Escribicionistas está concebido como un taller de corte literario, en el que óptimamente 14 personas habrán de plasmar con base en la premisa de un tema distinto cada semana, su óptica, su talento, sus inquietudes y traumas, su punto de vista expresado tal cual ellos lo elijan.
Aunque la idea no tiene nada de original ya que colectivos similares existen desde hace algunos años en la llamada blogósfera, no deja de ser interesante reunir talentos que en su primera generación, tuvieron diferentes perspectivas, casi opuestas algunas de ellas.
Tuvimos por ejemplo, el talento de una mujer activa, propositiva, que gustó de traer a este blog, letras pensadas para la conciliación, para la vivencialidad del ciudadano promedio que gusta de reflexionar y enamorarse de las posibilidades de la sencillez y los sueños. Esa era Úrsula Amaranta, quien abandonó el proyecto en agosto, dejándonos con ganas de saber más de ella, Fototropismo que supo ser dedicado en sus letras imponiéndose retos constantemente para impecables resultados, La Malquerida quien gustaba de platicar historias sobre el dolor, el malestar y las buenas cosas que se pueden encontrar en los peores momentos, NTQVCA, quien nos dejó claro que grandes contenidos, grandes ideas, podían ponerse en pequeños contenedores que nos podrían hacer pensar mucho más que mil palabras, Destroyer quien pudo hacer un ejercicio no muy lejano al del joven estudiante que proyecta sus inquietudes y perspectivas en cada momento de su aportación semanal, Pherro quien siempre se interesó en proponer enfoques distintos para sus ideas, trabajar en un nivel que contribuyera al estilo del blog, OJT que en el breve tiempo que estuvo en el blog, intentó siempre poner una perspectiva distinta, algo que pudiera ser un referente alterno y llevarnos fuera del propio texto escrito. Hasta hace poco, dos del primer equipo Escribicionista se fueron. Fer quién siempre supo sorprendernos con textos sencillos pero llenos de significados y reflexiones y el Pinchesendic quien lucía un verdadero estilo propio en sus relatos.
No hay que olvidar que la primera generación Escribicionista también se vio nutrida recurrentemente con invitados. Uno de los más frecuentes seguidores de este blog, desde Perú, Luis Torres, ha logrado con su estilo sesudo y manejo sobrio del lenguaje, aficionarnos a sus intervenciones. ¿Por qué no ha entrado al equipo? Sólo él lo sabe. Pongamos nombres como Ferrioni, Alizzia, Jo, Crónicas Urbanas, Megah, Olague y Travis, como colaboradores de honor en este año Escribicionista y sin olvidar a dos invitados que se convirtieron en frecuentes asiduos semanales como el Dr. Whoanz que aún está en la plantilla con un estilo cerebral, dedicado a inspeccionar los rincones de nuestra conciencia y volcarlos en escritos delirantemente sobrios. Pinchi Hablador, quien, aunque hace pocas semanas emigró, también supo darle colorido a la plantilla del blog con interesantes y divertidos escritos que trascendían sus propias letras, dándole un aura de dramaturgo del humor ácido como pocos pueden verse.
Acerca del equipo original; Siracusa, que nos ha traído historias mágicas, llenas de pulsiones, evocadoras, Dark, quien ha sabido pulir un estilo chocante, agresivo y obscuro y el Capitán Tintasangre con su visión narrativa envolvente, que puede transportarnos a otras eras con gran facilidad, se tomaron sus descansos pero afortunadamente para nosotros, regresaron a darnos lo mucho que tienen. El Dr. Gonzo, con su áspero sentido del humor e historias en clave de dolor, nos ha permitido tener la perspectiva del vacío y la acidez necesaria para sobrellevarlo y Ros, el alma del proyecto, una de las más constantes Escribicionistas, nos ha regalado durante este año su estilo melancólico y colorido a la vez, con varios escritos ya clásicos en el blog.
No olvidamos a nuestros Escribicionistas más recientes y que han llegado para darle sustancia a este taller: Augustine que nos ha dado el punto de inicio a reflexiones complejas e historias de un ánimo cuestionador y descubridor. Julieta quien ha soltado versos e historias llenos de nostalgia, equivalentes a un atardecer calmo y pleno de recuerdos. Hanselópolis cuya imaginación y decanto por la ciencia ficción, ha traído historias de distintos caracteres y tonalidades.
El blog no es tan activo como antes, pero mientras podamos leer algo durante la semana, el vicio de leer, aprender y descubrir seguirá patente. Gracias Escribicionistas, vamos por un año más. ¿Quién dice yo?
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miércoles, 2 de mayo de 2012
sábado, 3 de marzo de 2012
AUSENCIA
No puedo cerrar los labios
con tu cuerpo intacto entre mis
dedos,
con mis nostalgias más recónditas
y el calor de tus versos olor a hiel,
a mujer de humo,
a calle perdida entre las horas,
a palabras que se van
persiguiendo tu ausencia
mientras escondes
la mirada
y callas
y dejas caer tu sangre,
morir mis versos,
y rasgas mi esencia desnuda
sin que mi voz hiera tu nombre
o tus desvelos.
sábado, 11 de febrero de 2012
INCONSCIENCIA
Las gotas mojando su rostro encendido
desmentían los gritos incoherentes, apenas audibles entre el bullicio y las
oleadas de alcohol. Un olor salvaje penetraba el lado oscuro de la calle
provocando risas inoportunas y pasos
disparatados. Sólo se quedó ahí, fingiendo
ademanes para ocultar sus lágrimas bajo la piel.
Nunca antes las calles le habían
parecido tan largas ni el silencio tan violentamente interrumpido, menos en una
de esas noches en las que la conciencia se
ve ofuscada por las horas y las palabras comienzan a sentirse sobre los hombros
con su peso más vivo. Ahora estaba seguro: dedicarse a reír fue su más cobarde
elección.
sábado, 4 de febrero de 2012
ADICCIÓN INOPORTUNA
Le era imposible soportar
el frío y el silencio tan inoportunos. Ahora no podía hacer otra cosa sino reír
y ocultar las manos bajo la ropa para no levantar sospechas entre los
transeúntes que lo veían con curiosidad. Naturalmente llamaba la atención de
cualquiera sentado en la banqueta, con la ropa desgarrada y el aroma
insecticida que siempre lo caracterizó.
Pasaron dos horas, tres,
cuatro, pero su cuerpo seguía temblando sobre el asfalto soportando la
inclemencia del mal tiempo. Continuaba inmune a algún gesto de gentileza entre
el ir y venir de personas que disfrutaban, con aparente angustia, su
nauseabundo espectáculo.
Podía sentir un leve ardor en las manos
semejante, según recordaba, a la primera vez que empuñó
su navaja y la encajó en una desafortunada mujer que cruzaba la calle. Esa noche
sintió su sangre hervir, recorrer su cuerpo hasta caer al éxtasis y encontrar
su más delicada adicción.
Sentado en la banqueta,
consumido por el deseo, se excitaba ante
la idea de sentir el dolor y la angustia en su próxima víctima. Empuñó una
vieja navaja y lentamente penetró su vientre llevado por el dolor a un estado
sublime, irracional.
sábado, 14 de enero de 2012
DE GARRAS Y OTRAS ANDANZAS
Entre la basura y las calles escuché
por primera vez sus pasos atentos, rondando con el sigilo que amerita jamás ser
vistos por la gente que viene y va, indiferente ante aquel sobrenatural
espectáculo.
Detrás de las paredes nunca faltan
las peleas, el llanto lastimero, la comida encontrada en lugares impensables,
el olor intenso y oxidado.
A primera vista deambulan con su
andar apresurado sin conciencia de estar perdidos en esta vida, o en la segunda,
la tercera, la séptima…qué más da. Siempre es la misma historia entre
callejones, con la mirada intensa y el cuerpo sobre el frío, siempre bajo mi
ventana tenuemente identificados por la luz nocturna...creo que soy la bestia
intrusa en este cuadro felino.
sábado, 7 de enero de 2012
BREVE ESTADÍA ENTRE LA TIERRA Y EL ASFALTO
Después de ocho horas de vuelo y un
sinfín de líneas rebuscadas, toqué tierra en uno de los inviernos más crudos de
la ciudad. Mi primera impresión se vio enmarcada en una oleada de aire frío y
contaminación, contrastando con un tumultuoso aeropuerto lleno de pasos
apresurados.
Un poco confundida recogí mi equipaje
y caminé por los largos pasillos buscando alguna señal familiar. La encontré en
una esquina, con la mirada desesperada y el semblante radiante. Siguiendo sus
pasos pronto me vi inmiscuida en una travesía en transportes desconocidos: tuve
que correr, detener la respiración, caminar con tropiezos y recorrer las
profundidades del asfalto sin tener idea de lo que hacía.
El frío penetraba mi piel cayendo a
pedazos sobre mi espalda. El torpe deambular hasta el apartamento de una sola
habitación se convirtió en la primera osadía en aquella selva de concreto y
tierra color hastío.
No fui capaz de levantar la mirada
hasta que los primeros rayos del sol aparecieron reflejando el blanco de la
cordillera y por primera vez, entre
miradas nerviosas, fui testigo del
contraste simultáneo entre culturas de todos los rincones unidas en el alma de
la ciudad. Parecía aquello un crisol de poesía sabor a humano, sabor a tierra,
a dulce de leche, a qué sé yo.
Por unos días fui ente sin casa, sin
más remedio que deambular por calles y veredas buscando mi rumbo, o buscando un
pretexto para seguir de pie, con las manos vacías y la mochila al hombro…creo
que encontré un poco más que eso.
A pesar de intentar desatarme en uno que otro arranque de valentía, tengo la desgracia de ser de esas personas que reclaman lo suyo. No
hice más que volver sobre mis pasos trayendo recuerdos en los labios, la sangre
y la piel, recuerdos con sed y un poco de soledad, mismos que por mucho tiempo me reprocharon no poder emprender el vuelo y caminar sin prisa por
las noches frías de invierno, en aquella ciudad que terminó siendo un anhelado lecho de desvaríos.
sábado, 31 de diciembre de 2011
SUEÑO EN TRANSACCIÓN
Cada noche soy testigo del camino de
mi voz al recorrer mis manos, mi vientre, mis pies, mis paredes. Entre tanto
deambular alguna vez sigilosamente me pregunté: ¿será posible comprar un minuto
de sueño? No negué la posibilidad de una respuesta absurda, tanto que
mi voz se cansara y perdida se retirara a mis profundidades. Llegué a la
conclusión de que la única forma de malbaratar el sueño es pagándolo con palabras pasajeras, a veces en transacciones, de contado o debiendo una
por una.
No existen palabras en cheque, si lo hicieran los míos no pasarían de unas
cuantas líneas en vano recorriendo mi cuerpo sin nombre, robando horas de sueño y escondiendo el insomnio en los andenes más
recónditos de mi cénit.
sábado, 17 de diciembre de 2011
SIN RUMBO
Nombrando a cada paso
el ir y venir de mis desvelos,
las noches con los párpados perdidos
la fiebre,
el alcohol a las tres de la mañana
las uñas bajo la piel
…sin rumbo.
Con mis palabras sobre el asfalto
y el insomnio abrazador del medio día,
con las calles hipócritas entre mis dedos,
vagando entre líneas a medias
y una que otra remembranza perdida
en la sutileza de la primera desviación a la izquierda.
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