Noche de luna llena, olor a sal y pescado que invade el muelle.
Un camino de putas y delicuentes me guía hasta el "Quimera".
Una enmohecida baranda me llena de terror y deseos mientras abordo el viejo galeón español. ¿Será este mi destino?
Tragando saliva, apresuro mis pasos decididamente entre la niebla, miro la luz de la lamparilla de aceite que mortecina brilla. Entre piratas borrachos me abro paso. Me detengo ante la puerta, respiro profundo y toco.
-¿Quién?, dice una voz grave y áspera como trueno.
-¿Puedo pasar?
Ahí con una vela que ilumina su sucia barba y su cara carcomida por la vida, entre mapas de tesoros y botellas vacías, estaba el fiero Capitán Tinta sangre.
-Siéntate muchacho, ordenó. ¿Qué deseais?
-Permítame presentarme Señor, mi nombre es Jorge Cano, aunque mis amigos me llaman "Destroyer". Me gustan las estrellas y el mar, viajar por todo el mundo es mi deseo por eso me he apersonado aquí, para que me admita en su tripulación.
Sé que necesita hombres valientes, me lo han dicho otros piratas que escriben en este muelle. Y hasta he visto algunos pelear en el puerto, además sé trabajar, disparar, y no me rajo.
-¿Sabes leer mapas?
-No Señor, pero puedo contarle un buen chiste o tocar una canción.
-¿Vienes huyendo?
-No Capitán, a menos que escribir sea un delito. O que me acusen de ladrón por los besos que he robado.
-¿Mascotas?
-Sólo un pingüino, pero le aseguro que no le molestará.
-¿Vicios, pasiones, excesos?
-He de confesar Mi Señor que las mujeres son mi vicio, especialmente si son de carnes abundantes. Me han contado que en las islas del Sur, están las mejores: bastas, redondas, "aboteradas" y quién soy yo para no intentar conquistarlas. Para las largas temporadas en el mar, hasta me he comprado una muñeca de Patricia Navidad.
-Jajaja.. aquí sí coincidimos muchacho, ya me estás cayendo bien...gorditas y...ejem, ejem, ya te contaré después.
¿Y de paga?
Con unas botellas de Whisky y unas jarras de cerveza, o un par de cortesanas será más que suficiente.
-Me has hecho reir muchacho, ¿cómo me dijiste que te llamabas?
-Llámememe "Destroyer".
-La vida de pirata no es fácil, a veces cuando nos atrapa la tormenta maldices incluso a Dios por haber vivido. La soledad te amarga.
-Mi segundo nombre es "amargoide" y no le temo a nada. Ni a dar la vida por mis amigos y mis amores.
-¡Sírvete una copa muchacho! y sube a descansar que zarpamos a las siete y quiero que sueltes las amarras.
¡ Nos lanzamos a la mar! Viajarás por todo el mundo y algún día quizá "EL DESTROYER" a tu barco llamarás.












