a la fuerza sobre el cuerpo, son ideas disparadas entre letras, que hoy comparto, que se propagan más rápido que el fuego, superando la velocidad del silencio (el silencio siempre es quieto), pudiendo contagiar más aceleradamente que el virus más tóxico y letal. He tomado una decisión, he decidido luchar, disparar ideas a diestra y siniestra para ver si se propagan y quizá causen mayor contagio, decido no quedarme jamás callado, siempre seguir hablando (siempre hay letras y pláticas que faltan), siempre pelear.
Toma esto como una simple invitación al acto, esto son letras revistiendo un ideal, dejemos de ser tu y yo tan exclusivos, tan ajenos, quiero decirte que no estas solo y que a mi al igual que a ti, me gusta el ruido de la voz enunciado la verdad, me gustan las palabras. A mí me gusta gritar (aunque sea de dolor) y escribir como si tú y yo fuéramos todo, y todos a su vez nos leyeran, nos entendieran.

Seamos tú y yo, seamos nuestros, luchemos en contra del silencio impuesto y aceptado, seamos revolución de letras defendiendo las ideas, seamos nuestra voz, la palabra en ignición, seamos el ideal que a diferencia del cuerpo, este si es a prueba de balas, de cuchillos y granadas, porque es  inmortal e inagotable. El ideal  hoy,  mañana y a cientos de años de distancia, lo sigue cambiando todo y si lo adoptamos, si lo llevamos a la practica también nos cambiara a nosotros… si queremos cambiar.

Nuestra integridad vale tan poco… pero es todo lo que tenemos, es el último centímetro que nos queda de nosotros, si salvaguardamos ese centímetro, somos libres.* Peleemos el valor de las palabras…peleemos letra a letra, integra y presurosamente.

¡A las armas! Con pluma y tinta recargada detonemos esa idea tan apalabrada, que habla en nuestras voces lo que escribe ocultamente nuestras manos, no estoy solo, no soy solo uno, ni solo yo… somos nosotros.


V




*frase extraída de la película V of Vendetta




martes, 10 de mayo de 2011

Indy Siracusa Jones



Era una niña con inquietudes diferentes a las de todas las demás. Mientras las princesas jugaban con sus muñecas, esta rareza del destino descubría mundos paralelos a través de la lectura. Nadie le revisaba ni vigilaba las letras que caían en sus manos, lo mismo leía la Lechería que Las Poquianchis, Mujercitas o Diario Corazón de un Niño. No había con quien comentar lo leído, muchas dudas y pensamientos germinaban en su loca cabecita.
Siempre había odiado los Domingos,  la música del vendedor de helados y el programa Acción, con esa voz tan odiosa que aun cuando la escucha, le dan ganas de soltarle dos o tres balazos. Un día de estos nefastos, en que Siracusita entró a la habitación de su tío, él la invitó a participar en un juego que a nadie tendría que contarle….ah no, eso fue un alucín producido por tanto chocolate. Ya enserio, la niña entró y el tío estaba viendo una película que se antojaba interesante, sin que la invitaran a sentarse, se acomodó en la cama, se quedó quieta, inmóvil, casi invisible.
Esta película, se desarrollaba en medio de la segunda guerra mundial con un Indiana tan sexy y guapo, manejando el látigo con toda arte y maestría (uff) buscando el Santo Grial y descifrando códigos, utilizando todo su conocimiento, luchando contra mil gentes. Siracusita al borde de la cama, sudando como si fuera el mismísimo protagonista. En su mente se imaginaba haciendo lo mismo, en algún lugar lejano de la tierra, acompañada de huesos y restos antiguos. En medio del desierto entre momias y papiros, cruzando valles, montañas, ciudades, viajando en tren, avión, barco o a caballo. Y si a esto sumamos, la influencia de su seño de primaria, tenemos que la niña se dijo a sí misma que estudiaría arqueología, paleontología o historia, que cruzaría alguna de esas puertas que la llevarían a ese mundo que parecía posible.
Nuestra extraña amiga fue creciendo y con el paso del tiempo llegó el momento de ingresar a la universidad, había perdido de vista el objetivo que se había trazado a los 10 años y su primera opción fue estomatología, pero como se había dedicado a la vagancia en la prepa y al desmadre profesional fue rechazada. La segunda opción estaba entre elegir Historia o Lingüística, así, que los chismes del pasado le ganaron a las letras puesto que mientras estaba en algún bar con una de sus brujiamigas, tratando de solucionar el dilema, empezó la película de Indy. Más claro, ¡imposible!
 Quizá aún no ha llegado al África, pero si se ha dado alguna que otra vuelta por rumbos más cercanos, en avión, en carro, de  mochilazo, en caballo o a pie. Ha subido y bajado por algunas pirámides, aprendió paleografía, iconografía y como trabajar con documentos antiguos, se ha encontrado algunos tesoros como edictos de libros prohibidos emitidos por la Inquisición, algunas figurillas prehispánicas y el acta perdida de la fundación de un pueblo olvidado. Todo resguardado y debidamente inventariado para no dejar a la gente sin su historia y sin sus creaciones. Ah y no olvidemos que Indy también le daba a la malaeducación.
A nuestra pequeña amiga no le cambió la vida esta película, concuerdo en que solo te puede dar un panorama cercano a diversas realidades, y más bien le dio la oportunidad de pensar en que sus imaginaciones podían ser algo cercanas a la ficción ¿O es al revés?

Pero algo que si aprendió Siracusa, fue a utilizar el látigo. ¿Te animas?

Las personas que dicen que una película les cambió la vida, me dan desconfianza.

A las personas siempre nos gusta identificarnos o desmarcarnos con otras personas o con situaciones reales o ficticias. Hacer el ejercicio de "¿qué haría yo en X situación?, si fuera X persona ¿cómo hubiera reaccionado?" es algo sano y digno para hacer reflexión. Hacer juicios de valor a partir de la experiencia propia es algo de todos los días, aunque siempre  o la mayoría de las veces suponemos que si nos hubiera pasado a nosotros, hubiéramos reaccionado mejor o hubiéramos salido airosos de X problema. Cuando una persona dice "no sé como hubiera reaccionado", creo que lo hace por falta de interés.

Tengo un gran problema con las películas que cambian a las personas, en especial cuando son de amor, y es por que me he dado cuenta de que se contamina en mayor o menor medida la idea que tenemos del amor, y es por ello que muchas personas  principalmente las muchachas andan por el mundo con traumas, miedos, inseguridades y frustraciones. Sumen a eso las malas experiencias y obtenemos el miedo a la felicidad, que no es lo mismo que la infelicidad  ¡ojo! no quiero decir que a un hombre no le cambie la vida una película, pero no me dejarán mentir, la mayoría de los machos que se respetan ven películas de chingadazos o porno. No estamos traumados por las historias de amor que nos cuenta la pantalla (que para acabar en buenos términos, siempre es la misma formula, los protagonistas sufren un poco o un mucho antes de solucionar sus problemas follando cof cof... De solucionar sus problemas con cariño, comprensión y amorsss), por si mismas no influyen en las personas, sino que dependiendo de los contextos y las circunstancias puede que uno se identifique o no con ellas. Y es ahí cuando vale madres. 

Desde pequeños adquirimos cierto tipo de ideas que nos hacen tener preferencias ante una u otra cosa, pero por lo general nos bombardean de sobremanera con tramas cantados o actuados en que el amor es el último fin en la vida  no me digan que nunca quisieron casarse y vivir felices para siempre. El verdadero problema es éste: si desde jóvenes hacemos un ideal perfecto del amor, debemos prepararnos para una vida de frustraciones.

¿Todo el rollo pasado por qué?, por que me he topado a lo largo de mi corta vida amorosa con diferentes chamacas que pretenden vivir una película con final feliz no influyen edades, hay señoras que viven en mundos de ponis y princesas. Eso es malo, pues la idea que tienen sobre el amor es la que le da en la madre a las cosas, pues esperan más de lo que hay (no es que yo le tenga miedo al compromiso... ejeeem). Buscar similitudes entre una película y la vida real es más común de lo que pensaba y es por ello que a veces creo que somos productos consumiendo otros productos. Y peor aún, basar la filosofía o tendencias en la vida sobre una idealización, es atentar contra nosotros mismos.

Si no eres director, productor o actor, dudo mucho que una película realmente cambie tu vida de una manera directa y tangible, ya sea para bien o para mal. Si eres una persona que usa lo que tiene entre las orejas y tiene un poco de sentido común, una película no cambiará tu vida, te hará reflexionar; te hará querer ser mejor persona; te hará sentir bien; te hará sentir identificado; pero todo ello no por más de 30 minutos. Si eres una persona con un huecote en el autoestima, entonces una película si cambiará tu vida.

Cuando pasan las cosas que realmente cambian nuestra vida, ni nos enteramos.

¡Esperen! ¡una película si puede cambiar nuestra vida!... Pero solo si nos topamos con las personas que no son las indicadas: a las que una película si les cambió la vida.