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domingo, 10 de julio de 2011

Pus ya total, a la chingada!!!


Javier Solís  - Renunciación
Otro típico lunes en mi pueblo, con la plaza oculta bajo la neblina y el maldito frío de ese que hace que duelan los huesos y se encojan los huevos, de ese con el chipi chipi culero que moja el sombrero…
A lo lejos se escuchan los berridos de los puercos, los huapangueros y toda la algarabía posible que le regala este pintoresco día a mi pueblo, yo siempre estaba ahí echando gorditas, memelas y manoseando rancheras… pero hoy no todo es luz, al menos no para mí, estoy en la peor de las cantinas llorando la pena que me atormenta acompañado de jarros apestosos de pulque y esquites de esos con caldito y chiltipín para amainar la puta titiriteada de los dientes… lo malo es al rato que vaya al hueco…
Mi Petra de mi vida me ha dejado, no sé si es porque le pegaba del diario o si es porque nunca la pude sacar de jodida, o de cuando maté a su papá para poder robármela. No me hizo un desmadre cuando metí al jacal a Adriana, esa niña mugrosa que era hasta más pequeña que alguna de las nietas que cambié por animales para criar más chamaquillos y ahora me sale con que se va y me deja a toda la chamacada, no pues que chingados, yo nomás respondo por mi vieja, que tal si alguno no es mío…
Bueno, ella sabía que yo soy un hijo de la chingada, pero el hijo de la chingada que más la quiso y como chingados me fue a pagar la muy cabrona!!!
Ya estoy viejo y cansado, ya voy por la puta vida causando lástimas, ya no podía ni defender mi terruno de los pinches mocosos esos que iban a brincar en el petate y dejarme nietos feos y jiotosos para mantenerlos…
Creo que es mejor ya no buscarla y ya también le paro a los pulques, como decía mi abuelo, cuando ya no sale el escorpión es hora de dejar de hacerle a la mamada y dormir empiernado, aunque sea de una vaca, pero solo no me quedo, siempre me ha dado miedo…
No, creo que ya no llego, ya se me mueve muy pinche feo el piso, mejor me quedo aquí dormidito debajo de este ocotito, viejo pero aun aguanto una noche fuera, por peores he pasado, y muchas fueron por esa pinche Petra…
Buenas noches Dios, apiádate de mí y arráncame la vida, ya para que quiero vivir si mi vida ya se fue… dame la oportunidad de morir dando lástima para que sepan que este pendejo se murió de amor…
Adiós mi Petra donde quiera que estés, ya no quiero esta vida, mi pobre vida que es para ti!!!

ME VERÁS VOLVER



Nadie me vio partir, nadie me espera.
Viajábamos en un mismo barco sobre aguas tranquilas, mis dos amigos Héctor y Carlos, iban a mi lado.  El horizonte a lo lejos se iluminaba con colores neón. Tocábamos, cantábamos, reíamos, todo parecía perfecto. De repente mis rodillas se doblaron y pesadamente caí ante ellos, ante todos.
Un temblor sacudió mi cabeza, sentí cómo mi mente se desconectaba poco a poco y mi conciencia viajaba en una espiral creciente de sensaciones desconocidas. Cayendo lentamente  en un sopor extraño, en un sueño estéreo, la música me invadía, música surgida de la nada y del todo. El caos crecía a mi alrededor.
Ansiedad, mirada ausente, no debería esperar, los colores se hicieron más vivos e intensos y un gigantesco ángel eléctrico descendía mientras me preguntaba si estaba listo.
La sola idea de la muerte me aterraba.
-No –respondí, aún no– y me aferré a mi guitarra como si fuera un escudo, el ángel rio.
-¿Ya viste a tu alrededor? –me dijo.
Giré mi cabeza y descubrí con sorpresa que todo había cambiado, que estaba sentado en medio de una gran ciudad donde no había nadie más que yo.
-Espera –le dije al Ángel– ¿Dónde estoy?
-Estas en este mundo de quimeras, donde puedes hacer cuanto quieras. A medio camino de la vida y la muerte, hasta que tú decidas.
Sentí cómo de mi espalda nacían dos alas, blancas y emplumadas.
-¿Acaso soy un ángel? –pregunté, pero no recibí respuesta alguna.
Una ráfaga de viento me levantó de la tierra y comencé a volar por los aires, por primera vez sentí la libertad, la luna me arropaba en su reino y las aves nocturnas me guiaban por la ciudad de la furia.
Había fuego y luz en algunos lugares pero todo estaba desierto, sólo en una casa lejana estabas tú. Me acerqué sigilosamente hasta tu ventana.
Me asomé para mirarte, de un golpe mis temores regresaron, y en un titubeo golpeé el cristal con la punta de mis alas. Nunca sentiste miedo, abriste el balcón para dejarme pasar y en un largo beso me diste la bienvenida. Aún no sabías que me había ido.
Acariciaste mis alas e hicimos el amor hasta que el amanecer me descubrió durmiendo entre tus piernas, pero en mi interior supe que tenía que irme antes de que despertaras. Y eso hice.
Alcé vuelo hacia el sol como un moderno Ícaro. Desde ese día, todos los días regreso a tu lado y trato inútilmente de deshacerme de estas alas y caer. Pero es imposible.

…Un hombre alado extraña la tierra.


-¡¡¡Mamá!!!, ¡¡¡Mamá!!! ¡¡¡Papá ha movido una mano!!! ¿Crees que ya despertará?

sábado, 9 de julio de 2011

Tetas y Chelas



Sentir el aire en los vellos de mis peludos brazos, azotando furiosamente en mi contra, sentir las manos de ella rodeando mi cintura con sus senos redondos apretándome, acelero y mi moto ruge, avanzamos quemando el asfalto y mi Cristi me abraza más fuerte ¿qué podría ponerme más duro que la velocidad y esta güera tetona a mis espaldas? ¡Claro! Un poco de rock a todo volumen es lo que hace falta.

¡¡¡YIIIIIIIIIJAAAAAAAAAAAAAAAA!!!

Escucho a AC/DC, Aerosmith, Led Zeppelin, esto es lo que me hace un rockero de verdad, un rockero clásico, también soy más pesado, porque tengo mis cintas únicas de Metallica cuando empezaban, no la basura que son ahora, Megadeth, Sepultura y Anthrax… incluso puedo ser más brutal y escucharé mis cintas de Immolation, Entombed, Burzum, Coroner ¡aarrgghh!! Soy tan gruexxxxo y tan oscuro, porque aquí está The Joy Division, Nick Cave, Elliot Smith ¡y todo eso que me hace tan oscuro, como música gótica, dark metal, death ambient, black ambient, malpedo ambient, black clouds, ojeras, pintura en las uñas (negra por supuesto pero sin llegar al amariconamiento) y soy más hombre y más macho y más y más! ¡¡¡Cristi, aprieta tus tetas contra mi espalda creo que tengo una ereccióooooonn!!!! ¡¡¡VROOOM VROOOM B´BOOOOMMMMM!!!!!

Ah, el atardecer, ya sé a dónde llevaré a mi tipa a descansar, a un claro muy oscuro del bosque ¡JA! Claro muy oscuro, es un chiste que se lo debo contar a la banda y hasta como nick del Messenger lo voy a usar, está perfecto, seguro impresionaré a los demás.

- ¡Cristi, mi amor!
- ¡Dime Panchoooo!
- ¡Vamos a acelerar la velocidad de esta hermosura y te llevaré a un lugar secreto que conozco, nadie nos molestará y podremos comenzar nuestro pic nic!
- ¡Vamos mi amor!
¡VROOOM VROOOM VROOOM!
Ahh, por fin, el bosque, comienza a anochecer y es raro, conforme caminamos el lugar se pone más oscuro. Qué bueno que dejé asegurada con muchas, muchas cadenas (las cadenas de mis muñecas y chamarra) la motocicleta, así Cristi trae las chelas, las pastas y los sangüiches. La mota, por supuesto, la traigo yo y a güevito, mi fusca. - ¡AAAUUUUU AU AU AU AUUUU! - ¡Órale panzón!, eso fue un coyote o algo así, no recordaba que hubiera animalitos de esos, pero seguro les podré dar un susto si se me ponen enfrente.
- ¡Cristi mi amor!
- ¡Dime Pancho!
- Creo que estamos llegando a un buen lugar, está poniéndose más oscuro y hasta los grillos suenan extraños. Tal vez podamos tener una noche potente y roquera en este lugar ¿qué te parece?
- ¡Perfecto Pancho!
- Qué bien nena, porque tengo que platicarte algunas cosas más sobre mi moto y sobre mí por supuesto.
- ¡Me encanta eso Pancho!
Hemos llegado, miramos al cielo y está tan oscuro y nuboso que apenas si podemos tener un poco de luz y corre aire frío. Bah, con que la cerveza siga fría en esa hielera de mi cuñado, todo estará bien.
- ¡Cristi mi amor!
- ¡Dime Pancho!
- Aquí es donde nos quedamos, que esos coyotes no te asusten, pronto se callarán. Iniciaré una fogata, yo… ay Cristi, ¿ya abriste la primera chela?
- ¡Ay Pancho, pues es que está muy pesada la hielera y me dio sed, la subida está bien pesada, unos sorbitos, está bien fría ¿quieres?
- Ah, por qué no, pero chúpale, me voy a instalar y…. Ora sí, dame un poco de eso que chupas… ¡Cristi, dame chela chingao!
Bueno ¿y ora esta pendeja pa dónde se fue? No puede uno desviar la mirada porque luego, luego… ¡Ah cabrón! ¿Y las chelas? ¡No mamar! Busca Pancho, busca, Cristi, las chelas, tetas, chelas ¿¡Dónde están esas lindas tetas y mi pinche cerveza!? ¡Es el tipo de vieja que no quiero dejar al menos por un par de meses! ¡Y mis chelas, no tuve chance ni de tragarme una!
¡RRRR- RRRRKKKKK- KKKKRRRRRR- KKKKK – KKKUKKKLUXKKKLANN – RRRRKKK – FGRD – JFK!

¡Aaahh! ¿Qué es eso? Suenan a ramas tronando, ¿pero qué? ¿Y esa neblina? ¿y ese… ¡¡¡AAAYY!!! ¡Es el tipo rojo del tridente, cola con punta de flecha y los cuernos! Ok, entrenamiento básico religioso: ¡Eeeeeen el nombredelpadredelhijodelespíritusantonomedesamparesnoseascabrónsemeaparecióeldiabloyestábienmamado¿aquégimnasioirá?santamaríamadrededioscízcalodiablopanzónsanedelmirosantoniñodeatochaysanvitojúntenseycórranloamentadasdemad…. pero… ¿eso es? ¿Acaso ese olor? ¡Este tipo huele a piel de tetas quemada! ¡Hijo de tu puta madre!, - le grite - ¿Dónde están mi vieja y las chelas? El cabrón nomás se me quedó viendo mientras salía de su neblina y se limpiaba un colmillo y entonces saqué mi fusca y le disparé: ¡BANG, BANG, BANG!

El cabrón sólo se rió
- ¡Déjate de tonterías! Ya me la comí toda ¿qué vas a hacer ahora?
- ¿¡TE COMISTE A MI CRISTI!?
- ¡Sí, con todo y tetas!
- ¿Y las cervezas?
- ¿Eran las latas así de grandes?
- ¿Hasta sus botas?
- ¿Acaso te mentiría?
- Chale, debes estar hambriento
- Sí, es verdad
- Oye ¿y te pagan bien por lo que haces?
- Bueno, la verdad no me quejo cuando llegan los cheques
- Bueno, quiero a mi Cristi y quiero mis chelas, así que vomítalas de regreso diablo, ¿me escuchaste?
- ¡No me jodas motociclista! Yo soy el diablo, ¿puedes entenderlo? ¿Qué me darás por tus tetas y cerveza? Supongo que has notado este pequeño contrato…
- Estás en lo correcto cabrón, ese es el único motivo por el que aprendí a escribir. Dame ese papel, puedes apostar tu culo a que lo firmaré, mi alma no importa, necesito una chela y es hora de estrujar tetas.
- Tipo, no me vas a engañar, no eres así de malo, deberías ver algunas de las almas que tengo, están López Portillo y Pinochet, y esos dos culeros eran peores que tú.
- Bueno, entonces hagamos un trato si crees que es así, se supone que eres el diablo, así que ¿qué es lo que harás?
- Espera un momento, te pones bastante retador y debo decirlo, me entra un matiz de duda cuando me hablas a mí de tratos y a menos que me veas cara de vendedor de autos, ¡entérate de que soy el diablo y no puedes burlarme!
- Dirás lo que quieras oh, diablo, pero no me interesa salvar mi alma ¿sabes? Además de roquero y metalero, también soy muy satánico y los satanistas no creemos en esas cosas. Tú eres el diablo o sea satán… no deberías creer eso…
- No te me vas a poner filosófico, ni tampoco tengo intenciones de aclararte cosas que no entenderías… con esa cabeza de marro, poco podría hacerte entender.
- Tú diablo, no sabes que eso es precisamente lo que me hace tan temerario. Incluso si vinieras en un futuro a reclamar mi alma, no me importaría, soy un hombre sencillo de intereses sencillos…
- ¿Sí? ¿Automóviles, tesoros, caviar, Stravinsky? Hasta la gente sencilla puede hacerse la interesante ¿sabes?
- Yo estoy interesado solo en dos cosas: tetas y cerveza.
- ¿Qué? ¿De qué hablas? ¿Puede haber alguien tan estúpido?
- Tetas y cerveza, tetas y cerveza, ah, tetas y cerveza, ¡tetas y cervezaaa!
- ¡Arrghh! ¡NO! ¡No firmes, dame tiempo de pensarlo, espera un momento, que eso es tinta mágica!
Entonces, arqueándose el demoniaco diablo, vomitó a mi chica, al caer, rebotó con esas inmensas tetas y el impacto se escuchó más allá de ese solitario lugar. Ella se levantó y nos dijo: ¡Tengo tres chelas y un puño de pastas, así que me voy a poner hasta la madre y a la chingada con ustedes payasos!
Entonces nos mostró el dedo grosero tieso y duro y el diablo no se amilanó, se volteó y se tiró un pedo lanzando a Cristi sobre las colinas y más allá. El diablo estaba enojado y yo mejor me regresé a casa y al llegar noté un gran agujero en el techo… ay mierda, el tipo de agujeros que no son goteras, de esos que nadie quiere tener en casa y Cristi estaba ahí. Juro que dije ¿Cómo le hizo ella para regresar?


viernes, 8 de julio de 2011

We´re chained




El 7 de julio del 2011 te conocí. Nos encontramos frente a frente en la calle de Isabel La Católica en el centro de la ciudad, cuando vi tu bigote estilo Dalí y tú no apartaste la mirada de mi 34-B no hubiéramos creído que una hora después estaríamos sentados conversando de todo y de nada. Eso pasará a segundo plano cuando evoque el momento en que pediste verme desnuda frente a ti. Es probable que ni lo recuerdes ante la imagen que guardes en la mente de los minutos en que bailé sobre tus piernas. Cuando al fin nos cansamos soñamos cada uno en compartir para siempre nuestras vidas despertando cada mañana con un beso en la frente, sin poder platicar por el chillido del bebé en la otra recamará. Al despertar nos miramos asustados e hicimos el amor toda la noche emitiendo nuestros mejores sonidos, intentando librarnos de algo, no de nosotros, aún, pues el 8 de julio del 2011 amanecimos con las piernas enredadas como si algo nos hubiera encadenado.

"Canción de una vida sin propósito"



Se dice a si mismo que entre más se afane en su búsqueda, menos logrará encontrarse. Antes de sacar el bulto al frío, trata de aplacar su desvarío. Entonces se pierde por las calles, bajo la lluvia. Sin pensar al andar, sólo observa y escucha, pero no puede evitar recordar. Su cuerpo padece los años, como una carga incomoda, el llanto resulta insípido, la duda atenaza el ánimo. Cuando el calor lo va acogiendo, no se siente renovado, quisiera seguir vagando, sin saberse derrotado. Extraviado en su anodina existencia, ha renunciado a la responsabilidad, por propia voluntad, acumulando edad, sin variedad. Todo le parece un mal sueño, del que no habrá de despertar. A pesar de la apatía, continúa maravillándose cada mañana, con los milagros más sencillos. No muy convencido, sale a ejercer el libre albedrio. Ansioso se repite, que es cuestión de decidirse, caminar erguido, confiando en su experiencia o simplemente, sin remordimientos, reprimirse. Reconoce sin dudas, que la vida, el mundo, tienen muchas cosas hermosas y su pesimismo no puede nada contra ellas.
El sacerdote, el arquitecto, el músico y el boxeador, se quedaron en los sueños de un niño desobediente, alma serrana perdida en la ciudad. Un adolescente desorientado, ansioso, ofuscado, buscando nada, perdiendo todo. Un viejo sin amigos, ni techo cálido. Huérfano de una familia que lo tachó de loco. Le llaman “vago”; él observa, indulgente, la marcha de todas las horas, con la mente llena de imágenes desordenadas, palabras se atropellan en su boca desdentada. Errante en el valle, inconsciente desafía los ríos tumultuosos, danzando entre el tránsito, payasito trágico, recoge monedas de caridad. Compra una compañera que cabe en su mano; cuerpo frío, alma ardiente, comunión constante, lucidez delirante. Llevando su edén, a todos los puntos de este infierno, quijote andrajoso. Bastardo de la calle, fantasma en el callejón, compartiéndole el rincón a un perro tan sucio, hambriento y solo, como él. Al calor del licor, otro trago de olvido, en una noche sin sueños.


jueves, 7 de julio de 2011

¿Olvidar? Quizás

Si ya no puede ir peor,
haz un último esfuerzo
espera que sople el viento a favor*...


¿Cuántas veces te ponía a escuchar esta canción para que entendieras que hay que seguir adelante aún en contra de las múltiples caídas que pueda haber? me odiabas lo sé, pero tenía que hacerte reaccionar. 

Otra vez te has vuelto a equivocar
siempre piensas la culpa es de los demás
y no tienes más remedio
que de nuevo, empezar...


Y te decía que el mundo es de los audaces, que no tuvieras miedo, que si te caías yo estaba ahí para ayudarte a levantar. Tus ojos negros me miraban para entender el porqué era tan dura contigo pero era la única manera de que no salieras lastimada en un mundo donde los más fuertes sobresalen. En mi mundo los sentimientos estorbaban, ¨Hay que ser dura¨ y me mirabas asustada tratando de abrazarme sin lograrlo.

Otra vez la has vuelto a fastidiar
siempre tienes que quedarte atrás
todavía te queda un buen trecho
y les tienes que alcanzar.


Y en mi forma dura de ver la vida, no me dí cuenta que te estaba robando la sonrisa por enseñarte el mundo  real, sin adornos, sin colores pastel que te hicieran creer que todo es bello. ¨La vida es dura¨ te dije escondiendo las lágrimas como siempre lo he hecho, esconderlas para que no veas lo débil que soy.
Queriendo abrazarme, te apartaba para que vieras que hay que ser fuerte para no salir lastimada, vano intento porque todo eso que te enseñé no sirvió para maldita la cosa.

Otra vez fuera de lugar
siempre estás donde no debes estar
muy cerca o muy lejos
no estás atento y se vuelve a escapar.


Te han lastimado mucho y no sé que hacer para aliviar tu dolor, hoy la canción que te enseñé como himno no hace más que lastimarme, quisiera que el tiempo diera marcha atrás para enmendar mis errores pero eso no es posible, lo hecho hecho esta´y no se puede hacer nada. La niña de hierro que crié a mi imagen y semejanza ha sido lastimada de la forma más cruel, se me olvidó enseñarte como se cura un corazón lastimado.

Otra vez perdiste tu oportunidad
siempre enfrentándote y al final
vencido por el miedo
caes al suelo y te dejas pisar.


Hoy quiero que olvides lo malo que te enseñé, que saques la casta para levantarte de este dolor que te está matando y que me tiene atada de manos ante ti.
Hoy mi corazón esta llorando, hoy el viento no está a nuestro favor, hoy desnudo mi alma ante ti, de rodillas pido perdón. lloro contigo si de algo te sirve, hoy la vida me cobra los errores pasados.

Si solo puede ir mejor
y está cerca el momento
espera que sople el viento a favor...












¨*El viento a favor Enrique Bunbury.

miércoles, 6 de julio de 2011

Tiny


De nuevo ese sonido en mi cabeza, y mis pensamientos siguen hundiéndose hasta el fondo, ya no hay mucho que mirar o esconder en este espacio tan pequeño, rodeado de miradas, aún trato de escapar, salir corriendo, no tener que estar aquí imaginando de que color se ha vestido hoy el amor, y si la melancolía aún se oculta por debajo de tu escote, aquí sigo en cavernas blancas, varado, escuchando el canto de las sirenas que en mareas apresuradas siguen pescando hombres.

Ahora estoy sencillo, en el día más largo, sigo preocupado escondiendo el corazón, ecos de tu voz se han enganchado en lo profundo, mis brazos atan tejidamente la nostalgia como cuerdas sobre manos, y tu retrato cuelga mis sonrisas encendidas para ser ya solo fuego entonces, me ardes, y me extingues, para después reír nuevamente entre mis labios.

Manos atadas en mi recuerdo, orando, una necesidad de salir de nuevo me apodera, es que algo va cambiando, sin embargo tus palabras siguen quietas en el lado oscuro de mis ojos, en penitencia, hoy la luz me daña y las sombras constantemente muerden.

Es solo ese ruido en mi cabeza, es el aire confundido que delgadamente se ha hecho con mis hombros, cobijando la noche que penetradamente invadió mis sueños, memorias que se escapan, mientras aquí sigo hincando mis anhelos, ¿Será qué el amor se congeló entre nuestras venas? ¿O qué se haya ahogado bajo tierra germinando nuevas flores?

Tiempo de alejarse entonces, se nos hizo tarde ya lo sé, demasiado tarde.


Quizás, quizás, quizás



Esa mañana quise mover mi rutina, en lugar de tomar el autobús azul, caminé una, tres cuadras más, y tomé el rojo. Un cambio de paisaje –pensé– me haría bien. Desperté media hora antes de lo habitual, entre alborotos de bocinas, negocios cerrados, zapatos, camisas, prisas (todo nuevo para mí), llegué a la línea roja, qué bueno que lo hice, ese día la conocí.
Si no hubiesen estado ahí mis ojos, a esa hora, me habría perdido su sonrisa repleta de colores.

Cuando la vi por vez primera supe que era Ella, esa Ella que yo estaba esperando. Toda ella. Pude voltear hacia otro lado, ver las banquetas agrietadas, un anuncio en la pared… sin embargo, estaba ahí como la vi en mis sueños.
Tan sólo con verla, mi atención se unta en sus ojos, en sus labios, un poquito en sus rodillas, en el pelo: me idiotiza.
Estoy perdiendo el tiempo –dicen– pensándola. Pero es que ella es perfecta: su rizado cabello cae un poco antes de su cintura, tiene un trasero ancho, redondo, puedo adivinar lo dulces y firmes que deben ser sus pechos, su caminar hipnotiza. Es de ojos fuertes, decididos, dos escarabajos negros habitan su mirada. Me encanta.

Tenemos varios meses encontrándonos a la misma hora en la parada del camión. El ruido matutino desaparece cuando escucho sus tacones, cuando coqueta me mira.
No sé mucho de su vida, se llama Ana y le gusta sonreír, para mí eso es suficiente. Qué hombre no disfruta cuando una chica sonríe a la menor provocación.
Los minutos en el autobús se nos van entre los ‘buenos días’ y los ‘cómo te va’, me gustan los pedacitos que poco a poco me muestra. Me he convertido en un poeta con sus silencios. A veces, cuando calla, quisiera tomarla de la mano, adivinar sus pensamientos, sentir la mañana a través de su boca.
Para atravesar más rápido la distancia, los fines de semana pronuncio su nombre, mi voz viaja hasta allá nosédóndevive, y aunque me sé lejos, lejos de lo que sueño que tal vez es, la quiero sin poder explicar, ni querer explicarme nada.

Ella sabe que me gusta, la he invitado a tomar café, espero un cuándo, un dónde, incluso un ¡cómo crees que saldría contigo! Pero me responde siempre un quizás. Con su mirada me mide, como pensando. Así pasan los días, y yo, desespero por no saber si le gusto, si le caigo bien, si un poco de ambas o tal vez ninguna. Posiblemente no le guste el café, mañana la invitaré a bailar, aunque seguramente su respuesta será igual.

Last tango in París






Nancy pasó semanas planeando esa noche, sabía que su relación con Daniel estaba en un punto de no retorno. Durante bastante tiempo solo pensaba en él, no podía concentrarse en otras cosas. Estaban pasando por un mal momento, pero ella estaba segura de que lo superarían tal como lo habían hecho en muchos otros. 
Esa noche, no dejaba de sonar en su cabeza la canción con la que hicieron por primera vez el amor, eso le traía gratos recuerdos.
Había preparado todo cuidadosamente, quería que todo fuera perfecto como aquélla primera vez que estuvieron juntos; preparó una cena romántica, había acomodado todas las cosas necesarias cerca de la mesa para no perder ningún momento cerca de él; preparó velas, un florero modesto con una flor aún más modesta pero muy bonita y un buen vino; y por su puesto, preparó el platillo favorito de Daniel.
Recordó la primera vez que discutieron y que rompieron, apenas llevaban unas cuantas semanas cuando eso pasó, pero estaban enamoradísimos y acabaron por volver a los pocos días. 
Se había vestido especialmente para él, estaba muy bella y radiante, quería gustarle como nunca antes, llevaba puesta la lencería más fina que disponía y que volvía loco a su amado. Se sentía a gusto con ella. Le daba mucha seguridad.
La primera vez que creyó que Daniel tenía una aventura, no dudó en echárselo en cara, él no había reaccionado muy bien, se enfadó con ella, pues tal infidelidad nunca existió. En esa ocasión, Nancy había planeado algo especial para reconciliarse, cuando Daniel llegó aquélla noche, ella lo estaba esperando con una bata y con el jacuzzi preparado con agua tibia y burbujas, ella le ofreció un masaje que él no pudo resistir y después de haber escuchado su canción, acabaron retozando en el jacuzzi. En ésta ocasión, planeó hacer lo mismo. 
Todo estaba dispuesto para pasar un buen momento juntos, para estar tan bien como en tiempos pasados. 
Recordó otro momento en el que habían pasado un mal rato, esa vez tuvieron un problema por el trabajo, ella estaba segura de que podía mantenerlo sin ningún problema, pues ganaba el dinero suficiente con sus rentas para vivir sin contratiempos. Le propuso a Daniel dejar su trabajo para así poder pasar todo el tiempo juntos, él se negó y como en ocasiones pasadas, también se molestó y se distanciaron un tiempo. Sin embargo ella  logró conquistarlo nuevamente. Esa vez fue algo un poco más sencillo, simplemente fueron al cine y después a cenar al restaurante donde tuvieron su primera cita, esa ocasión no hicieron el amor, pero tuvieron una plática maravillosa llena de todos los temas que les interesaban. Ahora pensaba platicarle todos los planes que tenía para el futuro, tal como aquella vez lo hizo.  
Nancy estaba segura de que todo saldría perfecto. 
Pasaron las horas y Daniel no llegó a la casa y ni siquiera se molestó en llamarla, ella no probó la cena ni el vino, mucho menos el baño de burbujas. Se quedó pensativa durante un tiempo y después la rabia y la frustración se apoderaron de su ser. Miró por unos segundos el sencillo florero que estaba sobre la mesa y  luego de lanzar un grito, lo tomó y lo estrelló contra el suelo, lo mismo hizo con las velas y los cubiertos arrojándolos por todas partes. Un tenedor se fue a estrellar en contra del estereo y este se prendió. Comenzó a sonar su canción y ella empezó a llorar. 
Escuchó toda la canción y después, con cuidado, tomó la flor que estaba en el suelo y se encaminó hacía el estereo, regresó la canción que le traía tantos recuerdos y la escuchó con más calma. Eso le dio los ánimos suficientes para tratar de resolver las cosas con Daniel. Ella no se iba a dar por vencida.  
  

martes, 5 de julio de 2011

Everything I do, I do it for you






Querido Alejandro:

 
No sabes el tiempo que he tenido de sobra para pensar. Imagino tu sonrisa, tus manos sobre mi cara y aquella noche. Todo pasó tan rápido que ni cuenta me di. Aún conservo algunas lagunas, el sonido de la sirena me aturdía y sin embargo me quedé ahí, petrificada, como una muñeca sin alma, sin sentidos.

Don't tell me it's not worth trying for. You can't tell me it's not worth dying for. You know it's true. Everything I do, I do it for you. Cantabas mientras conducías el auto. Me encantaba escuchar tu voz rasposa, la forma en que me mirabas, como posabas tu mano sobre mi pierna acariciándola con ternura, con devoción. Me sentía libre, podía ser auténticamente alocada, no había un límite. ¿Recuerdas la tarde en que salimos al campo y corrimos desnudos escandalizando a esa familia de revista que llegó? Fue realmente divertido. Sentir la brisa de aquella lluvia que se anunciaba, mis pezones daban cuenta del frio, pero tu pecho me cobijaba de todo mal…

Hoy escuche nuevamente nuestra canción, Take me as I am, take my life. I would give it all, I would sacrifice. Es irónico, tú sabías de mi gusto enfermo por aquel color, sabías desde que me conociste que no estaba bien, sabías de mis constantes entradas y salidas, me recordabas las horas y los días. No te importaba que dijeran que no te convenía, ignorabas y muchas veces te alejaste de aquellos que me señalaban, me tomabas de la mano para caminar, estabas tan orgulloso de mí, de los progresos que había alcanzado en tan poco tiempo que me prometías una vida normal, me dedicaste una gran parte de tu tiempo, las crisis eran tan duras que en medio de mi huracán notaba tus ojos impotentes, golpeabas la pared para después agarrarte de la cama y así conservar tu centro. Mis gritos eran contenidos por tus besos, labios sangrantes por mi ira. Te quedabas despierto hasta que estaba dormida, o al menos eso pensabas, hoy debo confesarte, que muchas veces me senté al pie de la cama a observarte, imaginaba que estaba en tu mundo, aunque tal vez, solo había vacío y dolor, pues tus suspiros me hablaban de eso.

Don't tell me it's not worth fighting for.I can't help it, there's nothing I want more. You know it's true. Muchas veces intenté alejarme de ti, sabía que no era buena, que las cosas irían empeorando. Pero me alcanzabas en el aeropuerto, en la parada del camión. ¿Por qué no me abandonaste? ¿Cómo sabias que me había marchado si nunca me lleve una maleta? ¡Creo tener la respuesta a esta pregunta!, seguro el no ver aquel libro sobre la mesa de noche te indicaba que había huido, sabes, aun lo conservo, pero me han dicho que me hace daño, que me lo guardarán hasta que me sienta mejor, ¡los odio, quiero mi libro, son unos malditos hijos de puta!. Lo sé, no debo decir eso, muchas veces me lo dijiste, ¿Por qué no estás aquí? Seguro se portarían bien. Tengo miedo, mucho miedo, en las noches entran a mi habitación, me tocan, me da asco y les escupo, los maldigo. ¡Ayúdame!

Me robe la hoja sobre la que ahora te escribo junto con el lápiz, mis líneas están torcidas, no hay mucha luz, me gustaría hacer la letra más linda, pero creo que es imposible, el temblor de las manos me lo impide, se me quedó pegado desde que tome tu encendedor, ese día fumaste dentro de la casa, pero fui discreta, para que no vieras el brillo en mis ojos al escuchar el click de la piedra, ni la sonrisa malvada al sentir cerca el palpitar de la llama. Te pedí una fumada, no te negaste, te abrace deslizando mi mano a la bolsa de tu chamarra. Temblaba por el temor de ser descubierta. I would fight for you, I'd lie for you, Walk the wire for you, I'd die for you. No lo olvides, me dijiste. No te escuche, solo tenía en la memoria aquel recuerdo de niña, cuando rezaba con mi madre solo por el placer de ver la llama de la veladora, ese color azuloso mezclado con el amarillo y rojo de la punta me hipnotizaba, repetía las oraciones sin saber cómo, pues mi mente se consumía con la cera, sentía como ardía mi interior, deseaba una luz más grande, intensa, hermosa y yo bailando en medio de ella.

Esperé a que te durmieras, apretaba los puños para no dejar traslucir mi ansiedad, no quería que me dieras el medicamento. Me levante callada, estabas tan cansado que no me sentiste, fui al baño a jugar con el tesoro prohibido. Después a la sala, a la habitación donde dormías, la flama se hizo insuficiente, ¡quería más!, necesitaba esa luz, prendí la cortina, me divertía, me hacía feliz, el fuego comenzó a correrse al pequeño sofá, era hermoso. Luego las lámparas, la alfombra, aun así era insuficiente, encendí la orilla de la colcha que nos regaló tu madre, tú no despertabas, te moví, yo tosía pero no me hacías caso. Te jale con todas mis fuerzas porque quería compartir mi pequeña travesura. Te lleve a la sala, yo estaba parada viendo, solo viendo, el fuego consumía la habitación, si, era feliz, era lo único que había querido desde niña, mis colores estaban ahí, saludándome pero tú no te enterabas. Puse el disco a todo volumen, probablemente esto alertó a los vecinos, no debí subirle tanto. Me senté a tu lado, te tome de la mano lívida de placer look into your heart, you will find. There's nothing there to hide. No había nada que esconder, por fin bailaba con mis colores, me llamaban, extendían sus brazos hacia mí quería bailar y consumirme, pero no podía dejarte, el humo hacia más romántico el momento, bese tus labios que se habían amoratado, te cantaba mientras le decía al fuego que te amaba que no quería dejarte solo, que se fuera, pero no me hacía caso, creo que se enojó porque ahora salía hacia donde estábamos. La canción se repetía Everything I do, I do it for you, Everything I do, I do it for you… de pronto me jalaron hacia arriba con tal fuerza que me rompieron el brazo, la gente corría, gritaba y yo junto con ellos porque no quería que el agua matara mi ilusión. Me subieron a la ambulancia…


Ha pasado un año desde aquella última vez que te vi, ibas en la camilla con el rostro cubierto, supongo que aún no me perdonas por haberle prendido fuego a la colcha de tu mamá, pues no has venido a verme ni a cantarme para dormir. El único visitante es mi padre, sus visitas son cortas pero hoy me dio un beso en la frente, me dejó su abrigo ¿Qué es esto? ¿Cerillos?


Don't tell me it's not worth fighting for. Te amo.


PD: Alejandro, no te olvides de mí, las camas del hospital brillan como estrellas, ¿Por qué la gente se asusta?

Can u feel me?



La singularidad de las relaciones a distancia radica en la manera en que se transmiten sensaciones el uno al otro. Mi chica se fue a estudiar a otra ciudad después de 7 años de relación, la cual continúa. Además de las usuales pláticas que mantenemos, nos gusta seguir la comunicación íntima que teníamos al vivir en la misma ciudad, es entonces que recurrimos a la estimulación erótica a distancia mediante las facilidades que la tecnología proporciona.


Megah dijo:

I wanna take your soul and rock your body.


Visago dijo:

You want the same, so come with me.


Megah dijo:

I wanna take your hair and explore you mind.


Visago dijo:

You want the same, so stay with me.


Megah dijo:

You wanna have my arms around your body.


Visago dijo:

If you can feel me come to me.


Megah dijo:

You wanna take my hair and rock my body.


Visago dijo:

You wanna play, so play with me. And please stop talking now... and please don't tell me a word 'cause I wanna feel you all the night.


Megah dijo:

Can u feel me now?


Visago dijo:

It's unbelievable, almost a miracle, almost electrical... is it the same for you?


Megah dijo:

feel me now... feel me now... feel me now...

lunes, 4 de julio de 2011

Tres:Veintiuno


El celular sonó varias veces. Sonó hasta despertar mis oídos, aturdidos por tanto ruido, por tanta soledad. Despacio me levante de mi cama. Como si estuviera flotando.

Pase por entre montones de ropa, casi sin tocarla, apenas rozándola, como si estuviera inexistente. El teléfono había dejado de sonar hace apenas unos segundos, pero yo ya estaba levantando, caminado por entre ropa sucia y colillas de cigarros. Parpadeaba la luz de la pantalla, avisando una llamada perdida.

Otra ves el celular sonó hasta hacerme reaccionar. En la mesa junto a el esta un vaso y un par de platos. Estos se iluminan al son de A Wolf at the Door. Toman sombras caprichosas, reflejadas en la pared y en el techo. Me embobo con esos colores y esas sombras. Hasta que nuevamente deja de sonar, y como si de un disco rayado se tratara, la pantalla nuevamente parpadea. Doy un par de pasos más y lo tomo, esperando que suene nuevamente, que vibre, que brille.

Me acuesto nuevamente. Y nuevamente, vuelve a sonar con esa tonada que me transporta, que me permite viajar por entre mi pensamiento. Que me recuerda su aroma, su risa, su cabello enmarañado cuando hacemos el amor. Que mis sueños son suyos. Me recuerda que pronto ella estará enmarcada por mis brazos, que el tiempo se detiene al besar sus labios. Que se detiene, aunque sea solo por un instante, cuando le canto al oído.

Es ella, por la cual no solo daría la vida. Tambien mi eternidad.




Con ustedes Dark Angel,
Escribicionista.

Épocas de sol


Diego murió en abril de 1975, tenía 19 años.

Era mi tío, hermano de mi mamá, el único hombre de los cuatro hijos. Desde que tengo memoria se escuchaban las anécdotas de él; aún hoy, 36 años después, mis tías y mi mamá siguen llorándole, extrañándole y recordando.

Diego era el típico chavo de la época, comunista, rebelde, hippie, bohemio, sumergido en la inconformidad de la clase media baja, devoraba libros, todos los periódicos todos los días gracias a que el voceador era su amigo y le permitía pasar toda la mañana leyendo todo, escribía mucho, cantaba, le robaba despensa y ropa a mi abuela para llevársela a su carnal “El güero” y ayudarle a llevar comida diario a sus catorce hermanos, le regaló sus zapatos nuevos cuando éste decidió irse de mojado a Estados Unidos y no tenía calzado sin hoyo que le fuera útil al cruzar el desierto. Se fue de aventón a Avandaro, estando allá le dio hipotermia y fue ayudado por una familia local a la que alguna vez regresó a ver. Por supuesto que llegó hasta la casa de Maria Sabina, comió, fumó y bebió de todo, aún a su corta edad en ese entonces (doce años) estuvo en varias marchas del movimiento del 68, ya con su clara ideología revolucionaria.

A mi me fascinaba su historia, se volvió mi héroe emblemático de la adolescencia, ni el Che, ni Zapata, ni los rebeldes, ni algún grupo musical, mi héroe era Diego y me abalanzaba al cuarto de triques de mi abuela donde guardaba las cosas de mi tío: poemas, canciones, reflexiones, yo las leía una y otra vez y las hacía mías, hojas amarillentas, tinta borrosa, su firma: The Black sheep Diego 73.

También leía sus libros, biografías del Che, libros comunistas, historia de la revolución y aunque yo no entendía nada me sentía cerca de él y sentía que lo entendía.

Su vida fue corta e intensa, siempre estuvo llena de casualidades que nos heredó, como aquella cuando al subirme a un microbus veo que éste había sido tapizado en todo su interior con fotografías y curioseando me encuentro con una cara conocida, no lo podía creer, rápidamente fui al frente y le pregunté al chofer si todas esas fotos eran de él, me dijo que si y le pregunté sobre esta foto especifica (la del chavo de pelo lacio y largo enfrente de un kinder en la col. Progreso), él era mi tío Diego, le dije, volteo a verme con los ojos grandes y una sonrisa, me tomó la mano, volteo al frente para seguir manejando y me dijo que él era uno de los 14 hermanos de “El güero” , me contó que nunca regresó de Estados Unidos pero que junto con todos sus hermanos habían llorado por mucho tiempo la muerte de Diego, que había sido un ser especial que tocó sus vidas y que ese día, era su aniversario luctuoso (ni yo lo recordaba).

También ocurrió que un día revolviendo los cassettes de mi papá encontré uno de “canciones 70’s en ingles” y después de escuchar las clásicas de The Doors, Led Zeppelin y demás, me topé con una que, sin saber inglés, me gustó mucho, la tararee alegremente hasta que mi mamá se dio cuenta y me abrazó, lloró, y me platicó que cuando Diego se murió ésta canción estaba de moda y se escuchaba en todos lados.

Seasons in the sun, Terry Jacks. Desde entonces es una canción familiar, es un tanto conocida, siempre la incluyen los discos piratas en sus recopilaciones de “música universal Stereo” y nos vuelve a estremecer cuando por la calle o en el radio suena, sabemos que Diego anda por aquí.

Gracias a las casualidades, tenemos ésta canción para cantarle, y me gusta pensar, al escucharla y recordar lo que escribió días antes de morir que él la escribió, su novia se llama Michelle.

GOODBYE TO YOU, MY TRUSTED FRIEND
WEVE KNOWN EACH OTHER SINCE WE WERE NINE OR TEN
TOGETHER WE CLIMBED HILLS AND TREES
LEARNED OF LOVE AND ABCS
SKINNED OUR HEARTS AND SKINNED OUR KNEES

GOODBYE MY FRIEND, ITS HARD TO DIE
WHEN ALL THE BIRDS ARE SINGING IN THE SKY
NOW THAT THE SPRING IS IN THE AIR
PRETTY GIRLS ARE EVERYWHERE
THINK OF ME AND I’LL BE THERE

WE HAD JOY, WE HAD FUN, WE HAD SEASONS IN THE SUN
BUT THE HILLS THAT WE CLIMBED WERE JUST SEASONS OUT OF TIME

GOODBYE PAPA, PLEASE PRAY FOR ME
I WAS THE BLACK SHEEP OF THE FAMILY
YOU TRIED TO TEACH ME RIGHT FROM WRONG
TOO MUCH WINE AND TOO MUCH SONG
WONDER HOW I GOT ALONG

GOODBYE PAPA, ITS HARD TO DIE
WHEN ALL THE BIRDS ARE SINGING IN THE SKY
NOW THAT THE SPRING IS IN THE AIR
LITTLE CHILDREN EVERYWHERE
WHEN YOU SEE THEM ILL BE THERE

WE HAD JOY, WE HAD FUN, WE HAD SEASONS IN THE SUN
BUT THE WINE AND THE SONG LIKE THE SEASONS HAVE ALL GONE

WE HAD JOY, WE HAD FUN, WE HAD SEASONS IN THE SUN
BUT THE WINE AND THE SONG, LIKE THE SEASONS, HAVE ALL GONE

GOODBYE MICHELLE, MY LITTLE ONE
YOU GAVE ME LOVE AND HELPED ME FIND THE SUN
AND EVERY TIME WHEN I WAS DOWN
YOU WOULD ALWAYS COME AROUND
AND GET MY FEET BACK ON THE GROUND

GOODBYE MICHELLE, ITS HARD TO DIE
WHEN ALL THE BIRDS ARE SINGING IN THE SKY
NOW THAT THE SPRING IS IN THE AIR
WITH THE FLOWERS EVERYWHERE
I WISH THAT WE COULD BOTH BE THERE

WE HAD JOY, WE HAD FUN, WE HAD SESONS IN THE SUN
BUT THE HILLS THAT WE CLIMBED,ARE JUST SEASONS OUT OF TIME

WE HAD JOY, WE HAD FUN, WE HAD SEASONS IN THE SUN
BUT THE WINE AND THE SONG, LIKE THE SEASONS, HAVE ALL GONE